Teletrabajo

Mitos y verdades sobre copy y redacción de contenidos

¿En qué se diferencian?

Es de las primeras cosas que enseño a los alumnos de Adopta un copy.

Un copywriter web no es un redactor de contenidos.

Ni por un asomo.

El problema es que hay un desconocimiento enorme sobre el tema, y si ya te dedicas a alguna de las dos profesiones seguro que has dado con la típica persona que te dice eso de «busco copy», cuando lo que en realidad busca es un redactor que le lleve el blog.

Sí, por ahí van un poco el asunto: el blog de una web no es el lugar en el que el copy mete mano en su día a día.

¡Sorpresa!

Y así arrancamos con esta lista de mitos y verdades, con la que espero resolver de una vez por todas las dudas relativas a estas dos figuras tan de moda en el marketing online.

Derribando mitos

No vamos a entrar en las razones de por qué existe un mito u otro, pero el caso es que lo hacen y estoy aquí para derribarlos:

Mito #1: el copywriter es el que se encarga del blog

El mito más grande.

El copywriter hace su copy en el resto de páginas de la web (home, sobre mí y servicios, por ejemplo), en fichas de producto, en anuncios para redes sociales, etc.

En el blog se hace redacción, y eso es algo que corresponde a la figura del redactor de contenidos.

Es el redactor el que debe ser capaz de redactar de forma optimizada, de dar con títulos adecuados para sus artículos, de enganchar al lector del post para que se lo lea hasta el final (por el momento ya he conseguido que llegues hasta aquí 😉 ), de informar, etc.

¿Y el copy?

Si eres lector habitual de este blog sabrás que con copy buscamos conversiones: vender, obtener leads, envíos de formularios, solicitudes de presupuesto, llamadas de teléfono…

Y que el copy que hagamos variará en función de algunos parámetros, siendo uno de ellos la temperatura de la visita.

¿Y cómo se sube esa temperatura?

¡Premio si has pensado el blog!

Mito #2: se cobra lo mismo de copywriter que de redactor

Partiendo de la base de que sus funciones y objetivos son bien diferentes se entiende perfectamente que lo que gana una figura por su trabajo y la otra por el suyo varíe.

Y varía bastante, todo sea dicho.

Es otro tema que tocamos en Adopta un copy: ¿cuánto cobra un copywriter? ¿Y un redactor?

Hay una barbaridad de factores que intervienen en el precio final, tales como el conocimiento del tema sobre el que se vaya a escribir, el caché o la experiencia.

Dicho esto, puedo decirte sin temor a equivocarme que de media, de copy se gana más dinero que de redactor.

Las razones son varias: el beneficio directo de aplicar el copy es muuuuy apetecible (¿quién no quiere vender más?), te debes formar para poder escribir páginas de venta, hay que dedicar muchas horas a cada proyecto y un largo etc.

Y ya que estamos: ¿te leíste el post que publiqué sobre cómo subir tus tarifas de copywriter?

La forma de presupuestar, además, también es diferente: un copy no debería tarifar su trabajo en función del número de palabras que escriba. Jamás. Es absurdo.

El copy debe cerrar precios por página de venta, por email de venta, por conjunto de anuncios o por proyectos web completos. Es decir, se presupuestan piezas.

Un redactor, en cambio, lo tiene más fácil en ese sentido: se pacta un precio por palabra, se estima la longitud de cada post y listo.

En términos absolutos, que no te quepa duda: el precio que pasa el copy es mucho más alto que el del redactor.

Luego generalmente tiene que invertir más tiempo en su trabajo, por supuesto, pero de eso hablaremos otro día.

Mito #3: sé escribir bien; ya puedo vender servicios de copy

¡Cuidado!

Escribir bien es importante, pero ni de lejos el único factor que tienes que tener controlado.

El proceso del copy de venderte, conseguir un cliente, hacer el trabajo, cobrar y dar por finalizada la relación con él es más complejo que el respectivo si hablamos de un redactor.

Para entenderlo solo nos tenemos que sumergir un poco en el mundo del copywriting, donde cada proyecto empieza, inevitablemente, con una labor de investigación que ni Sherlock Holmes.

Esa investigación hay que saber cómo estructurarla; de lo contrario, te podrías volver loco. Hay muchísima información por recopilar de fuentes de lo más diferentes.

Una vez hecha la investigación toca ponerse a escribir, pero nunca «a lo loco», como se suele decir. No: hay fórmulas y hacks basados en la psicología humana, clave total y razón de ser del copywriting.

No vale cualquier cosa.

Por eso yo, ahora mismo, en cuanto entro en una página, de lo que sea, sé si por ahí ha pasado un copywriter o los textos los ha escrito alguien para salir del paso.

Ni qué decir tiene que si los textos no tienen intención alguna y un buen fondo publicitario o persuasivo, su efectividad se reduce al mínimo por muy bien que estén escritos a nivel ortotipográfico.

