Teletrabajo

Manten una conversación con tu cliente y dirigelo a tu objetivo

Cuando nos ponemos a escribir, tendemos a pensar que estamos explicando demasiado y que nos estamos alargando.

Después, leemos por todos sitios que cuando lo puedas decir con una palabra, no lo digas con dos.

Y para terminar, lees que es mejor utilizar listas porque aligeran la lectura.

Bien, los 2 consejos anteriores son ciertos. Mejor una palabra que dos (y si es sencilla, mejor todavía) y las listas ayudan a cortar y aligerar la lectura.

Sin embargo, cuando a nuestro miedo a ser demasiado extensos en nuestras explicaciones, le sumamos esos dos consejos mal interpretados, es cuando se forma un cocktail que no favorece para nada a ninguno de los textos de nuestra web.

PIENSA EN UNA CONVERSACIÓN Y PÁSALA AL PAPEL

 

Sé que estarás pensando: “sí, claro, como si fuera tan fácil”. Por eso, quiero que te imagines una situación.
Y ojo, lo que te voy a decir ahora sirve para cualquier tipo de texto.

 

PRESÉNTATE

 

Imagina que entras a una empresa o estás en cualquier lugar donde pueda estar tu cliente ideal y observas que tiene un problema que justamente, y por pura casualidad (ya sabes), tú solucionas.

 

MÁRCATE UN OBJETIVO

 

Ahora, piensa en el objetivo del texto que vas a escribir, como por ejemplo:

  • Explicarle un poco por encima qué puedes hacer por él y que él decida sobre qué quiere más información.
  • Generar confianza y que vea que puedes ayudarlo.
  • Empezar y mantener una relación.
  • Venderle alguno de tus servicios.

 

HÁBLALE

 

Y… piensa en cómo sería la conversación cara a cara.

Hola, soy Fulanito. He visto lo que te ha pasado. Debes sentirte así, así y asá. Ya. Sé lo que es. A mí me pasó, ¿sabes? Iba yo por… y acabé…, pero me di cuenta de que… y ahí que fui. Y todo empezó a cambiar, para bien, ¿eh?
Entonces, decidí dedicarme a esto. Para ayudar a…

Ten en cuenta que, dependiendo del objetivo del texto, esta segunda parte de la conversación cambiará.

Si lo que quieres es presentarte a nivel general y que tu posible cliente decida, la conversación iría más o menos así:

Para poder ayudar bien, lo que hago es esto, aquello, eso y lo otro. Porque claro, cada problema es diferente.
Además, tengo un manual… espera, ¿dónde lo he metido? Ah sí, aquí. Toma, mira. Te lo regalo. Sí, sí, es para ti. He querido recopilar algunos consejos gratuitos para personas a las que puedo ayudar.

¿TE DAS CUENTA POR DÓNDE VOY?

Fíjate, es una Home.

Con la primera parte, estás contestando a dos de las preguntas que debe responder una página principal: ¿quién eres tú y por qué debo quedarme contigo?

Con un titular atractivo y uno o dos párrafos, te has presentado y le has dicho a tu cliente que sabes cómo se siente y que puedes ayudarle. Es más, en este caso, lo sabes porque tú has pasado por lo mismo.

La segunda parte de la conversación (en la que el objetivo ya está definido) es la zona en la que presentas tus servicios y el manual es tu blog y la newsletter.

 

EN CUANTO TE ACOSTUMBRES, TUS TEXTOS MEJORARÁN

 

Piensa que no hay un contacto directo con tu cliente. No estás tú ahí, in situ, para contestar sus preguntas. Imagina qué te preguntaría y por dónde iría la conversación y respóndele.

No dejes nada al azar ni a la imaginación de tu cliente (a no ser que sea bueno. La intriga buena y controlada, no hace daño).

Y ahora, puede que te estés preguntando por esos 3 puntos del principio de este artículo. ¿Dónde quedan en todo esto?

Bien, volvamos a ellos:

  • Es más fácil no repetir escribiendo que hablando. Cuando tengas el texto escrito como una conversación, solo tienes que tachar o unir las ideas repetidas para hablar de ellas una sola vez.
  • Luego, buscas si alguna de las expresiones que has escrito, pueden decirse de forma más sencilla y lo modificas.
  • Y, finalmente, alterna listas y texto para que esa conversación fluya y no quede esquemática o demasiado directa.

 

CONCLUSIÓN

 

Mantener una conversación con tu cliente, sea cual sea el objetivo del texto que estés escribiendo, es necesario para entablar una relación con él.

  • Imagina la situación.
  • Piensa en el objetivo.
  • Imagina la conversación que mantendrías con él, si lo tuvieras delante.

Poco a poco te irá saliendo el texto. ¿Te has fijado en este mismo artículo? Es la mejor prueba de todo lo que te he explicado en él. Has llegado hasta aquí porque es una conversación y te he ido mostrando y explicando lo que se te pasaba por la cabeza.

¿Me he dejado algo? Dime en los comentarios aquello que te ronde y haré todo lo posible para solucionar tus dudas.
Pruébalo y dime qué te parece.

Un artículo escrito por María

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