Batallando contra los enemigos de la productividad

Cuando nos arrojamos en los brazos de la productividad, hay decenas de distracciones (emails, redes, llamadas telefónicas y reuniones) que tratan de romper el hechizo y desgajarnos de la que constituye nuestra gran aliada en el universo laboral para acometer con eficiencia las tareas que tenemos entre manos.

Afortunadamente hay unos cuantos hábitos que, convenientemente implementados, pueden ayudarnos a derrotar a los “dragones” cuyas llamas amenazan con devorar nuestra sacrosanta productividad. La consultora RAIN Group disecciona a continuación algunos de esos hábitos en esta infografía:

1. Busque la motivación entre las piedras si hace falta

Las personas altamente productivas están 2,2 veces más predispuestas que el resto de los mortales a estar ungidas con la motivación. Y esa motivación la hallan poniendo por escrito sus objetivos, planificando acciones y rastreando progresos con periodicidad semanal, y no echado balones y haciéndose responsables de las tareas que tienen entre manos.

2. Prenda la mecha de la proactividad

Cuando gestionamos un calendario (y también nuestras propias expectativas), tendemos a hacer más cosas en menos tiempo. Por eso precisamente la gente altamente productiva no despega los ojos de su calendario de tareas.

3. Dé una vuelta de tuerca a sus hábitos

Una vez comprendemos nuestros propios hábitos, podemos cambiarlos a fin de lograr que estén más orientados a la productividad. Las personas dueñas de una productividad por encima de lo normal están por lo general más prestas a hacer gala de hábitos de trabajo productivos.

4. Convierta el tiempo en su particular obsesión

Para mejorar nuestra productividad necesitamos saber con exactitud adónde va a parar realmente nuestro tiempo e invertirlo allí donde es realmente más necesario. El tiempo es un valioso tesoro que las personas productivas no se permiten el lujo de malgastar.

5. Aprenda a decir “no”

En el desempeño de nuestra productividad siempre habrá personas y actividades que pretendan hacer descarrilar nuestro rendimiento. Por eso es importante que digamos “no” a reuniones innecesarias, a interrupciones superfluas por parte de nuestros colegas de trabajo y a tareas que en realidad no nos conciernen.

6. Desconecte del mundo para que su productividad no sufra “cortocircuitos”

Si estamos enfrascados en una tarea y no queremos que nos molesten, es conveniente que con el último objetivo de evitar tentaciones nos aislemos tecnológicamente el mundo y colguemos el cartel de “no molestar”.

7. Concéntrese para que su productividad alcance su punto culminante

La concentración (profundamente intensa) es vital para llegar a la “zona”, aquel estado mental en el que estamos completamente enfrascados (y repletos además de energía) en una tarea.

8. Estimule su energía

Si cuidamos apropiadamente nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu, nos sentiremos embargados de energía (tan necesaria para ser productivos). Las personas altamente productivas están 3,5 veces más predispuestas a mantener inalterable su energía durante largos periodos de tiempo.

9. Recupere rápidamente el norte (en clave productiva)

Cuando cedemos a la tentación de involucrarnos en hábitos improductivos, debemos recuperar el tiempo perdido lo más rápido posible (para no perder de vista nuestros objetivos).

Vía: Marketing Directo

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