Elegir un nicho que te apasione es una de las mejores y más trascendentes decisiones que puedes tomar a la hora de lanzar a la vida tu proyecto online.

Existen en la actualidad cada vez más nuevos nichos de mercado.

Por eso te voy a contar cómo he llegado a decidirme por uno para que en el mejor de los casos te sientas inspirado y te lleves ideas de cómo lograrlo.

¿Has visto la cantidad de diseñadores gráficos/web que existen?

¿Crees como yo que todos se parecen?

¿No te molesta que siempre te comparen con otro solo por el precio?

La verdad que el mundo de internet y todo lo que comprende está en auge, pero también es verdad que somos cada vez más los profesionales que participamos y que hacemos lo mismo.

Por eso es tan importante hoy elegir un nicho que te apasione.

Remarco lo de hoy, porque no quiero que te hagas la idea de que esta elección es para siempre, es para hoy, para el presente, y creo que esto da un poco de paz, al menos a mi me la da.

Soy diseñador web especializado en WordPress con Génesis, y mi propósito es crear plataformas online para ayudar a expandir emprendimientos conscientes que buscan mejorar la vida de otras personas, cuidar el planeta y lograr un mundo mejor para todos nosotros.

Este es mi hoy y mi presente.

No pretendo darte consejos de cómo hacer las cosas, sino transmitirte mi experiencia.

Voy a contarte cómo he llegado hasta aquí.

¿Por qué es importante elegir un nicho que te apasione?
Antes de ponerme a pensar en cómo encontrar mi nicho de mercado, lo primero que pensaba hace unos años era en ser el mejor diseñador que podía llegar a ser.

Todavía lo sigo pensando e intento superarme cada día, pero no era esa la cuestión.

Yo sabía que me encantaba poder trabajar con el ordenador, también el hecho de vivir un proceso creativo, de llevar mis ideas a la realidad, de “seguir jugando” como lo hacía de chico en un ambiente más profesional.

Además entendía que si me animaba, podía trabajar como freelance o montar mi propio proyecto y tener la libertad de manejar mis tiempos.

Pero claro, mientras hacia la carrera para ser desarrollador y luego diseñador, me di cuenta que éramos cada vez más lo que entendíamos que la era de la información estaba a la vuelta de la esquina, y por lo tanto la competencia iba a ser grande.

Entonces lo que vino a mi mente fue: “¿Y cómo voy a diferenciarme del resto?” Porque había muchos diseñadores con mi mismo nivel e incluso superior.

Fue allí que lo comprendí. Tenía que ser bueno, pero tenía que haber algo más que ningún otro tenga, tenía en definitiva que mirar hacia adentro.

Tienes que conocer tus otros talentos además de ser un buen diseñador.

En ese momento comprendí la importancia de elegir un nicho, porque hará que el mundo conozca tu singularidad, esa que todos tenemos y por miedo a quedarnos solos escondemos.

Elegir un nicho que te apasione hará que los clientes vendrán a buscarte porque conectarás de inmediato con ellos.

El que mucho abarca poco aprieta
En mi camino de descubrimiento me topé con la idea de diseñador generalista.

Es una etapa por la cual pasamos todos, sobre todo al comienzo porque queremos ganar experiencia, y lo más importante, obtener nuestros primeros ingresos.

Todos somos generalistas hasta que nos damos cuenta que nuestro valor como diseñador se ve despreciado porque nos ven a todos iguales.

Como si fuéramos hechos en una cadena de producción en serie.

Además, siempre está el que lo hace bien y barato. Con lo cual te espera un futuro de defender presupuesto tras presupuesto con un sentimiento de culpa inexplicable.

A estas alturas ya conoces los males del diseñador generalista:

Peleas precios con miles de diseñadores.
Tu trabajo no es valorado, haces lo que se espera de ti.
Tus clientes son todos (lo mismo que ninguno).
Si te preguntan por qué deben elegirte, ¿qué contestas? ¿que eres el mejor? ¿que tienes mucha experiencia?
En mi caso un diseñador web que trabaje con WordPress debe saber por supuesto de plugins pero además saber lo suficiente de CSS y HTML, algo de PHP y bases de datos, y ya debemos tener nociones de SEO y marketing también. Es lo mínimo que se nos pide.

