Como conseguir negocios on-line que funcionen a pesar de todo: Prohibido rendirse

A veces, cuando los problemas de emprender te sepultan y eres un completo DIY, la tentación de rendirse, de tirar la toalla, es muy intensa. «¿Y si vuelvo a trabajar para alguien? Los problemas se terminan cuando se termina el horario de oficina», te dices.

Más aún, si no has tomado la decisión de emprender sino que tu negocio es todavía ese «hobby» que haces en tus horas libres. «¿Cómo voy a conseguir un negocio online que funcione si no tengo tiempo ni para respirar?». La terrible tentación de enviarlo todo a tomar por viento es ahí mucho mayor.

Lo cierto es que la gran mayoría de nosotros empieza impulsado por unos ideales increíbles: No quieres construir el sueño de otra persona, sino el tuyo propio. No quieres que mi vida se base en contestar los mensajes de alguien que toma las decisiones por ti. Quieres disfrutar de tu tiempo, de tu libertad y quieres experimentar la unión entre trabajo y placer (porque tu trabajo te encanta y te lo pasas chupi trabajando).

Emprendemos para conseguir —entre otras cosas— esa libertad plena: financiera, de espacio, de tiempo, de poder trabajar con quien quieras y donde quieras…

Entonces… ¿por qué renunciamos a nuestros sueños con tanta facilidad?

Emprender tiene una desventaja importante y es que no es para débiles. Se precisa tener la cabeza bien amueblada, un gran porqué que te motive cada día y un compromiso muy muy férreo.

Porque necesitas poder levantarte y decir «No voy a tirar la toalla» cuando todo se pone feo.

Y eso es difícil de conseguir.

Tendrás periodos en los que todo te irá mal y te parecerá que los obstáculos ya son demasiados para seguir adelante. Y luego, se abrirán las nubes y volverá a brillar el sol dándote un resquicio de esperanza.

Analizas, experimentas, implantas, recoges resultados, vuelves a analizar… este ciclo es demasiado montaña rusa para muchos.

¿Por qué abandonamos y cerramos nuestros negocios online?

Te voy a dar los motivos más frecuentes que he visto entre quienes terminan tirando la toalla.

Tu porqué no es lo suficientemente potente

Hay gente que se mete en esto del emprendimiento por dinero. No se plantean que para conseguir que tu negocio online funcione, esta no puede ser la única motivación. Su porqué es el dinero y eso nunca puede ser un gran porqué.

La pirámide de Maslow se ha utilizado durante más de 70 años para demostrar qué es lo que nos motiva, así que seguro que me servirá ahora para explicarte por qué el dinero no es la motivación principal de nadie.

Maslow situó las necesidades de un individuo en una pirámide de ocho niveles. Cuando los niveles inferiores de la pirámide quedaban cubiertos, la motivación de la persona pasa al siguiente nivel.

Empezando por abajo, la pirámide de Maslow representa:

  • Las necesidades fisiológicas básicas para sobrevivir: sueño, comida, agua, refugio, calor, ropa…
  • El segundo nivel es el deseo de estar seguro. 
  • El tercero cubre la necesidad de pertenecer: a un grupo de amigos, a una familia, a una pareja, a un entorno de trabajo, etc. De hecho, cuando queremos dejar nuestro trabajo una de las cosas que más nos frenan es «la gente».
  • El cuarto nivel es el de la autoestima: autorespeto, prestigio, independencia…
  • El quinto nivel de Maslow es las necesidades cognitivas: curiosidad, interés, conocimiento, previsibilidad de los acontecimientos…
  • El sexto corresponde al sentido de la estética: estar rodeados de belleza, de equilibrio, de serenidad…
  • El séptimo es la autorrealización: cuando la búsqueda de nuestro crecimiento personal nos lleva a explotar todo nuestro potencial.
  • El octavo es la necesidad de trascendencia, de hacer algo que cambie las vidas de los demás, de dejar huella.

Si revisas todos los niveles, te darás cuenta de que el dinero deja de tener importancia en cuanto las necesidades fisiológicas y el deseo de estar seguro están cubiertos. Y que poco puede hacer en el resto de los escalones de la pirámide.

Revisa tu porqué. Piensa en qué te ha llevado a emprender y puede que descubras que en el fondo el dinero no era lo más importante.

