Teletrabajo

Cómo decidir correctamente a qué te quieres dedicar

¿Tienes que tomar una decisión sobre cómo enfocar tu vida? Por estudios, por trabajo. O simplemente porque tus seres queridos te presionan.

Tú eres la primera persona que quiere decidir. ¡Pero no sabes cómo! ¿Hacia dónde ir?

Si estás en esta encrucijada, te animo a recorrer juntos este post para ayudarte a tomar tu decisión.

¿Qué es lo que más te conviene?

Si estás aquí es por una de estas dos cosas:

  • No sabes lo que te gusta
  • O no crees que puedas dedicarte a lo que te gusta

Empecemos por el primer punto.

1. ¡No sé lo que me gusta!

Si esta es tu situación, lo siento, no puedes decidir todavía.

Sin saber lo que te gusta, ¿cómo vas a poder hacerlo?

Tal vez tengas la creencia de que por un lado va la diversión, y por otro la profesión. Pero eso ya ha pasado de moda.

Mis abuelos, no sé si también los tuyos, salían de una guerra civil en la que se tenían que coger a cualquier trabajo que saliera para sobrevivir.

Y así fue como mi familia emigró de Córdoba (Andalucía) hacía Cataluña, buscando simplemente trabajar. Igual que han hecho y siguen haciendo muchísimas personas.

En esa época, encontrabas trabajo casi de lo que fuera con mucha facilidad.

Pero ahora no es así. No es fácil sacarse unos estudios profesionales, ganar experiencia, ni un buen posicionamiento laboral.

Así que ahora debes ser muy preciso. Aprovechar el tiempo y las oportunidades del mejor modo posible.

Con esto me refiero a que es muchísimo más fácil que descubras qué es lo que verdaderamente te apasiona para que puedas, por fin, desprenderte de esa idea de sacrificio vinculada al trabajo.

Porque a veces incluso es eso lo que asusta. Pensar que lo vas a pasar mal.

Pero esto no te tiene por qué pasarte, ¿sabes por qué? Porque simplemente es una decisión que puedes tomar. Un conjunto de ideas.

 

¿Cómo puedes descubrir lo que verdaderamente te gusta?

Ya te has puesto en contexto. Ahora toca pasar a la acción.Para ello, deberás responderte a las siguientes preguntas. Coge un bolígrafo  y un papel.

  • ¿Cómo me lo pasaba bien en mi infancia o adolescencia?
  • ¿Qué me encanta o encantaría hacer ahora en mi tiempo libre?
  • Si tuviera todo el dinero del mundo y ninguna carga, ¿cómo gestionaría mi tiempo y dinero?

La respuesta a estas preguntas puede revelarte tu respuesta. O como mínimo, acercarte mucho a ella. ¡Eso sí! Debes ponerte en situación de verdad.

Así que no contestes rápido, ni lo primero que se te pase por la cabeza. A no ser que esa idea se te repita una y otra vez por muchos minutos, no la dejes pasar.

Si ya tienes tus respuestas, podemos seguir.

 

De tu respuesta al plan de acción

Cabe la posibilidad de que hayan salido varias cosas que te gustan. No pasa nada.

Está bien. Incluso tal vez puedas combinar varias de las cosas que te gustan a la vez y convertirse en un plus para ti.

Este sería mi ejemplo.

Soy psicóloga, pero también he estudiado danza, yoga y mindfulness. Disciplinas distintas que todas me han aportado habilidades que han potenciado los resultados en mis sesiones y formaciones.

Incluso aunque jamás lo hubiera pensado, muchas personas han solicitado mi ayuda justamente por contar con una visión más amplia que la que puede aportar una sola disciplina.

Bien, continuemos contigo.

Ahora sabes qué te gustaría, pero necesitas saber qué posibilidades tienes.

Automáticamente pensarás en las personas que conoces que lo están haciendo. O en las cosas que te han contado tus conocidos.

Por ejemplo, si pones que te gusta bailar o jugar al tenis, probablemente puedas pensar:

“No conozco a nadie personalmente que se dedique a ello.”

