Teletrabajo

¿Qué edad tienes? ¿25? ¿35? ¿45? ¿55 o más?

Cuanta más edad tengas, más añoras tu niñez y adolescencia, esa feliz época de la vida que deseamos superar con rapidez y a la que irónicamente después queremos regresar.

Así de contradictoria es la vida. Y, lo peor, es que no podemos regresar el tiempo, no podemos volver a ser niños… ¿O sí?

Quizás no sea posible volver a ser niños, en el sentido estricto, pero sí al menos recuperar algunas de las características de esa época que nos hicieron felices.

Y que hoy, sin importar cuántos años tengamos, nos sirven para la vida. ¡Y también para los negocios!

Es mucho lo que podemos aprender si recuperamos la esencia de aquellos años en que éramos niños. Quizás, basta con mirar a nuestros hijos o nietos, y recordar.

¡Qué linda que es la niñez! ¡Todo es una aventura! ¡Todo es una experiencia de aprendizaje! ¡Todo es ingenuidad, autenticidad!

Sin embargo, a medida que crecemos vamos dejando atrás no solo la niñez, sino también algunos de los hábitos que, precisamente, nos hacían felices. Formular preguntas es una de ellas.

Sí, es cierto que cuando eres padre una de las situaciones más incómodas, de esas que llegan a colmar tu paciencia, es cuando al niño le da por preguntar ¿por qué, por qué, por qué y por qué?, todo el día, todos los días, ¿verdad?

Pero, cuando crecemos dejamos de hacer preguntas que podrían ayudarnos a experimentar avances increíbles en nuestra vida. Y son muchas las preguntas que deberíamos formularnos a diario:

¿Soy feliz? ¿Qué me haría más feliz?

¿Cuál es mi propósito? ¿Amo lo que hago?

¿Hay calidad en la relación con mi familia? ¿Cómo puedo llevarla del nivel 6 al 10?

No sé si estas mismas preguntas apliquen para ti. De lo que sí estoy seguro es de que hay unas preguntas valiosas relacionadas con los negocios que podrían involucrarte.

¿Me permites formularlas?

1- ¿Cuál es mi meta #1, que si la consigo justificaría cualquier inversión que haga por ella?

2- ¿Cuáles son los principales 3-5 bloqueos que me impiden lograr esta meta?

3- ¿Cuáles son las 2-3 soluciones efectivas para superar estos bloqueos?

4- ¿A qué me puedo comprometer, qué pequeña acción puedo realizar JUSTO AHORA?

Estos son unos pocos interrogantes, pero pueden ser muy valiosos para ti.

Lo mejor es que nos permiten desarrollar un plan para llegar adonde queremos estar.

¿Más ingreso? ¿Más impacto? ¿Más libertad?

¿Menos estrés? ¿Experiencias inolvidables con los seres queridos y amigos? ¿Sin deudas?

Puedes incluir lo que quieras. Las preguntas son herramientas muy poderosas si nos detenemos un momento y las usamos.

Son como un viaje de regreso a la infancia. Solo sigue preguntando ¿POR QUÉ?

Y, como por arte de magia, las respuestas aparecen.

Si tu meta es generar ingresos elevados, trabajando medio tiempo, viviendo un gran estilo de vida… entonces ya tenemos mucho camino recorrido para ti.

Sé que puedes estar ocupado o apurado. Sin embargo, te invito a que apartes solo 15 minutos hacerte algunas de estas preguntas. (¡Incluso, solo 10 minutos!)

Estoy seguro de que te sentirás sorprendido con la claridad que traen sus respuestas. Sentirás alivio. Y confianza en el ahora y en el futuro.

Alvaro Mendoza

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *