Imaginas…

Una plataforma digital.

Que vende suscripciones periódicas.

¿Para qué?

Por ejemplo, para acceder a una serie de contenidos y/o servicios exclusivos

Cada mes se registran nuevos miembros en tu comunidad.

La entrada no tiene por qué ser cara.

Imagina de nuevo: tu propia comunidad privada.

Asequible con un pago de tan sólo unos 7 € al mes.

Sigue soñando.

Imagina que has metido ha 100 personas en tu comunidad privada.

En el mes 1, habrás generado unos 700€.

Pero lo mejor de todo es que el mes siguiente seguirás ingresando un importe similar o ligeramente más alto.

Dependiendo de las altas y bajas del mes.

Bien.

Creo que lo vas pillando.

Este modelo de negocio de continuidad, con un pago recurrente mensual, es lo que te permite activar un sitio web de membresia.

Que habilita el acceso a una serie de contenidos exclusivos baja el previo pago de una cuota periódica.

Todos los buenos negocios llevan pagos recurrentes.

Es el grial de emprendedor.

Cómo crear un sitio de membresía y pasar de 700€ a 14.099€ en 12 meses?

Muy Fácil.

Empiezas con 100 miembros atraídos por esa ganga a 7€/mes.

  • 10% de crecimiento en las altas mensuales
  • 1% de bajas mensuales (churn rate)

Y haces calculos cumulativos.

En 12 meses, habrás generado 14.099€.

Y captado 278 miembros.

De los cuales, unos 258 se mantienen activos.

Como puedes ver,  tampoco vas a necesitar captar muchos miembros.

Sino que estamos hablando de un ritmo inferior al de un alta al día.

No sé tú, pero yo sí lo veo…factible.

Si vendes servicios, deberías tener una comunidad privada

Si eres trabajador del conocimiento, te debería interesar este tema de las comunidades privadas.

Es una forma de, primero, tener un flujo de ingresos bastante regular…en un mundo en el que si operas como Freelance, vives con los constantes altibajos de ingresos.

Y también ves que aún si tienes una audiencia pequeña, puedes generar un volumen de ingresos muy interesante.

Por eso hay tanto interés en este momento en la blogosfera hispana sobre este tema de los sitios de membresía.

Voy a tratar de explicarte, no sólo los beneficios o la “foto ideal” de lo que es un sitio de membresía sino también los retos que tienes que afrontar en el momento de montar por vez primera un sitio de membresía, una comunidad privada.

Reto º1 – Montar la comunidad privada es “fácil”. Llenarla de miembros que te pagan mes a mes, no

El primer reto que tendrás que afrontar es disponer de la audiencia mínima viable en tu audiencia.

Para lograr estos 100 usuarios que te he mencionado antes, esto presupone que ya tienes una plataforma digital en marcha, que ya llevas tiempo aportando valor en abierto, que ya tienes gente que mantiene relaciones contigo por correo electrónico o a través de los comentarios.

Es decir, más que tener una plataforma de lectores pasivos, has sabido despertar el interés y la participación de tus usuarios.

¿Cómo?

Por la calidad de tus contenidos.

Por tu personalidad.

Por la intimidad que has puesto en todas las tareas que has tenido que realizar como blogger.

En este caso, si pensamos en hacer estas 100 ventas con una tasa de conversión del 1%, esto nos presupone disponer en nuestra lista de correo unos 10 mil suscriptores email.

¿Los tienes?

Genial.

¿No los tienes?

Pues creo que deberías seguir asentando la base de tu plataforma digital antes de poner en marcha este modelo de continuidad.

¿Por qué?

Porque si ya de por sí mantener un blog es difícil, mantener un blog y una comunidad privada, es la hostia!

Este es un primer cálculo que absolutamente nadie está haciendo en este momento.

Se lanzan a lo bonzo a montar un sitio de membresía sin haber conseguido, digamos, esta audiencia mínima viable.

Se gastan 5.000€ más en montar la plataforma y producir los vídeos que van a ofrecer dentro de la comunidad privada.

Centenas de horas en afinarlo todo.

Seguros de su próximo éxito.

Lo lanzan.

Y sólo entra su madre.

