Sabes que te tienes que hiperespecializar.

No paras de leer que la clave para que tu negocio online funcione pasa por ahí.

Sin embargo, estás lleno de dudas. Tienes miles de ideas de negocio y todas te parecen buenas. Hasta alguna vez te has planteado si no te merecerá más la pena el abrir 2 blogs al mismo tiempo.

La indecisión te puede y te bloquea.

Cuando hago webinars siempre pregunto a mi audiencia qué problemas les impiden avanzar y este suele salir en casi todas las sesiones. Por eso hoy he decidido ponerle remedio a esta situación y escribir este post.

El objetivo es evidente: con este artículo quiero darte criterios suficientes para que puedas valorar cada una de las ideas que tienes de forma objetiva.

Primero crearás una gran lista, luego la filtrarás (bajo un sistema propio que te voy a explicar) y, por último, elegirás.

Elegirás la temática que te va a acompañar en este proceso de reinvención profesional como emprendedor a la busca y captura del lifestyle que sueñas.

Este va a ser un post intenso, así que antes de seguir, bloquea tu próxima hora para que nadie te pueda molestar, apaga el móvil y prepárate un café.

¿Listo?

En este instante arranca tu negocio…

¿Por qué necesitas validar tu idea de negocio?

La realidad es que no existen certezas en este terreno. Siento decírtelo, pero no hay nadie que te pueda garantizar el éxito de tu proyecto. En cierta manera, esa incertidumbre es algo con lo que aprendemos a vivir todos los emprendedores.

Avanzamos sin saber seguro si nos vamos a caer, porque aceptamos que el error es solo una faceta más de esta aventura.

Pero que no exista una certeza absoluta, no significa que no puedas y debas validar tu idea.

Empezar con un negocio online implica una serie de sacrificios por tu parte y un esfuerzo en términos económicos y de tiempo. Por eso, intentar contrastar con el mercado (y contigo mismo) tu idea, es más que necesario.

¿Qué ocurre cuando validas que los cimientos de tu proyecto son sólidos?

  • Tranquilidad: no es lo mismo empezar con nervios que sabiendo que vas por el camino correcto.
  • Seguridad: te será más sencillo explicarle a tu familia lo que vas a hacer y por qué lo haces.
  • Garantías: aunque insisto en que no hay nunca una certeza absoluta, el análisis que te voy a explicar ahora, te ayudará a descartar falsas ideas amigas y a desbancar varios mitos sobre la creación de negocios.

Otro punto importante es advertirte un detalle.

Tomar la decisión de en qué mercado te vas a hiperespecializar no te puede llevar 2 semanas, pero tampoco unas horas. Tómate este ejercicio como lo que es, una aproximación al mercado y una reflexión sobre cuál es el negocio perfecto para ti.

Y si al leer esto último, solo has pensado en “que me dé mucho dinero”…

Entonces, siento decirte amigo mío, que creo que estás en el lugar equivocado. Mi misión no es ayudar a emprendedores a forrarse, sino a construir un negocio que les ayude a vivir el lifestyle de sus sueños.

Si ese no es tu objetivo… puedes cerrar ya este post.

Los 3 pilares del blog perfecto para ti

Ahora quiero describir los 3 factores que determinan la elección de tu nicho. Una buena forma de visualizarlos es como un triángulo equilátero porque una buena elección depende de que los 3 puntos estén en equilibrio (sean iguales).

#1 Cuánto valor puedes aportar

Tu blog debe girar sobre una temática que tú domines. No, no hace falta que seas un experto o la persona que más sepa de esa temática sobre la tierra. Tiene que ser un tema del que sepas más que la media.

Por ejemplo, un tema del que algún familiar y amigo te pueda hacer una pregunta y no tengas la necesidad de mirar Google. Aunque más adelante hablaremos de la expertise en profundidad.

A tus conocimientos, úneles otras facetas de tu personalidad que puedan reforzarlos. Te doy otro ejemplo.

Si te gustan las matemáticas y te quieres posicionar como profesor de esta materia, una virtud que sumaría sería la paciencia o tener la capacidad de comunicar.

Cuando crees tu propuesta de valor, esa idea única y específica que definirá tu negocio, incluye también todos estos rasgos extra que te puedan diferenciar de los demás.

