Teletrabajo

Guía rápida: cómo mejorar el estilo de tu redacción

No hace mucho, en un post anterior te hablaba de los errores ortográficos más típicos que suelo ver y de las dudas que a mí me asaltan de vez en cuando, a la hora de escribir.

Como ya adelanté entonces, hoy tocaré una serie de puntos que considero fundamentales para que nuestros textos, además de correctos (sin faltas de ortografía), tengan también una estructura “agradable a la vista”, un estilo sencillo y cuidado, que facilite su lectura y nos incite a ella.

Y ya, sin más preámbulos, ¡vamos al lío! 

La importancia de la primera impresión

Como en tantos otras cosas, aquí también cuenta, y mucho, la primera impresión…

Personalmente, si hay algo que “me daña la vista” al empezar a leer un texto es verlo todo “apelmazado”, es decir, con frases largas, sin apenas signos de puntuación ni espacios entre párrafos.

Por mi trabajo, he maquetado y corregido muchos textos; algunos muy bien redactados y estructurados y otros, sin embargo, no tanto.

Y es que, créeme: un mismo contenido puede dar una impresión completamente diferente, según la forma en que esté redactado:

  • Si está escrito con un estilo cuidado, separando párrafos con espacios, utilizando las comas, los punto y coma,… visualmente al lector le resultará agradable y de fácil lectura.
  • Sin embargo, si ese mismo contenido lo escribimos “todo seguido”, lo que conseguiremos es no captar la atención del lector (algo que, imagino, no es lo que pretendes) o, cuanto menos, si se ha decidido a iniciar la lectura, es muy probable que la abandone al poco tiempo, puesto que le puede resultar aburrida, aunque en realidad no lo sea.

Visto esto, ¿no crees que merece la pena tener en cuenta unas pautas básicas a la hora de escribir? 😉

Uso correcto de los signos de puntuación

Para dar una estructura correcta a un texto, disponemos de varias herramientas que nos lo faciliten. Herramientas que todos conocemos pero que lo difícil es, a veces, saber utilizarlas correctamente.

Te voy a exponer las que considero más importantes y que están más al uso:

1. El punto «.»

El punto (.) es, como bien sabes, un signo de puntuación que se coloca al final de cada frase.
Pueden utilizarse de varias maneras, según el sentido general del texto en el que están colocados:
  • Punto y seguido: lo utilizamos continuamente para separar enunciados dentro de un mismo párrafo. (Como ejemplo, el que ha colocado delante de la palabra “Como” en este mismo párrafo). 😉
  • Punto y aparte: sirve para separar dos párrafos dentro de un mismo texto. Visualmente hace más agradable y más fácil la lectura del texto. Para ser correctos, se debería colocar sangría en la primera línea del texto del nuevo párrafo.
  • Punto final: es el que se coloca siempre al final del texto, a modo de cierre.

El punto también se utiliza en las abreviaturas. (Ejemplo: “atte.”, en vez de “atentamente”).

2. La coma «,»

La coma (,) es un signo de puntuación que se utiliza para marcar una pausa dentro de un enunciado. Normalmente separa los componentes de una enumeración de palabras o frases, excepto que estas palabras o frases vengan precedidas de alguna de las siguientes conjunciones: yeouni.
(Ejemplo: “Tengo que terminar este post, moderar los comentarios y responder a los mismos”).
También se puede utilizar para delimitar una aclaración, dentro de un texto.
(Ejemplo: “Luis, el hijo de unos amigos, juega muy bien al fútbol”).

3. El punto y coma «;»

El punto y coma (;) es otro signo de puntuación que se utiliza, fundamentalmente, para unir en una sola frase dos oraciones que están relacionadas.
(Ejemplo: “Hoy he salido tarde del trabajo; no me dará tiempo a hacer los recados que tenía pendientes”).