En ese caso, hazte un collage de tus sueños y ponlo en un sitio visible de tu lugar de trabajo para que recuerdes cada día el porqué de tu lucha.

Tu entorno no te apoya en absoluto

Tu ambiente es insolidario. Tu pareja cree que eso de emprender «es una más de tus tonterías», tus amigos no tienen mentalidad emprendedora y ven una locura que dejes tu trabajo por cumplir tus sueños… No todos entenderán esto en lo que te has metido.

¿Qué hacer en este caso?

Lo ideal es buscarte una pequeña tribu. Gente con la que puedas intercambiar ideas y experiencias alineadas con las tuyas.

Ahora, con las redes sociales, esto es muy sencillo.

No tienes dinero para llevar a cabo tus proyectos

Todo negocio online precisa una inversión, pero no olvides que existen opciones de financiación externa.

Desde buscar socios hasta hacer un crowdfunding.

No permitas que la falta de dinero te impida conseguir tus objetivos.

Tu proyecto hace aguas

Esta es una de las más complejas de resolver porque si tu proyecto naufraga es hora de volver a empezar aprendiendo de los errores.

Pero el fracaso no es una cosa tan amarga siempre y cuando tu mentalidad te ayude.

Es parte inherente de la vida, que no nos lo pone sencillo en ocasiones y puede que no logremos nuestros propósitos. Hay que aceptar que esa posibilidad existe y desarrollar tolerancia a la frustración que nos permitirá recomponernos y levantarnos —como aves fénix— para seguir construyendo.

Como decía Dickens, «cada fracaso le enseña al hombre algo que tenía que aprender».

Si crees que fallar en un negocio es fallar en la vida y tiras la toalla… bueno, ese es el mayor fallo que puedes cometer.

No tienes paciencia ni perseverancia: esperas resultados rápidos

Las claves del éxito son siempre la paciencia y la perseverancia.

El único sitio donde éxito está antes que trabajo es en el diccionario, así que cualquier negocio online requiere un trabajo continuado y sembrar todos los días para poder en un futuro recoger los frutos.

No sirve de nada pensar que uno tiene unas lentejas mágicas que darán brotes verdes en días. La magia, my friend, no existe más allá de los libros.

Un negocio online nos convierte en campesinos de los bits. Paciencia y perseverancia, trabajo y mucho mimo nos convertirá en cosecheros satisfechos. Si a los tres meses, dejamos que el campo se seque, nunca se recogerá nada en él.

Un día, después de sembrar y regar, todo se desborda a tu favor pero llegar a ese día requiere una paciencia infinita.



No crees en ti mismo

Ay, el maldito síndrome del impostor. Es obligatorio para conseguir vender que creas en tu producto y que también creas en ti.

Cuando no crees en ti mismo, los demás lo notan sin remedio y es imposible construir una marca personal.

¿Qué hacer en este caso?

Olvídate de los vendehúmos. Tú no lo eres. Tu producto ayuda a otras personas y por eso es bueno.

Miedo al fracaso

Esta es una razón no solo por la que hay muchos emprendedores que tiran la toalla, sino que también es una razón por la que otros muchos ni siquiera lo intentan.

La resistencia a salir de la zona de confort tiene mucho que ver con esto.

Nuestro cerebro es un yonki de la seguridad y el miedo a fracasar puede hacer que nos paralicemos, sentir que renunciar al sueño que nos llevó a montar esto es incluso un alivio porque nos elimina el estrés que sentíamos.

Uno de los factores que se trabaja a medida que vamos progresando en un negocio online es la tolerancia al riesgo.

Por qué está prohibido rendirse en los negocios online

Vamos a ver… las ideas de negocio no están escritas en piedra y muchos emprendedores de éxito han visto fracasar sus primeras ideas.

Pero no se han rendido.

Han aprendido qué era lo que habían hecho mal y han vuelto a comenzar desde el principio.

Ser knowmada —ser emprendedor online del conocimiento— es cuestión de identidad. Te sientes knowmada. Eres knowmada. Tu identidad es extraordinaria porque creas un valor inmenso que cambiará las vidas de otros.

Así que déjate de excusas, céntrate en tus objetivos y ponte a trabajar.

Si quieres, puedo ayudarte, pero no lo olvides: está prohibido rendirse.

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