Te doy ideas que tú deberás poner en contexto según sea tu sector:

  • Eres una persona tranquila (o transmites tranquilidad).
  • Sabes escuchar.
  • Eres proactivo.
  • Puedes trabajar en equipo.
  • Eres capaz de tomar decisiones.
  • Independiente..
  • Eres alegre.
  • Comunicativo (no hay que ir detrás de ti para que contestes un email).
  • Organizado.
  • Creativo.
  • Etc.

Es posible que ahora pienses que lo que un cliente busca solo es el menor precio posible. Y sí, hay clientes así; pero también hay muchos otros que buscan calidad o trabajar con una persona con la que sientan un feeling especial.

De ahí la importancia de tu propuesta de valor.

Esto es lo que hará que atraigas clientes de calidad o clientes que te regatearán hasta por el último céntimo. No compitas por precio (antes de que te des cuenta te habrás convertido en un esclavo de tu negocio).

Piensa que la gente no busca superhéroes. Tu audiencia no va a empatizar con un alguien que parezca perfecto, sino con una persona como ellos que tenga la capacidad de ayudarles.

Triunfarás más con el mono de trabajo puesto que con la capa de superman.

#2 ¿No te quemarás de hablar de este tema años y años?

Aquí tienes el 2º gran punto, el que da de lleno en la pasión: ¿cuánto amas la temática en la que estás valorando entrar?

Te insisto en la idea que te lancé antes haciéndote otra pregunta:

¿Por qué quieres despedir a tu jefe, romper con todo y montar un negocio online?

Lo más seguro es porque estés cansado del estilo de vida que llevas y busques una libertad que ahora no te puedes permitir… 

  • Poder viajar.
  • Recoger todos los días a tus hijos del colegio.
  • Adaptar el horario según te convenga.
  • Ir al supermercado por las mañanas.

Eso está muy bien, pero si hay algo que te tiene que llevar a montar un negocio online es trabajar en algo que te apasione. Un tema que te encante y en el que no te importe trabajar horas y horas.

¿Recuerdas cuando ibas a empezar la universidad o lo que fueses a estudiar y todo el mundo te preguntaba qué ibas a hacer?

Seguro que después siempre te caía un consejo. Y entre todos ellos, había 2 grandes ramas.

  • Estudia algo que te lleve a tener un buen puesto de trabajo.
  • Estudia algo que te guste.

Los primeros pensaban en una estabilidad económica (en muchos casos irreal), mientras que los segundos te aconsejaban pensando en tu felicidad. Pues mi consejo se enmarca hoy en ese 2º grupo. Busca siempre una temática que te encante y con la que puedas ser feliz aunque pasen los años.

#3 Potencial económico

Y llegamos al tema de los ingresos. Por que sí, además de que te haga feliz, también estás buscando una idea de negocio (que no de blog).

Tu proyecto se tiene que sustentar en un tema que sepas que puedas rentabilizar. Tener aficiones está muy bien, pero yo te estoy hablando de montar un negocio online que te pague las facturas que mes a mes llegan a tu buzón.

Y ahora ya sí, empezamos. Pero recuerda siempre al triángulo equilátero, una buena elección es la que mantiene el equilibrio entre los 3 puntos que hemos visto.

Dónde empieza todo: tormenta de ideas

Ahora ya empezamos a trabajar. Para eso tienes 2 opciones:

  • Trabajar con un excel (lo más recomendable).
  • Una libreta grande y un lápiz.

Lo primero que vamos a hacer es un brainstorming o tormenta de ideas. Quiero que crees 3 listas donde apuntes cualquier tema que crees que cuadre. No lo pienses mucho, ahora no es el momento de descartar.

Ahora solo estamos abriendo posibilidades.

Las 3 listas son las siguientes:

  1. Habilidades profesionales: habilidades, software, herramientas, técnicas, etc.
  2. Hobbies y pasiones: cualquier afición o tema que te encante.
  3. Habilidades personales: vivencias personales profundas que hayas podido tener. Por ejemplo, haber superado una enfermedad.

Ahora escribe.

Tómate tu tiempo, pero enfócalo a poner el máximo de opciones posibles. Insisto en que el momento de descartar será después.