Si eres diseñador gráfico, existen una buena cantidad de herramientas de diseño que hacen que puedan hacerte prescindir de uno, aunque el trabajo final no se puede comparar, las herramientas son una realidad y cada vez más usadas.

Hoy nos exigen que sepamos de todo, ¿entonces como elegir un nicho que te apasione?

En principio, existen 2 posibilidades:

Eliges especializarte en una herramienta concreta a fondo.
Te decantas por un colectivo de personas o rubro en particular.

Pero desde mi visión hay un tercera, que es fusionar las dos anteriores:

“Ser especialista en una herramienta en particular, ofreciendo mis servicios a un target que me apasione.”

Es la utra-especialización.

Y como te decía al principio, al ser algo dinámico día a día sigo explorándome y escuchando el mensaje de mi audiencia para conseguir afinar aún más el nicho y así ofrecer valor de manera más específica.

Si eliges un nicho sólo por dinero vas mal
Todos necesitamos dinero para vivir la vida que nos gusta y contar con las comodidades que cada uno quiera, esto por supuesto no está en discusión.

Pero bajo mi punto de vista ganar dinero no puede ser el fin de tu profesión, tiene que haber algo más grande detrás.

Hasta aquí me había dado cuenta de que tenía que diferenciarme y dejar de ser generalista, y que debía buscar en mis talentos algo que me hiciera único antes los ojos de los demás.

Es cuando nace en mi la idea de propósito:

“puedo dedicarme a fabricar sillas con la intención de ganar cada vez más dinero, que no tiene nada de malo, pero puedo fabricar sillas con la intención y el deseo de que la persona que se siente esté realmente cómoda, que no sienta malestar si tiene que estar muchas horas en frente del ordenador como es nuestro caso, y en el camino ganar dinero con eso.“

Es un ejemplo demasiado simple porque hay muchas más variables que atender, pero creo que se entiende el punto.

¿Cuál es mi propósito con el diseño?

Muy en el fondo todos tenemos el mismo y único deseo en la vida: ser felices.

Mi propósito es ayudar a la persona que me contrata a ser más feliz con lo que me gusta hacer, saliendo del lugar de protagonista de la situación (solo para ganar dinero) para tomar una postura de servicio hacia el cliente, y esto bajo mi punto de vista lo cambia todo.

¿Esto que tiene que ver con diferenciarse?

Si tienes un propósito de vida y profesional más grande que tu habilidad técnica en sí, serás percibido de manera diferente.

Encararás los proyectos con una motivación extra, y eso el cliente lo nota.

Puedo decir que hago diseño web, o puedo decir que:

“…creo plataformas online para emprendedores conscientes que quieren disfrutar de una vida con sentido ayudando a otras personas, cuidando el planeta y buscando un mundo mejor.”

Si de verdad lo sientes, harás que tus clientes te recomiendan y ganaras adeptos al elegir un nicho que te apasione.

El camino a dar con mi nicho
Cómo encontrar un nicho de mercado y vivirlo con pasión, era entonces la cuestión.

Ya había entendido que no quería seguir siendo generalista, y que en mi interior y en mis talentos estaría mi marca de diferenciación.

Además, tener un propósito haría que mis clientes perciban en mí un deseo sincero y genuino de aportar un salto en su negocio.

Pero, ¿cómo saber que nicho me apasiona?

Es verdad que hay confusión, tal vez descreimiento y hasta rechazo cuando se escucha decir: “hago lo que me apasiona” o “estoy en busca de mi pasión”.

Hay mucha gente que no cree que alguien pueda sentir pasión por una actividad, entendiendo por pasión un deseo muy fuerte por llevar acabo dicha actividad todo el tiempo que sea posible.

En mi caso creo que sí es posible, y que podemos conjugar tal pasión con nuestro propósito para darle sentido a lo que hacemos día a día.