Tampoco te recomendaría empezar a vender una suscripción mensual para una comunidad privada sin haber vendido antes productos digitales a tu audiencia.

Productos digitales fáciles de producir y, sobre todo, de distribuir.

De ese modo, habrás afinado tu aprendizaje sobre las necesidades de tus clientes.

¿Por qué?

Porque así estarás preparado para responder a las decenas o centenas de preguntas que te van a hacer tus miembros.

Créeme.

No vas a tener tiempo para documentarte.

Ellos quieren respuestas.

Y las quieren ya.

Porque tu respuesta es su retorno de la inversión.

Reto º2 – No confundir un curso online con una comunidad privada

Creo que todos estamos de acuerdo que dentro de una plataforma digital, hay un apartado privado al que solamente pueden acceder las personas que disponen de una clave de acceso para estos contenidos.

Pero esto también aplica a un curso online con vídeos, por ejemplo.

Tienes un apartado privado donde haces streaming de tus clases en directo o bajo demanda.

Da igual.

Entonces ¿cuáles son las diferencias con una comunidad privada?

Vas a necesitar más gradualidad para definir grupos de usuarios

La idea base es poder definir distintos planes, en función de las distintas necesidades de los miembros de tu comunidad, y habilitar o no el acceso a cada grupo de usuarios.

Es algo más que acceder sí o no al 100% de los contenidos.

Vas a necesitar gestionar altas y bajas

O lo que viene a ser lo mismo: gestionar pagos a lo bestia.

Cada mes.

Sin la ayuda de un plugin muy potente, estás perdido.

El que domina este mercado es WishList Member.

La niña bonita se llama MemberPress.

Y después de probar a ambos, yo he decidido quedarme con la niña bonita.

Hacerlo manualmente puede hundir tu negocio.

En un curso online, el pago es único y lo hace todo mucho más fácil.

Ahora viene la mala noticia de verdad.

Las altas requieren trabajo, pero se hace con una sonrisa.

Las bajas requieren el triple de trabajo, y duelen profundamente en tus sentimientos.

Así es.

Y debes saberlo.

Antes de sufrir tu primer bofetada sin estar preparado.

Perder un cliente siempre duele.

Más aún, cuando estás invirtiendo tus esfuerzos al 200% en tu comunidad privada

Vas a necesitar un foro

Primero, para poder responder mejor a las peticiones de tus miembros.

Y reducir el volumen de esas peticiones.

Después de todo, un foro es una herramienta DIY de soporte al cliente.

Tus miembros buscan respuestas antes de preguntar.

O preguntan y surge un miembro “ángel” para responder a la duda, mejor de lo que tú podrías hacerlo!

Pero un foro también es un espacio de networking donde la gente puede relacionarse sin pasar por tu control o tu presencia.

Excelente para fomentar oportunidades de negocio entre los distintos participantes de tu comunidad privada.

Vas a necesitar una plataforma de webinars

La gente, en una comunidad privada, quiere eventos en directo.

Quieren oír y participar.

Y mejor con voz propia.

Quieren hacerte su pregunta.

No basta con ver preguntas generales resueltas.

Quieren confirmar, que en su propio caso, lo que recomiendas funciona tal cual o si es mejor afinar la recomendación.

Vas a necesitar un hosting premium

Un sitio de membresía no es una tontería básica.

Necesitas servidores potentes y técnicos, preparados para gestionar webs complejas.

Yo trabajo con WP Engine.

Y estoy encantado de la vida.

Así que ve preparando tu cartera.

Vas a necesitar un equipo

Aunque sea un micro equipo.

Alguien con un perfil técnico para aliviarte los sufrimientos tecnológicos por los que vas a pasar.

Sí o Sí.

Y alguien para dinamizar tu comunidad, anunciar eventos y gestionar las peticiones de tus miembros.

Abordar todo aquello en solitario, es para mí un error garrafal.

Te juegas tu salud.

Tu familia.

Y tu propio blog.

Reto º3 – Vas a necesitar los mejores contenidos del mercado

¿Por qué?

Pues porque los demás, los que no son los mejores, ya están disponibles de forma gratuita o bajo un pago único

Y ten muy claro que el incentivo nº1 para quedarse en tu comunidad privada es la calidad y la frescura de tus contenidos.