Una vez que tengas el listado, vamos a valorar cada uno de los 3 puntos anteriores que hemos visto para cada idea. No te preocupes porque yo te voy a dar las claves de cada uno.

#1 Valor: tu expertise vs inseguridades

Las dudas sobre la expertise son recurrentes cuando alguien empieza. De hecho, es una de las mayores creencias limitantes que me encuentro entre todas las personas que quieren emprender.

¿Cuál es el problema que hay en este punto?

En este caso no hay uno, sino dos. Hay un error de planteamiento y de foco.

Empecemos por el planteamiento.

¿Qué es para ti ser un experto?

Voy a jugármela y voy a darte posibles respuestas que tengas en tu cabeza:

  • Una persona que lo sabe todo acerca de su temática.
  • Un influencer.
  • Alguien muy respetado dentro de su mercado.

¿A qué más o menos no me equivoco?

Lo que tú has pensado, se podría denominar la percepción clásica del experto como un sabelotodo. Pero no es de este enfoque al que me refiero.

Y eso nos lleva al error de foco. Según sea tu conocimiento (recuerda que hablamos de que tienes un conocimiento por encima de la media), te debes centrar en un público objetivo u otro. Te pongo un ejemplo que uso muchas veces.

Si has instalado 3 veces WordPress en un blog, estás en posición de ayudar a las personas que nunca han hecho una instalación así. Que has instalado 25 y además también pones una serie de plugins… entonces, tu público objetivo podrá ser de más nivel.

La clave es que sepas hacia quién te posicionas. No te fijes en la gente que domina tu mercado, céntrate en los dummies. Ese es tu público.

Ahora veamos las 3 variantes de cómo te puedes posicionar:

  • El especialista: llevas más de 5 años en tu sector y ya dominas todas sus variantes. Puedes hablar de temas complejos y dirigirte a audiencias con conocimientos más altos. El que escojas este perfil solo depende de tu experiencia, pero NO es necesario. Puedes empezar con cualquiera de los otros dos.
  • El curador: me refiero al curador de contenido. En vez de centrarte en la producción de contenido, filtras todo lo que hay en la red para ofrecer a tu audiencia lo mejor de lo mejor.
  • El aprendiz: sinceridad absoluta. Dejas claro desde un inicio que eres un novato y que en tu blog estás volcando lo que vas aprendiendo.

Si este tema te sigue poniendo nervioso, te dejo otro post en el que te profundizo sobre esto: el experto mínimo viable. Pero ahora no te agobies, vete a tu libreta o a tu excel y apunta en cuál de estos 3 perfiles te posicionarías por cada idea.

#2 La pasión: ¿quieres pasar toda tu vida con esta tema?

Aquí simplemente te voy a poner un paralelismo: imagínate que te vas a casar con tu temática.

Sin entrar en grandes reflexiones, podríamos decir que un matrimonio es un compromiso que estableces a largo plazo. Por lo tanto, un compromiso así no lo vas a hacer con cualquiera.

Hazte una pregunta: ¿te imaginas dentro de 10 años hablando de la misma temática sin aburrirte?

No sirve de nada que te puedas posicionar como especialista si esa temática te aburre. Por ejemplo, a mí se me da bastante bien trabajar con hojas excel. Y la verdad es que puedo desarrollar operaciones de un nivel complejo.

¿Podría crear un blog sobre esto?

Sí.

¿Funcionaría?

No, porque es un rollo y me cansaría al poco de hablar de ello.

En tus listas, pon un apartado que se llame “interés” y puntúa del 1 al 10 lo que te enamora esa temática.

#3 Potencial económico: cómo validar tu idea

Y ahora viene un filtro clave, que es el potencial económico de tu idea.

Aunque es importante que tengas clara una realidad…

La única forma de saber si una idea tiene potencial es lanzándola al mercado y validarla con compradores reales. Gente que de verdad está dispuesta a comprar tu producto o tu servicio.

Esta es la única forma 100% segura de poder testear tu idea. Por eso en mi workshop de Extreme Blogging siempre insisto en que hay que crear el producto mínimo viable para poder atacar al mercado cuanto antes.

Pero para poder crear ese producto, es cierto que debes analizar antes si tiene algún tipo de opción de cuajar. Si no también sería una forma de perder el tiempo y el dinero.

