Con la proliferación de la contratación de empleados remotos y el auge de la profesión freelance, es importante que tengas claras algunas directrices y consejos para trabajar mejor desde casa, perfeccionando tu organización y productividad.

Trabajar desde casa no es ni mejor ni peor que otras alternativas como las oficinas compartidaslos espacios de coworking, o el empleo presencial de toda la vida, sino que al igual que el resto de opciones, presenta una serie de pros y contrasque es importante entender y analizar para planificar tu jornada, organizar tus objetivos o adaptar la estancia en la que vas a desempeñar tus tareas de forma eficiente.

Tus preocupaciones a la hora de trabajar desde casa pueden abarcar temas como la alimentación saludablela motivación, la soledad, la capacidad para separar tu vida laboral y personal, la multiplicación de distracciones o la elaboración de horarios y calendarios de entrega. También es fundamental evitar las jornadas caóticas 24-7, el sedentarismo o la mala postura corporal, abogando por el ejercicio físico regular y las técnicas para evitar los dolores de cuello y espalda que provoca el trabajar frente al ordenador.

A continuación encontrarás pequeñas píldoras y consejos de expertos para mejorar tus dinámicas de trabajo desde casa. ¡Toma nota!

Los mejores consejos para trabajar de forma eficiente desde casa

  • Realiza un seguimiento de tu tiempo: Para ello, puedes valerte de múltiples aplicaciones, como la versión gratuita de Toggl. También es recomendable el uso de técnicas como la Pomodoro o Kanban para organizarte mejor.
  • Recuerda tomar aire fresco: Sal a caminar a media mañana, antes de comer o tras terminar tus tareas por la tarde. Obtendrás vitamina D, estirarás las piernas y desconectarás del trabajo.
  • Cambia algún día de ubicación: Para alterar tu rutina e introducir pequeños cambios motivadores, coge tu portátil o ultrabook y acude a trabajar a algún lugar distinto, como un espacio de coworking que alquile por días, un bar con WiFi o un centro sociocultural.
  • Amplía tus horizontes leyendo: Invierte al menos entre media hora y una hora leyendo cosas que no tengan que ver con tu industria o sector, ya sea un blog especializado o un buen libro. De esta manera, liberarás tu mente y aparecerán nuevas ideas.
  • Delimita tu área de trabajo: Separa el trabajo y el hogar, también desde casa, designando una habitación y preparando en ella un despacho con todos los elementos que precises de luz, temperatura, color y equipo tecnológico adecuado.

  • Establece límites: Especialmente si vives con más personas en casa, debes recordar la importancia de marcar límites, por ejemplo a través de rótulos en tu puerta que determinen si estás o no disponible. De esta manera, nadie interrumpirá tus reuniones ni mermará tu productividad.
  • Di adiós al pijama: Salvo excepciones, queda prohibido permanecer en pijama todo el día, ya que puedes volverte más perezoso y descuidado. Vestirte implica responsabilidad y cambio de chip, algo que incide directamente en tu trabajo.
  • Objetivos diarios: Puedes establecer un recordatorio diario de tus propósitos y metas o anotar de forma electrónica o manual las deadlines de tus proyectos y tus próximos compromisos. Puedes emplear herramientas digitales como Trello, Asana o Todoist.
  • Utiliza software colaborativo: Asegúrate de sincronizarte con el resto de miembros de tu equipo mediante posibilidades como Slack o Microsoft Teams, que os permitirán estar permanentemente conectados.
  • Adapta el entorno a tu trabajo: Por ejemplo, para actividades que requieran múltiples documentos abiertos y mucha eficiencia, puedes trabajar con dos pantallas, y para una tarea que requiera creatividad, puedes sentarse con una libreta en tu jardín o en un lugar más cómodo dentro de tu hogar.
  • Cuida tus intereses fuera del trabajo: No olvides socializar ni dedicar tiempo a tus actividades favoritas, desde las más creativas al deporte, la asistencia a espectáculos, la cocina o las manualidades.
  • Estira tus músculos: Realiza descansos periódicos y practica asanas de yoga y sencillos estiramientos para no quedarte acartonado ni sufrir dolencias musculares posteriores.
  • Detecta tus picos de productividad: De esta manera podrás destinar las actividades más complejas a tu momento más productivo del día, y las más livianas para momentos de mayor desconcentración.
  • Automatiza tareas: Puedes monitorizar y programar contenidos gracias a herramientas como Hootsuite, planificar fechas límite con Google Calendar o Google Alerts o abogar por el mentado software colaborativo.
  • Fíjate metas semanales alcanzables: Puedes anotar tus objetivos cada semana en una pizarra, controlarlos e ir borrando y añadiendo datos importantes. Esta táctica supone una gran inyección para tu productividad y motivación.

Escrito por Andrea Núñez-Torrón Stock