Tanto es así, que tus miembros te van a pedir suspender su cuenta un rato. O se darán de baja, para volver a darse de alta más adelante si no pones en marcha mecanismos para evitarlo.

Tú sueñas con un pago recurrente que para muchos de tus participantes, es la peor pesadilla imaginable.

Básicamente aquí tienes dos modelos distintos, para ir produciendo estos contenidos súper vitaminados.

El modelo del Zoco de Marrakech

Muy popular en España.

Entras en esta comunidad privada, los dueños te inundan de contenidos muy variopintos, a veces de calidad muy discutible y sobre todo sin absolutamente ningún trabajo de dirección de programa, o de revisión de contenidos.

Es un entorno DIY, que realmente deja en manos de los alumnos las tareas formativas.

A veces, sin dibujarles ni siquiera un recorrido formativo.

Y ni te hablo de que este recorrido sea personalizado al contexto de cada uno.

El modelo Sherpa

Otro mercado muy distinto sería un modelo más aplicable a casos de consulting, que es el modelo Sherpa.

Hay un trabajo de filtrar los contenidos para poder ayudar a los usuarios a cumplir sus objetivos, lo que presupone que tienes que conocer a tus miembros y saber cuál es su proyecto, en qué estado y en qué contexto se encuentra tu usuario en estos momentos.

membresia

Es un modelo mejor para el alumno, pero que obviamente, necesita una inversión en tiempo y soporte muy superior al modelo del Zoco.

Yo tengo muy claro que mis alumnos están perdidos.

Y sin dirección no irán a ninguna parte.

Porque no están dispuestos a comerse 2 horas de materiales formativos al día, tan sólo para darse cuenta de si estos contenidos les valen o no.

Montar una comunidad que sea perenne en el tiempo y que sea factible de mantener.

En mi caso, La Tribu es su guía.

Ahí me encuentran a mí.

Si seleccionas tus ponentes por los temas que quieres abordar, crearás más valor

Ambos modelos se pueden aplicar en solitario con un equipo de ponentes VIP’s.

Creo que es más inteligente apostar por un cartel de ponentes que vienen a completar lo que puedes aportar tú.

Así cubres mejor las necesidades de tus miembros, y puedes atender estas necesidades durante más tiempo.

Siempre que el alumno vea progresos en la consecución de sus propios objetivos, no hay razón para que se de de baja.

Sólo que todo es más lento y menos divertido.

Reto º4 – El reto definitivo. Hacer que tus suscriptores no se vayan

Para hablar de estrategias de retenciones, se puede dedicar un post a parte.

De hecho lo haré más adelante.

Voy a mencionarte un par de pistas:

  1. El goteo de contenidos: evita el agobio del nuevo participante que entra en la comunidad, y mantiene el interés a lo largo del tiempo (siempre hay algo por aprender)
  2. Personalización de los recorridos formativos, con la idea de aumentar la implementación de lo enseñado y de mantener la moral alta
  3. Los retos y concursos en tu comunidad, para fomentar la toma de acción
  4. La meritocracia con sistemas de badges, para destacar a los miembros más activos.
  5. Tu capacidad de escucha de la comunidad: si entiendes las necesidades y las respondes mejor que tus competidores, habrás ganado.
  6. El networking directo entre participantes: un miembro que capta clientes en tu sitio de membresia no tiene razón para irse. Todo lo contrario
  7. El buen ambiente de tu tribu. Fundamental. Deja muy claro quién debe apuntarse y quién no, en tu página de venta
  8. Y otras cosillas que me guardo por ahora

Como siempre en la vida, montar un sitio de membresía es algo relativamente sencillo.

Barato no será nunca.

Ni en dinero ni en tiempo.

Pero lo realmente difícil es hacer que ese activo digital genere ingresos, mes a mes. Más allá del mes de lanzamiento.

La tecnología está a nuestro alcance.

Hace 5 años atrás, no era factible diseñar este tipos de negocios digitales, como emprendedor unipersonal.

Hoy sí lo es.

¿Qué tanto te interesan estos temas? ¿Te ves preparado para lanzar tus propia comunidad privada en 2015?

Un artículo escrito por Franck Scipion