Pero debo ser sincero, y decir que el diseño web NO es lo que me apasiona.

El diseño web me encanta, me divierte, me hace feliz, me pone retos y me siento identificado totalmente con la profesión.

Pero no es lo que me apasiona.

Me apasiona servir a los demás, ver a las personas felices, atravesar miedos, reinventarme, intentar un mundo mejor, cambiar de parecer y de ideas, manejar mis horarios, tomar decisiones, disfrutar de mi trabajo y de cada día desde que me levanto hasta que me acuesto.

Me apasiona la libertad y el estilo de vida.

Pasé 12 años de mi vida trabajando de algo que sólo me aportaba dinero, que no me motivaba y que no disfrutaba.

Hasta que un día despidieron a unos compañeros muy queridos de la empresa, entonces ese día mi cabeza hizo un click, y me pregunté:

¿por qué dejo que otras personas decidan los cambios en mi vida?

Fue cuando tomé las riendas y comencé un proceso de reinvención hacia mi bienestar en todo sentido, y descubrí el diseño web.

Por eso me gratifica ayudar a esas personas que deciden aportar su valor para ayudar a otros, con esta maravillosa profesión que tanto amo.

Si tu pasión es en sí mismo el diseño, intenta ver con qué tipo de personas conectas más y a las cuáles te gustaría ayudar a crecer.

Genera tu marca única
Aportar valor como diseñador es necesario y a la vez un desafío para poder diferenciarnos.

Yo siempre estoy con la idea de que un diseñador freelance es un emprendedor, ya que compartimos casi todos los mismos miedos y sueños que en otros rubros.

Al menos así lo vivo.

Estamos en la era de la información y bajo mi punto de vista uno de sus puntos fuertes es la democratización de dicha información.

Sí, sé lo que estás pensando, que no es al 100% y llegar a mucha gente no es fácil.

Pero con la revolución que existe desde hace varios años con internet y más específicamente con el mundo de los blogs, cada vez más normal es poder comunicar con nuestro estilo sin tanta línea desde arriba.

Yo lo celebro y mucho.

Ahora, y como te venía diciendo en otro párrafo, es fundamental ser nosotros mismos, lograr que la gente se dé cuenta de eso y que le guste.

En su momento leí en el libro Urbrands de Risto Meijide algo que merece la pena compartir:

“Eres los que haces. Eres lo que dices que haces. Pero también eres lo que recuerdan de ti. Y sobre todo, eres lo que esa gente siente cuando lo recuerda.”

Muy claro.

¿Qué tipo de cosas son las que nos hacen sentir, decir y hacer que nos dan coherencia interna?

Por ahí creo yo es donde hay que buscar.

Además, el nicho que elijas estará hablando de ti, con lo que te estará generado marca sin que te des cuenta.

Por ejemplo el nicho de los emprendedores conscientes, el de las personas que ayudan a otros a a tener una vida más feliz, o aquellos que buscan un lugar mejor para todos nosotros, está hablando de mí, y de mis valores.

Genera tu marca pensando cómo vas a ayudar a tus clientes, cómo tus formas de ser y tus talentos van a aportar un valor que más nadie puede dar en la relación, además de hacer bien tu trabajo.

En mi caso, se me da muy bien el servicio y realmente lo disfruto, con lo que ofrezco sorpresas que no estaban contempladas relacionadas a una mejor atención una vez que me contratan, lo que me genera un gran número de recomendaciones luego.

Automatización SI, deshumanización NO
Me encanta la tecnología y todas las herramientas que nos ahorran tiempo y nos permiten realizar un montón de tareas que antes ni imaginábamos.

Además a medida que vayas creciendo será complicado atender a todo el mundo.

Pero desde mi forma de verlo no podemos o será realmente difícil generar una relación de confianza con posibles clientes, si intentamos automatizarlo todo.

Si eliges diferenciarte por medio de utilizar tu propósito como motor, es imprescindible sobre todo al principio que estés ahí presente, que te sientan cerca.

Repito, me encantan las herramientas para ahorrar tiempo, pero no para ahorrar valor a tus clientes.