En este punto, lo que vamos a hacer es tratar de buscar pruebas de que hay gente interesada en la temática que has identificado. Y lo que es más importante, que además hay personas dispuestas a pagar para un producto/solución a sus problemas.

¿Qué tipo de evidencias deberías buscar?

Te doy un listado:

  1. ¿Se venden libros (papel)?
  2. ¿Se venden revistas (papel) en kiosco o en un canal especializado?
  3. ¿Se vende formación presencial (offline)?
  4. ¿Se organizan eventos grandes de esta temática en tu país?
  5. ¿Se venden productos físicos relacionados con la temática en Amazon?
  6. ¿Se venden productos digitales relacionados con la temática en Clickbank?
  7. ¿Hay blogs en habla inglesa sobre esta temática? (verifica que venden formación y servicios).
  8. ¿Hay blogs en habla hispana sobre esta temática? (verifica que venden formación y servicios).
  9. ¿Hay foros en habla hispana sobre esta temática?
  10. ¿Hay muchas preguntas en Google sobre la temática? (compruébalo con la versión gratuita de Semrush).

No se trata de que hagas un ejercicio cuantitativo. La evaluación que tienes que hacer es abordar estos diez criterios y dar una valoración: qué es
lo que tú estimas de cada una de estas temáticas.

Si hablamos de temas muy populares como pueden ser la comida, el bricolaje, el fitness o las dietas, es bastante obvio que vamos a encontrar todos estos criterios que te acabo de presentar en el mercado.

Pero también hay 4 grandes temáticas que cumplen con estos factores:

  • Riqueza.
  • Relaciones.
  • Superación personal.
  • Salud y bienestar.

Pero cada uno de estos se puede hiperespecializar en muchos otros. Si alguno de estos mercados te gusta, ya tienes un buen punto de partida.

¿Qué ocurre si no hay competencia?

Hay un punto importante del que todavía no he hablado y es el de la competencia.

Si haciendo estas búsquedas ves que encuentras muy pocos resultados, deberías estar más alarmado que contento. Te digo esto porque la reacción normal es decir: “Bueno, es fantástico. He encontrado un nicho de mercado totalmente libre y aquí me voy a forrar”.

Si no encuentras competidores se trata más de una señal que indica que no hay mercado (no hay personas dispuestas a gastar dinero).

Y si lo que tienes entre manos es un producto 100% novedoso, tampoco es bueno. Un producto que no se conoce es un producto que hay que explicar al mercado y crear necesidad sobre él. Cuestión, que siendo optimistas, puede llevarte años.

De por qué no hay que obsesionarse con encontrar una idea original te hablo en este episodio de podcast en más profundidad, escúchalo si sigues convencido con lanzarte a un mercado por explorar.

En tu ejercicio, de nuevo vas a puntuar de 1 a 10 en función del potencial económico que crees que tiene cada una de tus ideas de negocio.

No es una nota por cada una de las preguntas, sino que según la sensación que a ti te den esos indicadores, puntúes.

Bonus extra: 2 disparadores que hacen ganar puntos a tu idea

Ahora te  quiero hablar de 2 aceleradores. Esto no es otra cosas que 2 características que suponen una ventaja competitiva para una idea de cara a tenerla en cuenta.

#1 Mercado en crecimiento

El primer acelerador es que te posiciones en un mercado o nicho que sea nuevo y en el que haya una demanda creciente.

Al existir mucha demanda y ser los contenidos relativamente nuevos, te será más fácil posicionarte como experto que si compites en un mercado con muchísimos más actores que llevan años y años hablando de estos temas.

Cuidado, no confundas esta idea con lo que te decía antes de los mercados nuevos. La diferencia es que aquí sí vemos que hay una gran demanda, pero poca oferta para cubrirla (de ahí el que sea una oportunidad).

Trata de ver si en las ideas que tienes hay algunas que correspondan a mercados de este tipo y márcalas.

#2 Conexiones con influyentes

Cuando te hablaba sobre cómo hacer networking, ya te mencioné esta idea.

Tener contactos es tener capacidad de entrar más rápido en un mercado, porque te van a ayudar a posicionarte antes como experto.

No quiero decir que este deba ser un factor predominante, pero sí supone una buena ayuda.