“Además mi familia me dice que me quite esas tonterías de la cabeza y busque algo serio”.

“Es muy difícil conseguirlo”.

No puedes quedarte con la información actual que tienes ahora, porque no es la correcta.

Si tuvieras suficiente información, seguramente ya te estarías dedicando a ello. Ya que hoy en día es posible casi cualquier profesión. Sobre todo si ya hay otras personas que la están realizando.

Así que te propongo la siguiente tarea de investigación para cada una de tus respuestas:

  • Busca información como artículos, vídeos o libros sobre esa disciplina o profesión.
  • Localiza a 15 personas que se dediquen a ello.
  • Fíjate con mucho detalle qué hacen, cómo viven y piensan esas personas.

Haciendo esta búsqueda, enseguida te darás cuenta que hay opciones para todo. Que solo es cuestión de proponértelo.

Todos necesitamos referentes positivos a los que seguir los pasos para que nosotros también podamos evolucionar.

De esta forma, cuando piensas en estas personas que ya se están dedicando, ves de forma más clara lo que no y sí quieres para ti.

Es fácil.

¿Te gustaría vivir cómo ellos o te agobia la idea?

Si la idea no te gusta. Esa opción no es para ti.

¡Pero espera! Si te gusta y te agobia, no huyas. Tal vez es lo que más deseas, pero tienes miedo a no lograrlo.

Si es así, deberás aprender a afrontar y gestionar el miedo. Aprender y agrandarte con él. Pero sobre todo, no huyas de ti.

No huyas de lo que verdaderamente puedes ofrecerle al mundo por miedo a fracasar.

Así que tómate el tiempo que necesites para responder las preguntas y buscar los referentes adecuados en tu caso.

Si el miedo o la inseguridad acecha, aquí te dejo unos truquitos.

Tardarás en ponerte a la acción lo que tardes en montarte una idea clara de lo que quieres verdaderamente para ti.

Si te das cuenta, automáticamente hemos pasado a hablar de la segunda opción. Del miedo.

Y es que de forma natural todos sabemos qué nos gusta y qué no nos gusta. Solo necesitamos estar más en silencio. Escucharnos. Y sobre todo, hacer caso a ese deseo que nace en nosotros.

Sería algo así como pensar inteligentemente con el corazón.

Sé que esto asusta, así que vamos a entrar más en detalle para ver cómo puedes afrontar tu miedo.

 

2. No creo que pueda dedicarme a lo que verdaderamente me gusta

Tal y como te comentaba, pensar que no es posible, es simplemente una idea. Podríamos decir tu manera de verlo.

Las ideas, igual que las emociones, cambian constantemente.

Te pongo un ejemplo.

Un día la persona a la que amas tiene un detalle contigo. Te hace sentir especial y piensas: “Es la mejor persona que he conocido nunca. Quiero compartir el resto de mi vida a su lado.”

Pero otro día, alguien te cuenta que esta persona te está engañando. Que lo que te ha dicho a ti, se lo ha dicho a tres personas más. Y encima, lo corrobora con un vídeo y mensajes de texto.

¿Seguirías pensando lo mismo? Seguramente no.

¿Y por qué, si lo que pensabas y sentías era real? Pues porque la información que ahora tienes acerca de esta persona ha cambiado. Por lo que has pasado del amor al odio.

El pensamiento que escojas te hará sentir. Y tu sentimiento, irremediablemente te llevará a actuar.

Así que no solo es importante que actualices la información sobre las cosas que te gustan y sus salidas. También sobre tus posibilidades.

El pensamiento marca la tendencia de tu vida. Así que procura vestirte con tu mejor traje.

Si este punto te cuesta, aquí vas a encontrar unos consejos útiles sobre cómo transformar tus pensamientos negativos fácilmente.

¿Sabes una cosa?

La información, las ideas y las emocionas cambian. Pero hay algo que nunca va a cambiar: las habilidades y dones que tengas.

No tienes otro remedio que ser tú mismo en la vida. Fingir o hacer cosas de las que no tienes ni idea constantemente es agotador.