Un buen soporte dedicado, un aporte que la persona que nos contrata no espera, una delegación de tareas a tiempo, desde mi perspectiva nos hace más humanos y mejores diseñadores.

Compromiso 100%
Si somos diseñadores freelance es por algo, porque nos gusta lo que hacemos y de la manera que lo hacemos.

Y también creo porque estamos comprometidos con nosotros mismos y con los demás para ayudar con lo que sabemos.

Pero siendo generalistas, ¿realmente estás dando tu 100%?.

No estoy diciendo que no estés dando lo mejor que tienes, no es esa la cuestión.

Pero, ¿cómo puedes dar lo mejor de tu compromiso si intentas abarcarlo todo?.

Creo profundamente y desde mi experiencia que somos más comprometidos con lo que hacemos si nos gusta, si nos sentimos parte, lo dominamos y lo queremos hacer crecer.

Un compromiso 100% se logra si hay una causa, si estás en tu causa y la vives como tal. Elegir un nicho que te apasione puede dártelo.

Te lo cuento por si consigues inspirarte, en su momento estas ideas me han ayudado a decidirme y en consecuencia aportar más valor.

No hay límite en tu compromiso cuando estás en un camino que has elegido desde tus valores y tus pasiones.

Ponte en los zapatos de las personas que quieres ayudar
Seguro que esto ya lo tienes claro, porque si no sería muy difícil descifrar lo que tu cliente está buscando lograr.

Pero para elegir un nicho que te apasione quiero insistir con el punto de conocernos a nosotros mismos, porque es la raíz que brindará más adelante todos los frutos.

Elegir mi nicho en base al autoconocimiento me dio muchas más herramientas para aportar valor como diseñador.

¿Por qué?

Porque te darás cuenta que podrás leer mucho más fácil lo que tu cliente espera de ti y de tu trabajo, y también lograrás comprometerte con su situación.

Yo intento siempre saber de los proyectos y verme en la posición que está mi cliente, como si yo estuviese al mando del barco.

Al ser un sector bien definido de personas las que quiero ayudar, disfruto mucho más ponerme la camiseta, me es más natural.

En definitiva, si te decides por ayudar a un público en particular con el tiempo estarás conectando con personas que conocerás de antemano y mejor que nadie.

Será de alguna manera como ayudarte a ti mismo.

Verás que mientras estás definiendo a tu cliente ideal, te encontrarás con que te estarás definiendo en muchos aspectos a ti. A mí me ha pasado.

Al elegir un nicho que te apasione te convertirás en un experto y serás percibido como tal.

Con lo que aportarás mucho más valor, más concentrado.

Cobrarás acorde al valor percibido
Este es un tema que se desprende de todo lo anterior, y que cualquiera puede deducirlo de forma sencilla.

Quiero aclarar que no siempre es “sencillo” justamente lograrlo, de hecho es resultado de toda una trayectoria.

Para cobrar lo que consideramos que valemos, tenemos que lograr ser percibidos de acuerdo a eso.

Desde mi forma de verlo, será la consecuencia natural de haber decidido especializarte y ser un diseñador diferente a los demás que aporte valor con una voz que sea única.

Yo estoy por ese camino y voy viendo los resultados. Y trabajo con mayoría de clientes que dan gusto.

Conclusión
Espero de corazón que lo encuentres y puedas elegir un nicho que te apasione, y aportes tanto valor que tengas lista de espera para trabajar contigo.

Es un recorrido que te traerá muchas satisfacciones, no será fácil pero al final conseguirás conocerte mucho mejor, trabajar a gusto y con personas con las cuáles te identificas.

Desde mi más sincero punto de vista, te lo recomiendo sin dudar un segundo.

Y no te olvides de divertirte en el proceso. 😀

¿Qué opinas? ¿Te ha resultado útil alguna parte? ¿Estás camino a encontrar tu nicho?
Me encantaría charlar contigo en los comentarios, ¡te espero!

Un artículo escrito por Pablo Ape como invitado del blog de Laura Lopez