Y viceversa



Reafirmando verdades

Vamos con algunas cosas que se dicen sobre el sector que son verdad y conviene recordarlas:

Verdad #1: una misma persona puede ser copy y redactor

Que estemos viendo diferencias entre ambos perfiles no quiere decir que una misma persona no pueda desempeñarlos.

Tienen en común lo más importante: en ambos casos se escribe, y para trabajar de ello solo te hace falta un ordenador y conexión a Internet.

Pero vamos a matizar: supongamos ahora que tenemos, por un lado, un copy que no ha hecho un trabajo de redacción en su vida y por otro, un redactor que jamás ha salido del blog.

El copy, en este caso, tiene más papeletas para hacer mejor el trabajo del redactor que el redactor el del copy.

Por todo lo que hemos visto.

El día a día del redactor es investigar y escribir.

El del copy también, pero tanto al investigar como al escribir el proceso tiene más variantes que cuando lo hace el redactor. La base, en cambio, es la misma, por lo que le costará menos sacar un buen post que a un redactor una página de ventas que convierta.

La figura del copy y redactor en la misma persona está cogiendo fuerza. Lo que levanta pasiones de este trabajo no es simplemente hacerlo desde casa y con la única ayuda de un ordenador, sino el poder ganarse la vida escribiendo.

Y sobre ganarse la vida con esto va la verdad #2.

Verdad #2: combinar copy + redacción da estabilidad económica

Emprender es complicado.

Partir de 0 nunca es fácil, especialmente si no se cuenta con un colchón de seguridad que facilite las cosas al proporcionarnos tiempo.

Conozco casos de emprendimiento que pintaban realmente bien que se han ido al garete por la falta de estabilidad, esa que un mes te indica que vas a ser rico y otros que al siguiente te deprime como nunca.

Es la vida del freelance. Inevitable.

En nuestro sector, la forma de conseguir estabilidad es combinar servicios de copywriting con los de redacción de contenidos y te cuento por qué.

Los servicios de copy tienden a ser caducos, mientras que la redacción es más perenne.

Si te contratan un copy, puedes tardar más o menos tiempo en hacer el trabajo pero cuando se acaba, finito. Salvo algunas excepciones, claro, pero de forma general es así.

El trabajo del redactor, en cambio, perdura con el paso de los meses.

Los blogs deben publicar de forma regular para gustar a Google y mantener el interés de su audiencia, por lo que la relación laboral entre los redactores y sus clientes suele extenderse meses o incluso años.

Para ligar todo esto a lo que te decía de la estabilidad, piensa en lo que hemos hablado de los ingresos.

Un copy suele cobrar más dinero por sus servicios que un redactor. Bastante más, si me apuras.

El redactor, que cobra menos, en cambio cuenta con un ciclo de vida del cliente muy superior.

¿La solución ideal?

Conseguir 1-2 proyectos de copy al mes y complementarlo con los trabajos de redacción de contenidos.

Esos trabajos de redacción te aportarán mes a mes siempre la misma cantidad de dinero. Salvo que seas un redactor muy consagrado, seguramente esa cantidad no te dé para vivir en paz, que los gastos son muchos.

Pero si a esa pequeña cantidad estable le añades una gran cantidad más puntual, ¿qué obtenemos?

Un señor sueldo con el que vivir la vida que queríamos una vez tomamos la decisión de emprender.

Verdad #3 No todo es escribir páginas de venta o artículos en el blog

¿Es lo que más te van a pedir si te dedicas a esto? Sí, sin dudarlo.

¿Es lo único? ¡Rotundamente NO!

Tanto la figura del copy como la del redactor tienen un montón de formas de prestar servicios a sus clientes.

Por ejemplo, un copy web puede encargarse de escribir los textos de un anuncio de Google Ads, de redactar eslóganes para secciones donde el texto no tenga mucha cabida, de los emails de venta que se envían en campañas puntuales, de auditar el copy ya creado de las páginas, de mejorarlo, de hacer un copy con el plus añadido del SEO (lo que se conoce como SEO copywriting)…

El redactor basa su trabajo en la redacción de blogs. Es lo más habitual, pero hay más cosas: generar un calendario editorial con la planificación de los próximos artículos, buscar palabras clave para posicionar sus posts y convertir el blog en el motor principal de tráfico orgánico, revisar el SEO de los artículos ya publicados, redactar newsletters, notas de prensa, currículums o perfiles de LinkedIn y un largo, larguíiiiisimo etcétera.

Y por TODO lo que he escrito arriba se cobra 😉

¿Cuáles son los tuyos?

Otro día ampliamos el listado, pero del de hoy quédate con que copy y redacción no es lo mismo, que te puedes ganar bien la vida combinando ambas cosas y que para ejercer de copy hace falta algo más que escribir bien, que es tan solo el primer paso.

Y tú, ¿qué añadirías a esta lista de mitos y verdades? ¡Te espero en los comentarios!

Un artículo escrito por

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.