Teletrabajo

El decalogo del desengaño digital

Quienes me conocen saben que no soy de los que se anda con rodeos.

Soy transparente para lo bueno y para lo malo: siempre digo lo que pienso.

Si eres de los se ha propuesto emprender a lo largo de este año o lo has hecho ya y estás dando tus primeros pasos, tengo que darte un mensaje un poco duro.

No quiero amargarte.

Llevo muchos años ayudando a unos cuantos emprendedores a acercarse a ese sueño de tener su propio negocio… pero también a darse cuenta de que el sueño se parece más a una pesadilla que otra cosa.

Por eso hoy he decidido crear un decálogo del desengaño digital. Voy a hacer que te pongas las pilas a tope con tu negoco online o que abandones en proyecto de emprender y dejes de perder el tiempo, si descubres que esto no es para ti.

10 cosas que debes tener claras para ser un emprendedor digital

Te he puesto sobreaviso.

Es un decálogo sin pulir. Con verdades brutas. Duras. Reales. Con todas las desventajas de emprender. 10 puntos que podrían hacer que tiraras la toalla. O que te harán montar tu negocio con mucha más fuerza. Todo depende de si eres capaz o no de superar el decálogo.

¿Estás preparado?

#1 No te comportes como un vikingo pirómano

Cuenta la leyenda que los vikingos al tocar tierra quemaban sus barcos – los drakkares – para no tener opción de vuelta atrás.

La victoria o la muerte.

Que idea más romántica, ¿verdad?

Ya… Pues aléjate de los cuentos nórdicos amigo mío.

Un gran negocio digital siempre se puede empezar sin dejar tu trabajo por cuenta ajena (este post de Josep Ayllón sobre emprender a tiempo parcial lo demuestra). No necesitas dejar tu empleo para lanzar tu idea de negocio. Y si no te das cuenta de esto, ¡es un mal comienzo!

Tu negocio digital tocará tierra cuando te genere tu sueldo actual, al menos 3 meses consecutivos. No quemes el drakkar sin haberlo conseguido.

En la misma línea, decidir emprender solo porque estás infeliz profesionalmente es la peor decisión que puedes tomar en la vida.

Busca mejor el origen de este malestar y trata de entenderlo primero, para luego pasar a resolverlo. No hay forma de triunfar como emprendedor si no arreglas tus problemas personales, contigo mismo, con tu jefe o con tu pareja.

No emprendas para huir del presente y no asumir tus responsabilidades. No tiene mucho sentido.

Emprende por cambiar el mundo. Desde la sonrisa, no desde la amargura.

#2 ¿Cuántos meses de claridad puedes permitirte?

Si has perdido tu empleo y no tienes ningún colchón de seguridad, por favor, busca otro empleo. Es tu mejor opción en esta situación.

Tener la obligación de conseguir resultados a corto plazo en un negocio recién lanzado te hará perder claridad y foco. Es la mejor forma de agravar tu problema en vez de resolverlo.

Emprender es aprender y necesitas tiempo para poder entender el nuevo contexto en el que te vas a mover.

Con prisas no conseguirás levantar tu negocio online. Porque no lograrás descubrir la mejor versión de ti en este nicho a tiempo.

Pagar las facturas es tu prioridad, céntrate en ello.

#3 La pasión (sin el sacrificio) es una máquina de transformar sueños en frustraciones

Montar un negocio alrededor de tu pasión es una mala idea.

¿Te sorprende lo que te estoy diciendo? Más aún cuando te “vendo” en mi blog la idea de emprender por estilo de vida.

Bueno, déjame explicarte por qué.

A mí por ejemplo me encanta el jazz, el surf y la cocina.

Y por supuesto, me gustaría tocar el saxófono como John Coltrane, surfear olas como Kelly Slater o diseñar platos nunca imaginados como Ferran Adrià.

En algunos casos he invertido más de 10 años de mi vida en esta pasión. Pero no creo que esta sea la mejor opción que tenga para plantear mi plataforma digital hoy.

Me faltan como mínimo 20 años de práctica a estas alturas de mi vida para poder destacar en estas disciplinas.

Sueño con el resultado, pero no estoy dispuesto a pagar el sacrificio que viene con este sueño.

Así que en vez de pensar únicamente en una pasión, apuesta por tu mejor talento, por tu propósito. Algo que ha demostrado tener un valor económico real en el mercado. Algo que ya dominas parcialmente como mínimo. Y algo que no te aburra.

Este talento ya lo llevas dentro, aunque no termines de verlo.

Al igual que todos tenemos pasiones para algo para lo que no tenemos ni don ni talento.