A cada idea, también le vamos a asignar una nota de 1 a 10 por cada uno de estos 10 aceleradores.

Cómo elegir entre 3 ideas ganadoras

Vamos un paso más allá y empezamos a filtrar. Ahora sí toca descartas ideas. Pero antes recapitulemos. Por un lado, hemos identificado 3 criterios:

  • Tu pasión sobre el tema.
  • Tu expertise o el valor qué puedes aportar.
  • El potencial económico de la idea.

Por el otro, 2 aceleradores:

  • Un mercado creciente.
  • Tener contactos.

Ahora lo lógico sería sumar los puntos de cada criterio y acelerador por cada idea y ver cuáles son las que mejor puntuación sacan. Pero así el análisis estaría desequilibrado. No podemos dar a todos el mismo peso.

Dentro de los 2 criterios, los que más peso deben tener son la expertise y el potencial económico (les podemos dar un peso de 10, el máximo). En cambio, a la pasión, le vamos a otorgar un poco menos (un peso de 8). A los 2 aceleradores les vamos a otorgar un peso de 5 puntos a cada uno.

Ahora solo tendrías que hacer la regla de 3 para obtener cada nota y sumar los puntos de cada idea. Tus 3 mejoras notas, son tus 3 candidatos.

¿En qué debes basarte a la hora de hacer tu selección final?

Llegados a estas alturas tienes 3 opciones posibles.

Ahora, para tomar la decisión final, vamos a hacer un ejercicio de simulación de cómo empezarás a trabajar con la idea que selecciones. Por eso, te voy a pedir que con estas 3 ideas definas a tu lector ideal y escribas 3 posts.

Te lo explico un poco más.

Ejercicio nº1: definir a tu cliente/lector ideal

Aquí te pido que pienses quién es la persona tipo que compraría tus productos o servicios o leería tus contenidos.

Se trata de que desarrolles un perfil en el que especifiques los datos más relevantes de esta persona, cuáles son sus necesidades y cómo le puedes ayudar.

No quiero descripciones del tipo: hombre/mujer de 40 a 60 años que vive en una gran ciudad y tiene un cargo intermedio en una empresa importante. Esto no sirve de nada porque es pura indefinición.

Tu cliente ideal tiene que tener nombre, familia, una edad concreta y una vida única. Se trata de que conozcas a esta persona y puedas empatizar con ella, porque si no todos tus mensajes serán demasiado generalistas y difusos. No conectarán con nadie.

Céntrate en sus necesidades y problemas. Por ejemplo, piensa qué temas pueden quitarle el sueño por las noches o qué es lo que le impide alcanzar sus sueños. Y alineado con esto, las soluciones que tú le puedes aportar.

Si quieres tener una guía más extensa sobre cómo crear este perfil, entra en este post.

Ejercicio nº2:  3 posts de 1.000 palabras

El siguiente ejercicio es escribir 3 posts de 1.000 palabras sobre tu temática y que hagas un listado con 25 ideas para otros posibles posts.

¿Por qué te estoy pidiendo esto?

Porque esto es lo que te va a hacer darte cuenta de si esa temática te gusta de verdad y hasta qué punto dominas la materia.

Si después de escribir estos 3 artículos, te has cansado de buscar información o te resultó enrevesado porque todo el rato tienes que estar consultando a Google… es que fuiste demasiado generoso con estos 2 puntos.

¿Cómo tomar la decisión final?

Después de este ejercicio te aseguro que no tienes la necesidad de que yo te aclare nada.

El lector ideal te da un referencia muy clara: a quién le puedes aportar más valor. Y los posts, la temática con la que te sientes más cómodo.

Ahora solo te falta el último “sí, quiero”.

Ahora solo depende de ti

En este post te he dado las herramientas necesarias para que hoy mismo puedas saber de qué temática crear tu blog. Solo tienes que encerrarte en una habitación, hacer las 3 listas y seguir el proceso. Después, ya tendrás contigo una idea de negocio sobre la que empezar a trabajar.

Hazlo y después comparte conmigo en los comentarios tus resultados: cuáles han sido tus 3 candidatos y la elección final que has tomado.

Hoy empieza tu aventura… ¡Disfrútala!

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