4. Los signos de interrogación «¿» y «?» y de exclamación «¡» y «!»

Los signos de interrogación (¿?) se utilizan, como todos sabemos, para denotar una pregunta.
los signos de exclamación (¡!) sirven para indicar una oración exclamativa (Ejemplo: “¡Cómo me gusta leer!”), exhortativa (Ejemplo: “¡Ven aquí, por favor!”) o imperativa (Ejemplo: eso!”“¡No hagas eso!”).
En principio, su uso es muy sencillo. Pero hay ocasiones en las que dudamos sobre cómo utilizarlos correctamente.
Las dudas más frecuentes son éstas:
  • ¿Es correcto utilizar un solo signo de interrogación o puntuación al final de una frase?No. Lo correcto es utilizar los dos, aunque el uso de un solo signo al final está muy extendido en ámbitos como el WhatsApp, los SMS,… En otros idiomas, como el inglés, se usa un solo signo al final, pero en español lo correcto es utilizarlo tanto al principio como al final .
  • Si escribo varias preguntas seguidas, ¿cómo lo hago? Hay dos maneras de hacerlo. Una es escribirlas seguidas, sin coma o punto y coma, en cuyo caso la primera letra de cada oración ha de ir en mayúscula. (Ejemplo: “¿Te está gustando este post? ¿Crees que puede resultarte útil?”). Y la otra es separándolas como coma o punto y coma; en este caso, la primera letra de cada oración (excepto de la primera), iría en minúscula. (Ejemplo: “¿Te está gustando este post?; ¿crees que puede resultarte útil?”).
  • Tras una oración interrogativa o exclamativa, ¿hay que poner punto? No. Los signos de interrogación y exclamación cierran la frase. No se pone el punto detrás de ellos.

5. Los puntos suspensivos «…»

Los puntos suspensivos (…) son un único signo de puntuación, formado por tres puntos seguidos sin espacio entre ellos.
Tienen varios usos. Se colocan al final de una frase, normalmente para dejar en suspenso una accióndenotar duda,… (Ejemplo: excursión“Han dado lluvia para mañana… No sé si podremos ir de excursión“).

Herramientas que enfatizan ideas: negrita, cursiva y subrayado

Escribir palabras o textos en negrita, con cursiva o subrayadas nos permite enfatizar ideas en un texto. Solo fijándonos en las palabras que estén destacadas  de alguna de estas formas, nos podemos hacer una idea del contenido de un texto. Destacan lo importante y captan la atención del lector.

Personalmente soy partidaria de utilizar estos recursos, pero pienso que, como todo, ha de hacerse con moderación, sin abusar. El exceso sobrecargaría el texto y dificultaría su comprensión. Se trata de utilizarlas para conseguir destacar lo más importante, no para desconcertar al lector destacando muchas cosas a la vez.

Escribir en mayúsculas: por qué no hay que hacerlo

Si te paras a pensar en cómo escribíamos cuando éramos pequeños, te darás cuenta de que hacíamos gran uso de la escritura en letras mayúsculas, cuando queríamos destacar algo.

¿Quieres un consejo? ¡No lo hagas! Escribir en mayúsculas equivale a decir las cosas gritando. Y estoy segura de que no es eso lo que pretendes, ¿verdad? Por lo tanto, utilicemos otros recursos que ya hemos ido viendo para destacar o enfatizar ideas, pero no escribamos textos con mayúsculas,…

Si todavía no te he convencido, voy a darte más razones para que nos las utilices más:

  1. Usar solo mayúsculas puede dar a entender que lo haces porque desconoces el uso correcto de mayúscula y minúscula en las palabras. Si fuese así, escribirlo todo con mayúsculas es la opción segura, puesto que no hay la opción de equivocarse. 😉
  2. Estéticamente, el uso abusivo de mayúsculas empeora la imagen visual del texto. Al menos, a mí personalmete me lo parece. Creo que hace el diseño más agresivo, menos cálido.

Las abreviaturas: cuándo y cómo usarlas

Un recurso muy utilizado cuando queremos escribir mucho y de forma rápida, es utilizar las abreviaturas.

Podemos diferenciar dos tipos de abreviaturas:

  1. Las llamadas abreviaturas “personales”, que son las que, de forma particular, todos hemos “creado” alguna vez. Recuerdo la cantidad de ellas que utilizábamos mis compañeros y yo, en mi época universitaria. Si bien actualmente está remitiendo la tendencia a estar toda una clase tomando apuntes, hace un tiempo no era así. Salíamos de la Facultad con un montón de folios escritos a mano, tras toda una jornada de clases. El afán por anotarlo todo nos hacía recurrir al uso continuo de abreviaturas, algunas de ellas bastante obvias, pero otras no tanto (de hecho, al intercambiar apuntes con otros compañeros no siempre conseguíamos “descifrar” alguna abreviatura en cuestión…).
  2. Las abreviaturas “convencionales”, es decir, las que están “oficialmente reconocidas” y que tantas veces utilizamos todos. Dentro de éstas, hay unas que son de uso general(ejemplo: “admón.” por “Administración”“etc.” por “etcétera”,…) y otras más particulares, que se utilizan en determinados contextos (por ejemplo, las que utiliza un autor en su propio libro; en estos casos, lo que suele hacerse es incluir, al principio o al final del libro, una especie de anexo que recoja todas las abreviaturas utilizadas en el mismo).

