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Cuenta historias: ¡impacta y enamora a tus clientes!

¿Impactar? ¿Emocionar? ¿Fidelizar? Cada vez que los emprendedores escuchamos esas palabras, se nos hace agua la boca, nos brillan los ojos. Todos perseguimos esos objetivos a sabiendas de que son los caminos más efectivos para alcanzar el fin último: convertir a los clientes en seguidores leales que actúen como evangelizadores de nuestra marca.

Nos esmeramos en preparar un producto/servicio de alta calidad que esté respaldado por una garantía atractiva, diseñamos una estrategia de marketing enfocada en darle a conocer al mercado lo que tenemos a su disposición y presentamos una oferta que consideramos encierra características irresistibles. ¡Negocio redondo!, pensamos.

Sin embargo, a la hora de la verdad no es así. Eventualmente logramos un buen nivel de ventas, pero una vez los clientes solucionan su problema se evaporan, se esfuman como por arte de magia. Y debemos volver a comenzar, prácticamente de cero, una y otra vez, y otra vez, con el consecuente desgaste y el desperdicio de tiempo y recursos.

¿Por qué ocurre eso? ¿Por qué el resultado no es el que esperamos? La respuesta, que se antoja sencilla, encierra una realidad compleja: porque nos enfocamos en vender, no en brindarles a nuestros clientes una experiencia satisfactoria que los motive a permanecer a nuestro lado por largo rato. En otras palabras, porque no sabemos cómo enamorarlos.

En otras facetas de la vida real, lejos de los negocios, a todos nos encanta enamorar, nos encanta que nos enamoren. Somos expertos en el arte de enamorar siempre y cuando no sea un negocio. Una terrible contradicción en el mundo actual, especialmente en los negocios por internet, en el que necesitamos establecer sólidas conexiones emocionales.

El problema radica en que muchos emprendedores asumen que pueden enamorar a los clientes con productos materiales, con ofertas tentadoras, y no es así. La fórmula más efectiva para enamorar a otros, comprobada a través de la historia de la humanidad, es también una que usamos cotidianamente: contar historias que impacten sus emociones.

Conscientes de este problema, que a veces es un obstáculo insalvable para algunos y el techo contra el que se estrellan los sueños de otros, con mi amigo Gus Sevilla dedicamos un módulo de las actividades de Comando Secreto 2017, el evento que realizamos recientemente en República Dominicana, para hablar de marketing de contenidos.

¿Qué es eso? La estrategia destinada a producir y publicar contenidos de alta calidad, relevancia y oportunidad para atraer y retener a una audiencia claramente definida, con el fin de impulsar acciones rentables por parte de los actores del mercado. El objetivo final del marketing de contenidos no es vender, sino fidelizar, generar confianza y credibilidad.


El ‘storytelling’ es una técnica que genera empatía, transmite valores y
conocimiento, despierta sentimientos, refuerza la confianza y la credibilidad,
edifica modelos dignos de imitar y es apto para todos los públicos.


¿Cómo se hace? Contar historias es una habilidad natural del ser humano. Desde que somos bebés, aprendemos a escuchar historias y luego, cuando tenemos uso de razón, aprendemos a relatarlas. Nos fascina esa mezcla de realidad y ficción, nos encanta ser protagonistas e involucrarnos en la trama, nos deleitan los finales felices.

Alguna vez habrás escuchado decir que el contenido es el rey. Pero, ¿sabías que el marketing es su reino? Sí, así es. Marketing y contenidos van de la mano, se ayudan, se complementan, se refuerzan, se destacan uno al otro. Es contenido es la herramienta más poderosa de tu estrategia de marketing, ¿lo sabías? ¿Por qué? Tres razones:

1) Inspiracional: no hay recompensa mayor para un emprendedor que prender la llama de la pasión en el corazón del cliente. Inspirar a otras personas es una de las acciones que mayor bienestar le brindan al ser humano, una paga intangible cuyo valor es imposible de tasar. Los clientes te compran, pero si los inspiras, se convierten en fieles seguidores.

