¿Tienes perfil en redes sociales como LinkedIn? Pues a lo mejor no eres consciente, pero sin darte cuenta ¡ya estás trabajando tu marca personal! Pero, ¿en qué consiste esto de la marca personal?
La marca personal o Personal Brandingconsiste en tratar a una persona física como una marca comercial con el fin de posicionar al profesional como experto o especialista en su sector y hacer que destaque frente a su competencia.

Es por ello que, al tratarse de una marca, debe ser transmitida como si de una marca comercial se tratara: logo, tipografías y colores corporativos, tono comunicativo, etc  Si quieres llamar la atención de tu público y convencerles de por qué tú eres su mejor opción y no tu competencia, es necesario que tengas en cuenta ciertos factores que harán de ti un profesional destacado en un Internet saturado:

Identifica quién eres y quién quieres llegar a ser: si sabes la meta podrás trazar la estrategia para llegar a ella. Es muy importante que analices qué quieres conseguir con tu negocio.

Dirígete a un público específico: cuando emprendemos cometemos el gran fallo de querer llegar al máximo número de personas para conseguir clientes a toda costa. Si no te diriges a un público en concreto acabarás no conectando con nadie, nadie se sentirá parte de tu marca ni se sentirá identificado con los valores, servicios, etc que ofreces.

Especialízate en un sector y una actividad concreta: No pretendas hacer de todo. Especialízate en una sola cosa y sé el mejor en ello. Define cuál es tu PUV (Propuesta Única de Valor), aquella que no puede ser imitable, que forma parte de tus habilidades y tu personalidad y que es perdurable en el tiempo.

Trabaja tu identidad corporativa: crea tu propio manual o tablero de identidad y tenlo en cuenta para toda comunicación que lleves a cabo. Éste debe incluir tu logo, colores, tipografías, iconos, material corporativo, etc

Mejora la vida de tus clientes: aporta valor con tus servicios. Tus clientes van a llegar a ti en busca de ayuda, de soluciones a sus problemas. Siempre que crees un servicio, hazlo desde la perspectiva de la necesidad: ¿Qué necesita tu cliente y en qué le puedes ayudar?

Paquetiza tus servicios: Una vez hemos identificado las necesidades de nuestro público objetivo, vamos a ofrecerle un servicio específico para cada una de sus necesidades. Estos servicios estarán muy bien trabajados (sobre todo sus textos de venta) para que el usuario no tenga duda de que lo necesita de manera inminente.

Piensa con estrategia: Intenta que tu abanico de servicios que ofreces se complementen. Es decir, que un cliente que adquiere un servicio necesite de otro más completo o más premium o que cubra otra necesidad que tiene tu cliente y que no cubre el anterior. Así conseguirás que la inversión de tu cliente en ti sea mayor.

Crea una web vendedora que funcione en piloto automático: tu web será tu eterno escaparate, un comercial que estará trabajando para ti las 24 horas sin descanso y por ello es importantísimo que esté muy estudiado cada uno de sus elementos: copywriting, arquitectura, imagen visual, usabilidad… Crea un recorrido que vaya guiando al usuario desde que llega a tu web hasta que hace la acción que tú quieras: contratarte, contactarte, suscribirse, comprar…

Busca las máximas maneras de monetización: al posicionarte como experto en tu sector no sólo puedes trabajar ofreciendo tus servicios sino que podrás conseguir otras vías de ingresos como, por ejemplo: escribiendo libros, impartiendo cursos o talleres, dando conferencias, etc

Rodéate de buenos profesionales que te complementen: El networking también existe en el mundo digital y es importantísimo crear alianzas con profesionales que se dirigen al mismo público que tú sin ser competencia directa. Por ejemplo, un diseñador web y un copywriter captarán clientes de manera independiente pero pueden recomendar los servicios del otro trabajando como afiliados.

Firmado: Ana Jiménez, publicista especializada en Diseño Web, Branding y Marketing Digital; autora del libro “Cómo dar glamour a tu marca personal” y creadora de programas como “Webs con Estilo”, “Marcas que Enamoran” o “Shine your Business” (“Haz brillar tu negocio”)