Así que conseguiste un empleo que te permite trabajar medio tiempo o tiempo completo desde casa. Muy bien. Podrás trabajar en tu ropa interior mientras comes cereal, ¿cierto? Además no tendrás que preocuparte por la mirada de tu jefe.

Trabajar desde casa es genial, no hay duda. Pero también tiene ciertos retos. Es mucho más difícil mantener un nivel elevado de productividad con tantas distracciones a tu alrededor.

Cuando estamos en casa, nos sentimos cómodos. Y cuando nos sentimos cómodos nos invade la pereza. Deberás trabajar más duro para no perder la concentración. Sin embargo, si lo consigues, podrás disfrutar de los beneficios.

Vístete

Sé lo que estás pensando. “Ahorraré tiempo si no me cambio de ropa, así conseguiré ser más eficiente”. No pienses así. ¿Por qué usamos ropa cómoda? Lo hacemos cuando queremos relajarnos y distraernos. Ésas son cosas que no deberías hacer mientras trabajas.

Date una ducha y vístete cada mañana, aún si nadie te verá en todo el día. Eso no quiere decir que debas ponerte un traje y una corbata, sólo elige algo que no sería inapropiado si salieras a tomar un café con alguien.

Establece una rutina

Establecer y apegarte a un horario es muy importante. Si sueles llegar a la oficina a las 9 am, entonces comienza tu jornada laboral en casa a la misma hora. Asegúrate de tomarte también un descanso para comer como lo harías en la oficina. También deberías dejar de trabajar a la misma hora que lo harías normalmente.

Cuando trabajamos desde casa puede ser difícil terminar el día, porque nunca dejas tu área de trabajo físicamente. Es importante dibujar una línea y establecer los horarios en los que estás disponible para trabajar y los horarios en los que no. Serás más productivo con el tiempo que designes para trabajar si lo haces.

Crea un verdadero espacio de trabajo

No serás muy productivo si trabajas en tu cama o en el sillón. Es importante que crees un espacio legítimo de trabajo. Si tienes un cuarto extra conviértelo en una oficina, si no es el caso sólo necesitas un escritorio en tu habitación o tu sala.

Consigue todas las herramientas que necesitarás, me refiero a una impresora, cuadernos, bolígrafos, una engrapadora, etc. Usualmente, tu empleador te reembolsará por estas cosas si trabajas remotamente de tiempo completo.

Cambia de ambiente de vez en cuando

Sólo porque no necesitas ir a la oficina no significa que debas estar siempre en tu casa. Es importante que cambies de ambiente ocasionalmente. Esto puede darse de muchas formas. Puedes llevar tu computadora a tu café favorito y trabajar desde ahí. También puedes comprar una membresía para un espacio de trabajo compartido. Estos lugares te permiten eliminar las distracciones y concentrarte en lo que tienes que hacer.

Comunícate con tu equipo

En ocasiones, trabajar desde casa podría hacer que olvides que tienes un equipo. Intenta comunicarte con tus compañeros de trabajo de forma regular. Dado que no los verás “en la oficina”, debes hacer un esfuerzo extra por mantener una línea de comunicación abierta.

No dependas únicamente del correo electrónico para esto. Llama a tus compañeros por teléfono de vez en cuando. Las videoconferencias a través de Skype o Google Hangouts también son útiles. No temas recurrir a otras personas en busca de información si tienes alguna duda, aunque no los veas en vivo.

Un artículo escrito por Eric Santos