Las abreviaturas han de cumplir su función que, como su propio nombre indica, es: abreviar. Por esta razón, han de tener, al menos dos letras menos que la palabra que están abreviando. Esta es la norma general pero, como casi siempre hay excepciones, no te extrañes si en algún caso ves abreviaturas que solo tienen una letra menos que la palabra que abrevian (ejemplo: “vid.” por “vida”).

También es importante que sepas no es correcto el “uso abusivo” de abreviaturas en un texto. Como en todo, debemos utilizar el sentido común, usándolas en el contexto adecuado y de forma moderada.

El ciberlenguaje o lenguaje de los chats: peculiaridades

Todos conocemos el lenguaje que utilizamos en los chats (conocido también como ciberlenguaje), a través del ordenador y otros dispositivos móviles con conexión a Internet.

La comunicación a través de SMS, mensajes de WhatsApp, redes sociales,… se caracteriza fundamentalmente por su inmediatez; se trata de comunicarse de una forma rápida, ágil y rápida, sin que el handicap de la distancia o el tiempo.

Un recurso cada vez más utilizado para enfatizar un mensaje o tratar de expresar algún sentimiento en la comunicación virtual es el uso de emoticonos e incluso de GIFs animados.

Y, por supuesto, en este tipo de lenguaje también se utilizan mucho las abreviaturas, unas inventadas por cada usuario y otras más comunes. A veces su uso es tan exagerado, que los mensajes nos terminan recordando a los antiguos telegramas…

Personalmente, también aquí soy partidaria de utilizarlas con moderación. El peligro de su uso abusivo es que terminemos utilizando un lenguaje escrito basado fundamentalmente en abreviaturas, muchas de ellas incorrectas… de forma que terminemos desvirtuando nuestro idioma, algo que ninguno de nosotros queremos, ¿verdad? 😉

Cómo listar elementos en un texto

Si te pasa como a mí, seguro que en infinidad de ocasiones te encuentras haciendo listas, de lo que sea: tareas pendientes, productos para la compra, ingredientes de una receta,…

Cada elemento listado puede ir precedido de un número, círculo, guión, letra,…

Y seguro que más de una vez te has preguntado cómo listar todos esos elementos de forma correcta: ¿se pone un punto al final de cada elemento? ¿Una coma? ¿Punto y coma?…

La respuesta es: depende de los elementos que estemos listando. Pueden darse estos casos:

1. Listas de enunciados completos

Cuando hacemos una lista de una serie de enunciados (como por ejemplo, de las tareas que hemos de hacer por la tarde), lo correcto es cerrar cada enunciado con un punto.

(Ejemplo: “Esta tarde tengo que hacer:

  • Recoger a los niños en el colegio.
  • Hacer la compra en el supermercado.
  • Recoger los pantalones de la tintorería”).

2. Listas de elementos

Sin embargo, cuando la lista que estamos haciendo es, por ejemplo, de los ingredientes de un bizcocho, cada uno de los elementos se cierra con una coma o con punto y coma, excepto elúltimo que, obviamente, se cierra con un punto. Los elementos pueden escribirse con minúscula.

(Ejemplo: “Voy a hacer un bizcocho de manzana. Necesitaré estos ingredientes:

  • 3 huevos,
  • 180 gr. de mantequilla,
  • 1 yogur natural,
  • 2 manzanas,
  • 180 gr. de harina,
  • 200 gr. de azúcar,
  • 1 sobre de levadura”).

3. Listas de elementos muy breves (palabras)

En el caso de que estemos haciendo una simple enumeración de palabras, no es necesario poner ningún signo de puntuación al final de cada uno. Simplemente, podemos no poner nada.

Y los números, ¿se escriben con cifras o con letras?

