A por fruta, vas a la frutería, a por clavos, a la ferretería, y a mover dinero, pues vas al banco. En cambio, a diferencia de las manzanas, que ves claro cuando son grandes, pequeñas o no están muy allá, o de los clavos, que los pides de determinada longitud y forma, no sabes muy bien que esperar de los servicios que ofrece un banco, ni cuánto te van a costar.

Y QUE ES UN BANCO