Teletrabajo

HOffice: convierte tu casa en una oficina y compártela con el mundo

Son las 9 de la mañana. En la puerta de mi apartamento esperan cinco personas a las que no conozco personalmente, pero que en la última semana han contactado conmigo. Van a venir a trabajar a mi casa. Lo tengo todo preparado. Conexión a Internet, escritorios, el café está casi listo. Nos presentamos. No más de cinco minutos para contar quiénes somos y a qué nos dedicamos. Y al tajo.

Cuarenta y cinco minutos de trabajo intenso. Todos estamos concentrados, sin apartar la vista de nuestras pantallas. Y de repente, una alarma. Nos levantamos, estiramos los músculos, aprovechamos para charlar y conocernos mejor. Nos tomamos solo 15 minutos para descansar. Y volvemos a la carga. Para cuando dan las dos, tenemos la impresión de que nos conocemos mejor. Que por supuesto cada uno tenemos nuestra historia, nuestra experiencia. Pero que coincidimos en una forma similar de ver la vida, que compartimos una filosofía de trabajo. Y que podemos colaborar. Hoy por ti, mañana por mí.

Así es la esencia del HOffice, un movimiento nacido en 2014 en Suecia y que anima a emprendedores y profesionales de todo tipo, a convertir su hogar en oficina por un día. Una vuelta de tuerca al tal vez manido concepto de Coworking, apostando por una experiencia mucho más “familiar”, enriquecedora y gratuita.

La historia del movimiento cuenta que el concepto de HOffice (Home Office) nace de la mente de Christofer Gradin Franzen, un joven emprendedor sueco que tuvo tan feliz idea tras pasar seis meses en Sri Lanka intentando poner en marcha un proyecto de turismo sostenible. La guerra civil que sufrió el país acabó por truncar el proyecto de Franzen, pero a cambio puso en marcha un movimiento que en pocos meses empezó a replicarse en otros países.

Un movimiento estructurado

Pese a que sobre el papel, el movimiento HOffice puede parecer informal e incluso anárquico, lo cierto es que tiene una base bien estructurada. Las sesiones de trabajo se dividen en bloques de 45 minutos. Después de cada bloque, se plantean distintos ejercicios que tienen como objetivo fomentar la colaboración y el intercambio de ideas entre los asistentes a la sesión. Y los ejercicios incluyen de todo: desde un networking tradicional, a ejercicio físico e incluso, sesiones de meditación.

Participar en una sesión de HOffice no sólo es completamente gratuito, sino que está abierto a todos: completos desconocidos que cruzan el umbral de la casa de otro completo desconocido con el objetivo de ser más productivos y en el mejor de los casos, encontrar un socio que pueda cambiarles la vida.

Para garantizar la seguridad de los que quieren organizar una sesión de HOffice (en definitiva porque están abriendo su casa a extraños), en los últimos meses han surgido algunas plataformas que actúan como intermediarios, casi como Airbnb’s con ese toque de oficina.

La más conocida es la propia impulsora del proyecto. Desde Hoffice.nu podemos encontrar tanto aquellas personas que han puesto en marcha un grupo Hoffice y que por lo tanto, están dispuestos a abrirnos su casa, como iniciar nuestro propio grupo. La actividad de los distintos grupos se coordina a través de Facebook y en estos momentos hay dos grupos activos en España, uno en Madrid y otro en Barcelona. Pueden parecer pocos, pero es un patrón que se repite en la mayoría de los países en los que el movimiento está presente, tal vez con excepción de los nórdicos donde por su origen ha conseguido tener más arraigo.

HOffice es en definitiva una forma de trabajar diferente, y si tu eres diferente, tal vez deberías darle una oportunidad.

Un artículo escrito por Rodolfo de Juana

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *