El docente puede aprovechar los Cursos MOOC (Cursos Masivos Abiertos en Línea) en sus sesiones de clase, adaptando el contenido de su curso presencial con el de un curso en línea impartido por otro docente.

El flipped classroom o aula invertida, definido como una metodología que combina la instrucción directa con métodos constructivistas, convierte al profesor en guía y al estudiante en el responsable de su aprendizaje.

Los vídeos, audios y lecturas utilizadas en un MOOC pueden adaptarse satisfactoriamente a las dinámicas del aula invertida.

¿Cuáles son los beneficios de integrar cursos MOOC ’s a nuestras clases?

El objetivo de integrar un MOOC a la clase es que el docente lo utilice como una herramienta de apoyo en el proceso de enseñanza/aprendizaje.

Los cursos en línea ofrecen recursos digitales en diversos formatos, dado que no todos aprendemos un concepto de la misma forma o al mismo ritmo, esta diversidad de opciones permite al estudiante elegir de qué forma desea aprender.

Los cursos MOOC tienen un gran valor en su contenido, por ejemplo, los vídeos recopilan en corto tiempo (generalmente de 3 a 10 minutos) conceptos específicos de la temática tratada y el proceso de grabación de clases le exige al docente una preparación rigurosa resolviendo la mayor cantidad de dudas posibles, ya que no estarán presentes cuando los estudiantes observen el vídeo.

Si el curso en línea se orienta de forma efectiva, los estudiantes tendrán un beneficio a largo plazo, ya que no solo aprenderán el contenido del curso exitosamente sino que conocerán una nueva forma de aprender y se les motivará a convertirse en personas autodidactas.

La primera vez que el docente explore con esta combinación de recursos será un reto, ya que estará trabajando con dos cursos en paralelo: el propio y el MOOC.

Para ello es importante considerar ciertos aspectos, tanto en la preparación como en la ejecución:

1. Explica a los alumnos el objetivo: Los estudiantes pueden considerar que se están asignando dos veces a un mismo curso, por lo que es importante transmitir la visión desde la perspectiva del docente para que lo entiendan y sea más fácil su implementación.

2. Toma una sesión para explicar la plataforma digital: Es importante identificar la experiencia que tienen los estudiantes en relación al uso de plataformas de educación en línea. Dedica un tiempo para explicar cómo funciona o asigna como tarea la exploración de la plataforma para discutirlo en clase. Si no entienden en principio cómo funciona será más difícil que sigan el ritmo de aprendizaje.

3. No descuides tu contenido: Utilizar cursos MOOC que ya está listos con sesiones que tú darías de forma presencial puede facilitarte el trabajo como docente, sin embargo, no olvides que el curso en línea es una herramienta adicional y no debe ser la estructura principal del curso.

4. Haz un proceso de evaluación: La construcción de un programa de curso tiene elementos subjetivos de lo que el docente considera que los estudiantes deben aprender, sin embargo, los estudiantes podrían pensar diferente, es importante que se realicen evaluaciones constantemente para cambiar de metodología o MOOC si no está funcionando.

5. Puedes elegir los cursos MOOC en conjunto con tus estudiantes: Si tu grupo responde positivamente a esta nueva metodología, puedes incluirlos en la construcción del programa del curso proponiendoles que elijan un MOOC o plataforma de cursos en línea que les llame la atención; tendrás que revisar el contenido de cada uno, pero será un excelente inicio para darles responsabilidad de su propio aprendizaje.

La educación en línea se ha convertido en una alternativa de la educación tradicional porque en  esta modalidad se contemplan propuestas innovadoras a través del uso de plataformas y herramientas digitales.

Sin embargo, la presencia de un docente guía aún es necesaria para que estos recursos se aprovechen al máximo.

Un artículo publicado en E-Learning Master