2) Estilo de vida: el fin último del emprendimiento, su razón de ser, es contagiar a otros el estilo de vida libre, independiente, feliz y gratificante que nosotros vivimos (más allá de altibajos, de dificultades). La mejor forma de contagio es una buena inyección de contenido de calidad. Cuenta una historia, muestra tu caso, y lograrás un gran impacto.

3) Cuenta historias: para inspirar a otros y contagiarlos con el estilo de vida de los emprendedores, el marketing de contenidos se vale de una poderosa herramienta, de alcances insospechados, disponible para todos: contar historias (storytelling). Las historias educan, informan, entretienen, cuestionan, nos invitan a reflexionar, nos conmueven.

Contar historias es una de las actividades que más veces realizamos en la vida. Lo hacemos decenas de veces cada día, en diferentes escenarios, en distintos ámbitos. Lo mejor es que cada vez es como la primera vez: podemos añadir o eliminar detalles, suprimir o incluir personajes, darle nuevos rumbos a la trama y jugar con el desenlace.

Mezcla de ficción y realidad

Dado que contar/escuchar historias es el pan de cada día e involucra todas las actividades de nuestra vida, los negocios no podían quedar por fuera. Más en esta época globalizada en la que es posible interactuar con alguien que no conocemos y que se encuentra a miles de kilómetros de distancia. El vínculo que permite que haya una relación son las historias.

La técnica de contar historias, sin distingo de formato o extensión, se llama storytelling. Desde que la implementamos con mi equipo editorial, los resultados son increíbles: generamos una conexión muy poderosa con la audiencia, contigo, a través de compartir experiencias enriquecedoras. Establecimos una conexión a través de las emociones.

Estos son los cinco principales beneficios del storytelling para tu negocio:

1- Fuerte conexión: el gran poder del storytelling es que se conecta con las emociones, lo único que la persona no puede controlar. Los extremos emocionales (alegría y tristeza, bien y mal, dolor, amor y odio) son estados en los que el ser humano es vulnerable y las historias sirven para derribar las barreras y conectar con su yo más íntimo y auténtico.

2- Genera identificación: cuando escuchamos una historia y vemos coincidencias con algo que nos ocurrió a nosotros, nos conectamos. Aunque no sepamos a ciencia cierta de qué se trata, aunque desconozcamos el desenlace, nos identificamos con alguno de los personajes, con alguna de las situaciones. Y luego se genera la interacción.

3- Motiva la interacción: a veces, escuchamos la historia que cuenta un desconocido y, a pesar de eso, nos conectamos. Por identificación, porque nos emociona, porque el tema nos interesa, comienza una interacción. Eso es lo que algunos llaman magia en el marketing de contenidos, pero no es más que contenido de calidad.

4- Cualquier canal, cualquier medio: una buena historia, bien contada, puede estar en cualquier formato: relato escrito (blog, libro, ebook, revista), audio, video, gifs animados. Eso la convierte la historia en algo muy poderoso, porque nos la encontramos en todos lados de formas diferencias. ¡En internet, es imposible escapar de una historia!

5- Ficción hecha realidad (y al revés): todo lo que nos ocurre, lo que sentimos, lo que nos rodea, es susceptible de contar a través de una historia. Como relatores, podemos jugar al héroe, al villano, al pobre, al rico, al valiente, al miedoso: ser quien queramos, recrearnos, enriquecer el conocimiento, relacionarnos con otros. ¡Es un universo ilimitado!

Moraleja (toda buena historia debe tenerla): si tu objetivo es impactar, emocionar y fidelizar a tus clientes, historias debes contar. Necesitas implementar una estrategia de marketing de contenidos que apalanque tu estrategia de marketing y que, sobre todo, te permita sobresalir nítidamente en esa jungla de figuritas idénticas que es el mercado.

Vía: Mercadeo Global

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