Escribir contenido de calidad no es don, es un hábito. La clave para producir contenido verdaderamente útil e interesante en encontrar un proceso que funcione y aferrarse a él como a un clavo ardiendo.

Aunque no suena muy sexy, lo cierto es que el contenido de calidad no nace única y exclusivamente de la inspiración sino también de los procesos.

Quienes se dedican con éxito al marketing de contenidos suelen disponer de sus propios procesos para escribir contenidos y son fieles a tales procesos. Si es todavía novel en esta disciplina y no ha dado aún con el proceso adecuado, le proponemos echar un vistazo al método propuesto en esta infografía por Ann Handley, chief content officer de MarketingProfs:

1. Determine primero cuál es el objetivo que aspira a conseguir con su contenido.

2. Dé una vuelta de tuerca a su idea inicial y contémplela desde el punto de vista de la audiencia.

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3. Busque datos y ejemplos creíbles para apoyar su contenido.

4. Organice las ideas y los pensamientos que tiene entre manos.

5. Imagine que está escribiendo teniendo en mente a una única persona.

6. Cree en primer lugar un borrador.

7. Tómese un descanso y deje algo de espacio entre el primer y el segundo borrador.

8. Reescriba el primer borrador.

9. Dé con un titular eficaz.

10. Envíe el segundo borrador a su editor.

11. Proporcione el formato adecuado al contenido en aras de su máxima legibilidad.

12. Publique el contenido y deje muy claro lo que los lectores deben hacer a continuación.

Un artículo publicado en Marketing Directo