Cuando gestionamos un blog o un proyecto de contenidos, invertimos mucho tiempo y esfuerzo en generar el contenido con el que atraer a nuestro público objetivo. Pero, ¿cuánto tiempo y esfuerzo invertimos en distribuirlo?

Cada cierto tiempo, publicas un nuevo contenido y esperas a recibir visitas. Pero… muchas veces no se busca (¿has comprobado previamente que fuera tendencia de búsqueda?). Otras, se busca pero no aparece entre los principales resultados de búsqueda (¿está correctamente optimizado para buscadores?). Y hay casos en los que se busca y aparece, pero apenas se comparte (¿despierta el suficiente interés como para ser compartido entre tu audiencia?).

En cualquiera de estas tres situaciones, la solución pasa por definir un Plan de Difusión con el que garantizar que el contenido llegue al público adecuado y cumpla así el objetivo con el que fue generado.

Cómo hacer un Plan de Difusión

Un Plan de Difusión es la ideación, planificación y gestión de las vías de distribución de un contenido para alcanzar el objetivo definido en su creación. Por lo general, seguimos cuatro pasos a la hora de difundir un contenido: planificamos, adaptamos o formateamos, seleccionamos canal o medio, y por último, medimos y analizamos.

1. Planificación

Toda difusión debe partir de un objetivo SMART que será el que determine la selección de medios, la inversión a destinar, los esfuerzos a realizar, etc.

Sólo cuando un contenido tiene un objetivo claro que cumplir cobra sentido publicarlo. tuitéalo

La distribución del contenido debe planificarse al igual que se planifica su publicación. Contar con un calendario de difusión, en el que especificar DÓNDE, CUÁNDO y CÓMO, te facilitará esta tarea.

Pero la difusión no empieza tras el lanzamiento del contenido. Debemos ser capaces de generar expectación desde antes de su publicación, ya sea con contenido relacionado, anticipando una necesidad o publicando un teaser.

2. Formatos

Cada pieza de contenido debe contar con uno o varios apoyos visuales susceptibles de ser compartidos en todos los canales en los que activemos su difusión. Por ello, es clave poder adaptar cada pieza a diferentes formatos y entender cuáles son los que mejor funcionan con tu audiencia en cada una de las plataformas.

3. Canales

No sólo existen las redes sociales para difundir tus contenidos. Disponemos de muchos más medios y los solemos diferenciar entre medios propios, pagados y ganados, una diferenciación de la que ya hablamos en un post anterior.

Pero, ¿qué medios elegiremos en cada caso? ¿Qué criterio debemos seguir para seleccionar canales de difusión? La respuesta es clara: exclusivamente aquellos que consuma nuestro público objetivo. Dónde esté y cuándo esté: ahí es dónde y cuándo debemos difundir nuestro contenido.

4. Medición

Un contenido no muere una vez publicado: exige una constante optimización. La analítica te ayudará a tomar decisiones e implementar mejoras para que un contenido siga recibiendo tráfico y cumpliendo objetivos una vez publicado y difundido. El ciclo de vida de un contenido deba ir más allá de su creación, publicación y distribución: es necesaria su constante optimización.

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Conclusión

Porque de nada sirve dedicar esfuerzo y tiempo en la generación de nuevos contenidos si no invertimos también en las vías de distribución que garantizarán que esos contenidos cumplan los objetivos para los que fueron creados.

O sea que igual que planificas la publicación de contenido, planifica su difusión y presta atención a su constante optimización. Sólo así tendrá sentido tu estrategia de Marketing de Contenidos.

Un artículo publicado en 40 de Fiebre