¿A que más de una vez has dudado cómo escribir los números cuando estamos redactando un texto? ¿Puedo escribir con cifras, por ejemplo, el año en el que estamos o la hora a la que hemos quedado?

Pues también aquí la respuesta es: depende. Te expongo una serie de casos donde puedes ver claramente cuándo se pueden escribir con cifras y cuándo con letras.

1. Los números cardinales

Aquí podemos encontrarnos varias situaciones:

  • Números que pueden expresarse en tres palabras, o en menos: en estos casos, han de escribirse con letras. (Ejemplo: “Ya te he dicho unas cien veces que esta chica tiene más detreinta y cinco años).
  • Números largos (de más de tres palabras): se escriben con cifras. (Ejemplo: “Se han apuntado al concurso más de 25 252 personas, desde el año 1999).

Te cuento una peculiaridad de este último ejemplo: como habrás visto, no he puesto un punto o una coma separando los millares.

Seguro que te resulta extraño, sí; a mí también. Según la RAE, los número de cuatro cifras no llevan ni punto o coma, ni separación (Ejemplo: “Año 2017) y los de cinco o más cifras, tampoco llevan ni punto ni coma, pero sí una separación (Ejemplo: “En esta localidad viven más de 35 000personas”).

Por lo tanto, como has podido ver en los ejemplos anteriores, las fechas siempre se escriben sin punto.

Excepciones: casos en los que se escriben con cifras

  1. Los porcentajes superiores a diez. (Ejemplo: “El 90% de los padres ha venido a la reunión”).
  2. Los porcentajes inferiores a diez (aunque, por ejemplo, en el caso de que vayan en un libro, es preferible escribirlos con letras).
  3. Los números que van detrás del sustantivo al que se refieren. (Ejemplo: “Vivo en el portal 9de esa urbanización”).

Mezcla de cifras y letras

A pesar de lo expuesto cuando te he empezado a hablar de los números cardinales, lo recomendable es que, si en un mismo texto tenemos varios números (ya sean de menos o de más de tres palabras), no mezclemos cifras y letras. En estos casos, lo más correcto es escribirlos todo con números. (Ejemplo: “En el año 2017, Paloma ha cumplido 50 años y ha celebrado 2veces su cumpleaños”).

Fechas y horas: ¿cómo se escriben?

  • En cuanto a las fechas, éste es el formato adecuado para escribirlas: “Consiguió su primer trabajo el 15 de diciembre de 1999.
  • Y respecto a las horas, al menos en los textos literarios, es mejor escribirlas siempre con letras. (Ejemplo: “Ayer recogí a los niños a las seis y hasta las diez y media de la noche no se durmieron”).

2. Los números ordinales

Cuando tengamos que escribir números ordinales, lo más correcto es hacerlo siempre con letras. (Ejemplo: “Siempre hemos vivido en la cuarta planta del edificio”).

Aprovecho este apartado para hacer una pequeña observación: por favor, ¡nunca utilicéis como ordinales palabras como “doceavo”, “veinteavo”…! ¡Es un error! Y lamentablemente, este uso incorrecto está bastante extendido…

No está bien decir, por ejemplo: “Esta noche se celebra la catorceava edición de este concurso”. Porque “catorceavo” no equivale al número 14, sino a cada parte resultante de dividir uno entre catorce… ¿Ves la diferencia?

En el ejemplo anterior, la expresión correcta sería: “Esta noche se celebra la edición número catorce del concurso”; o también esta otra: “Esta noche se celebra la decimocuarta edición del concurso”.

Conclusión

Espero que estas pinceladas que he pretendido darte sobre cómo hacer textos correctos y con estilo, te sirvan para sentirte más seguro a la hora de escribir.

Y como este tema da para mucho más, seguiré hablándote de ello en un post posterior. Pero para tener una idea más precisa de los puntos a tratar, me gustaría que en los comentarios me dijeses cuáles son las dudas que te asaltan a ti con más frecuencia cuando te sientas a escribir o que me comentes alguna cuestión en particular que quieres que trate.

Seguro que, con tus sugerencias, el contenido del siguiente post nos resultará más provechoso a todos. 🙂

Así que ya sabes: cuida tu estilo al escribir; haz que sea fácil y agradable su lectura.

E intenta que quede bonito porque, recuerda: la impresión, muchas veces, es la que cuenta… 😉

Un artículo escrito por Raquel Rubin

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