La pasión te ciega… y te abandona hecho un desastre unos pocos meses después de haberte abrazado e iluminado.

Así que, elige talento y propósito por encima de pasión.

#4  Trabajar desde casa no es tan bonito como lo pintan

Siempre soñamos con lo que no tenemos.

Ahora parece que ser trabajar en remoto es lo más sexy en el mercado laboral.

Bueno, yo que lo practico con todo mi equipo, te puedo decir que tiene muchas ventajas. Te da flexibilidad, te evitas muchos atascos, puedes tener a tus empleados repartidos por todo el mundo…

Pero no todo es fantástico.

Trabajar desde casa no es divertido, aunque parezca el “nirvana”.

Es duro organizarse y mantener el foco.

Te sentirás solo muchas veces, sin nadie con quien hablar.

Si no te planificas y te cuidas, esto terminará afectando negativamente tu vida.

Sufrirás posibles problemas de sobrepeso, riesgo de tener problemas de ansiedad de vez en cuando y hasta es posible que no consigas dormir por la noche, de tener tantas cosas en la cabeza a la vez.

Te harás cada vez más “oso” por no salir de tu cueva lo suficiente.

Si eres un ser hipersocial y necesitas charlar con la gente, trabajar en casa quizás no es tu mejor opción.

Debes estar preparado mentalmente para hacerlo y cada vez estoy más seguro de que no es algo apto para todo el mundo.

#5 La libertad en tu negocio es un “fake”

No me malinterpretes. Emprender puede hacerte más libre, sí.

Pero necesitarás trabajar y seguramente muchas más horas que las que hacías antes de lanzarte a crear tu propio negocio.

Si todo va bien, tendrás más flexibilidad para trabajar cuando quieras y como quieras. Pasarás de picos de mucha intensidad de trabajo a valles placenteros para reconectar con tu vida y disfrutar, mientras otros se deprimen en el metro de una gran capital 365 días al año.

Pero no podrás irte de viaje y tomar mojitos en una playa del caribe todo el año. Aún no.

Aunque piénsalo bien, ¿de verdad querrías estar todo el día sin trabajar? ¿Qué harías?

#6 ¿Pasas la prueba de los 3 ojos de Shiva?

Shiva tiene 3 ojos para poder ver en el pasado, en el presente y en el futuro.

Un buen emprendedor necesita tener este gen Shiva, estos 3 ojos.

Es algo que Michael Gerber detalla con maestría en su libro “The e-myth revisited (versión castellana en Amazon)”.

En una misma persona debe haber un técnico (hombre del pasado), un gestor (hombre del presente) y un creativo (hombre del futuro)

Un buen emprendedor no es un solista de excepción, sino que tiene vocación de ser un gran director de orquesta.

Algunos somos solistas, otros directores de orquesta. Ningún rol es superior al otro.

Un emprendedor digital dirige una orquesta digital caótica y lo hace con un equipo en remoto.

Un emprendedor produce cacofonía durante meses antes de llegar a formular una propuesta melódica agradable.

Y tardará unos meses más en darle gancho y hacerla memorable. Quizás algún día escriba una obra maestra, aunque lo más probable es que no lo haga nunca.

Si te gusta la técnica de tu oficio y solo esto, aléjate de la idea de emprender.

Alíate mejor a un gran director de orquesta para saborear el néctar de los éxitos empresariales. Disfrutarás más.

#7 Tus sueños se atascan porque les das de comer trainings basura

Te has vuelto totalmente adicto al éxito fácil. Quizás sin darte cuenta.

Y a medida que tu cerebro se ablanda, tus sueños se alejan de ti.

Huye de todos los que te prometen un éxito inmediato a 30 días. Huye de todos los que te ofrecen un “método garantizado” que puedes replicar sin apenas esfuerzos.

Tan sólo quieren robarte tus ahorros.

A mí me parece muy triste que sigas cayendo en estos cantos de sirenas carteristas. Una y otra vez. No vas a aprender nunca a dejar de tirar tu dinero por la ventana.

Lo que suena demasiado bien siempre es una trampa.

No puedes equivocarte. Si no sabes elegir tus mentores no podrás triunfar con un negocio.

#8 Estás agobiado porque te crees más listo que Einstein

Si no entiendes nada de lo que te cuentan, aléjate y deja madurar estas ideas.

Estudia, fórmate y poco a poco irás juntando las piezas del puzle.

No eres tonto o tonta.

Tan solo estás abriendo tu mente a conceptos transformadores muy potentes y seguramente muy nuevos. Tan nuevos que tu mente no los puede asimilar tan rápido.