Por lo tanto haz aquellas cosas que realices con facilidad. Puedes escuchar a los demás, dibujar, organizar… Lo que sea que probablemente ya haces en tu vida sin apenas darte cuenta.

Si necesitas ayuda, puedes pedir una opinión externa. Pregúntale a 5 personas cuáles creen que son tus habilidades. Aquello que sabes hacer con mayor facilidad o rapidez.

De este modo, podrás sintetizar mejor todas tus respuestas y empezar a tomar una decisión.

 

Reencontrando tu nueva profesión

No he parado de hacerte preguntas desde que has empezado a leer este post. Y es que descubrir tu pasión al final no es una cuestión de innovación, si no de recordar.

Recordar…

  1. Con qué te lo pasas bien.
  2. Cuáles son tus habilidades y dones que ya utilizas en tu vida.
  3. Que hay personas que ya están haciendo lo que a ti te gustaría.
  4. Existen personas que se dedican a formar a otras para que también tú puedas lograrlo.

Si eres una persona que no está muy acostumbrada a pasar tiempo en soledad, tal vez te cueste reflexionar sobre ti mismo.

Por lo que es importante que puedas tomarte a diario un mínimo de 10 minutos en silencio para aprender a escuchar mejor tu voz interna.

Porque al principio, al callar, más que escucharnos a nosotros escuchamos lo que creemos que los demás piensan de nosotros. O lo que automáticamente nos dicen que quieren que hagamos.

Esto se puede entender con el clásico ejemplo de los padres que quieren que sus hijos hagan lo que no han podido hacer ellos. O lo que a ellos les ha venido bien.

Hay que dejar claro que los malos no son ellos, si no su influencia. Los padres deben dejar crecer a sus hijos. Permitir que tomen sus propias decisiones.

Pero a veces, queriendo o sin querer, pueden presionarte para que estudies o trabajes de algo concreto.

Entiendo que puedas sentir gratitud por todo lo que han hecho o hacen por ti, pero debes tener muy claro que no puedes hacer todo lo que esperan, si no que debes vivir tu vida a tu manera para poder ser feliz.

 

Los pasos que debes seguir

Llegados a este punto, es importante que empieces a dar tus primeros pasos en lo que se convertirá tu carrera profesional.

De todas las opciones que has escrito, enfócate en aquella profesión o persona que más pasión te ha levantado.

Como has estudiado sus opciones, identifica cuáles son las más cercanas para ti.

Tal vez puedes dirigirte algún centro de formación presencial u online. Incluso contactar directamente con estas personas que ya se están dedicando y acercarte a ellas.

Siguiendo el ejemplo anterior.

Si lo que te gusta es la danza. Pregúntale a una profesora de baile qué hizo ella para dedicarse a dar clases.

O el tenis. Tal vez puedas entrar en el blog de algún jugador, saber dónde entrenó y mirar lugares de entrenamiento cerca de donde vives.

Coge tu agenda y anota cuándo vas a realizar estas acciones y acercamientos.

Nadie va a reírse de ti. Los centros o profesionales dedicados a la formación estarán encantados de atenderte, porque se dedican a ello.

Y los profesionales que ya se dedican también empezaron un día en el punto en el que te encuentras.

Así que…

 

No pasa nada por equivocarte

Muchas personas cambian de carrera o de trabajo porque quieren, sin que les echen.

Así que no es ningún fracaso no terminar haciendo aquello que te propusiste un día del pasado.

Al final somos personas que evolucionamos en cada instante y cambiamos irremediablemente.

Por lo que lo que te gustaba ayer o necesitabas, tal vez ya no lo quieres hoy. No importa siempre que sigas aprendiendo como persona. De este modo todas tus experiencias sumarán e incluso te abrirán nuevas oportunidades.

Lo importante es dejarte sentir qué te apetece hacer, y sacar el valor y constancia suficiente para comprometerte a lograrlo.

Si has hecho los ejercicios que te propongo y tienes cualquier duda, o quieres compartir conmigo y Gananci tu experiencia, estaremos encantados de escucharte.

¡No tengas miedo de ser tú mismo!

Un artículo escrito por Yaiza Leal 

 

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