No acortes tus tiempos de maduración de ideas. Son tus ritmos internos. Tan sólo lograrás agobiarte y agitarte.

Haz lo contrario. Pausa el ritmo. Apaga todas estas fuentes de información y céntrate en avanzar con un único mentor. Un paso tras otro.

Emprender es aprender a leer, escribir y hablar en 12 meses. Ten algo de piedad contigo mismo. Y de paso, deja de compararte con personas que llevan 10 años con un negocio.

¿O será que eres masoquista y te gusta flagelarte?

Compárate mejor con esta persona 10 años atrás, cuando él mismo acababa de arrancar su viaje.

Y como esto no lo puedes hacer, céntrate mejor en ti. En el valor que produces y en cómo estás ayudando a tus lectores.

#9 No juegues al póker en un negocio unipersonal

Si no crees en ti y en tu negocio, nadie lo hará.

No emprendas “para ver” como lo hacen en el póker. Está todo visto. No hay una carta salvadora esperándote en la baraja.

Si dudas de si tu blog es capaz de transformar la vida de tus lectores, ya tienes tu respuesta. Apaga y vámonos.

El 90% del éxito se gesta en tu cerebro y en lo que te crees capaz de realizar, aunque nunca hayas hecho estas cosas antes.

Visualiza el éxito y verás como es más fácil alcanzarlo.

Y ojo, visualizar no te exime de practicar, experimentar y fallar.

Plantea tu negocio para toda la vida, como un hijo.

Y de esto es justamente de lo que estamos hablando. Nadie te obliga a tener un hijo. Ni un negocio.

#10 Emprender es putear tu lifestyle de hoy para alcanzar un lifestyle inalcanzable para la mayoría a largo plazo

En resumen, lo que te estoy tratando de transmitir es que emprender es estar dispuesto a tener un estilo de vida que muchos calificarían de pésimo durante unos años.

Un estilo de vida que casi ningún empleado estaría dispuesto a aceptar/sufrir ni durante una semana.

La idea detrás de emprender es la de llegar a un estilo de vida que ningún empleado podrá experimentar jamás.

No hay garantía, siempre hay muchos sacrificios y un desembolso de dinero.

Muchos pierden, algunos se queman y abandonan en el camino. Unos pocos lo logran y se transforman en referentes.

Éstas son las reglas del juego en el que te estás metiendo.

No necesitas más que una visión, mucho foco, mucho sudor y una capacidad innata a no renunciar nunca para triunfar con tu negocio.

Por supuesto que puedes hacerlo. Si sabes en qué territorio te estás adentrando.

No tienes por qué emprender para darle un sentido a tu vida ni ser feliz. Se puede ser feliz trabajando por cuenta ajena.

¿Has pasado la prueba ácida de mi decálogo del desengaño?

Si a pesar de todo lo que has oído en los últimos minutos no has huido, esto significa varias cosas:

  1. Que realmente vas en serio con tu idea de lanzar o desarrollar un proyecto que importa. Un proyecto verdaderamente memorable que se nutre de ayudar a otras personas a ser más felices o conseguir objetivos en su propia vida.
  2. Que no te obsesionas ni te quejas sin parar de tus propios problemas, sino que prefieres ponerte al servicio de los demás. Hacerles felices a ellos y sentir cómo esta felicidad se irradia dentro de ti cuando les ves sonreir.
  3. Que eres ambicioso y valiente.
  4. Que no tienes miedo de invertir todas las horas que hagan falta para que tu negocio despegue, se haga notar y se transforme en una pieza fundamental en tu nicho.
  5. Que no tienes miedo de invertir para hacer que tu sueño se transforme en una realidad.
  6. Que más allá del dinero y la abundancia, sabes que emprender es un increíble viaje para aprender a dominar las necesidades de tu mercado y conocerte a ti mismo. Multiplicando los encuentros con personas maravillosas de las que podrás aprender mucho, si lo haces siempre desde la humildad y las ganas de superación.

Emprender es el único camino que te hará realmente libre, generando un impacto tremendamente positivo en tu mundo.

Tu negocio es el barco que necesitas para ir descubriendo tierras lejanas, viajando de la mejor forma posible. A tu ritmo, con tus propios medios, estando tú al mando, siendo el verdadero patrón de tu negocio digital y siempre cerca de los nativos para poder enriquecerte de estos encuentros mágicos.

Un viaje lento, lleno de incertidumbres, de victorias, sorpresas y a veces, de derrotas dolorosas.

Es la única forma de seguir aprendiendo todos los días del año.

Poco a poco.

De lo bueno y de lo no tan bueno.

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