Cada día más personas desean reinventarse profesionalmente a través de su propio proyecto.

Sin embargo, según las estadísticas, más del 80% de las empresas nuevas fracasan en el primer año de vida.

Si estás pensando en emprender como fórmula para reinventarte seguramente esta estadística te preocupe.

Más aún si tenemos en cuenta que de ese 20% desconocemos el porcentaje de proyectos que proporcionan una satisfacción más allá del dinero.

En mi opinión, el problema fundamental es por un enfoque lleno de creencias limitantes que a menudo impiden ir más lejos.

Hoy quiero hacer una reflexión profunda con la que quiero contribuir a cambiar esa perspectiva; mi objetivo es ayudarte a que puedas reinventarte profesionalmente y sentir realización personal sin dejar de ganar dinero.

¡Cógete un café y empezamos!

LO QUE TODO EL MUNDO HACE CUANDO QUIERE REINVENTARSE PROFESIONALMENTE

A la hora de emprender como fórmula para reinventarse laboralmente todo el mundo tiene un objetivo por encima de todos:

GANAR DINERO

Y es muy natural, porque un negocio lleva implícito conseguir un beneficio.

Si no ganas pasta, ¡menudo negocio! ¿verdad? bigsmile

Lo primero que se suele hacer es buscar una oportunidad. Es decir, algo por lo que otras personas estén dispuestas a pagar.

Y cosas por las que te pueden pagar seguramente hay muchas; tan sólo tienes que tener la capacidad de resolver una necesidad o satisfacer el deseo de otra persona.

En mi juventud (parezco ya un abuelo cebolleta…) fui repartidor de pizzas y cuando me fui al Reino Unido a aprender inglés limpiaba oficinas.

Es decir, oportunidades de trabajo existen muchas, siempre que los requisitos no sean muy altos y que “no se te caigan los anillos”. wink

No obstante, reinventarse profesionalmente para ganar 4 duros es tontería. Sería estúpido sacrificar el bienestar conseguido para obtener poca rentabilidad.

Lo habitual entre la gente quemada en su trabajo es ponerse a imaginar con los amigos la idea del millón que les saque de ese empleo.

Estoy seguro de que a ti también te ha pasado. wink

Y es que sería estupendo encontrar esa oportunidad que tras implementarla resolviera económicamente tu vida, ¿no es cierto?

TANTO SABES, TANTO VALES

Sin embargo, para reinventarse profesionalmente hace falta mucho más que una idea buena.

De hecho, ni siquiera es suficiente “querer”; hace falta saber.

Es decir, para reinventarte profesionalmente con éxito habrás de ser buen@ en tu actividad. 

Y esto es lo que siempre han querido nuestros padres: que estudiáramos una carrera para que consiguiéramos un buen puesto con el que pudiéramos ganarnos la vida y no sufriéramos dificultades económicas.

Asegurar el futuro siempre ha sido la prioridad number one.

Así pues, el objetivo era llegar a ser un profesional de gran cualificación y valía, porque esos son los que ganan pasta ¿verdad?

Y así acabaste tus estudios, y conseguiste un título que acreditaba sólo una cosa: que poseías una base de conocimiento y práctica que te convertía en competente para desarrollarte profesionalmente en el área que habías estudiado.

Porque para nuestros padres, y para muchas personas aún en día, la construcción de un buen curriculum es el objetivo. De hecho, muchos aún creen que rellenar ese papel de competencias y experiencia laboral es la puerta a una vida mejor basada en una única premisa:

Ganar cada vez más pasta.

SIN LUJOS, NI REALIZACIÓN PERSONAL

Sin embargo, ¿qué ocurre al cabo del tiempo?

Pues que muchos acaban siendo el profesional que sus padres querían. Sin embargo, como las cosas han cambiado, ahora ya no se gana tanta pasta con aquello que era un buen trabajo en su día.

Formarse como ingeniero, médico, arquitecto, etc.. ya no implica tener resuelta la vida.

Y así, un día te despiertas y te das cuenta de que esa profesión que has desarrollado y que se ha convertido en la única fuente para pagar tus facturas, está consumiendo tu vida.

Porque ya no disfrutas con lo que haces. Porque o no te gusta, o carece de un significado que al menos le dé sentido a esa actividad en la que tienes que dedicar como mínimo 8 horas al día.

O quizás te aburre inmensamente y te sientes devaluad@, algo muy común entre los funcionarios.

O en el peor de los casos, acabas en una empresa con la que, al cabo del tiempo te das cuenta de que no compartes valores.

Y así acabas vendiendo tu tiempo a cambio de dinero.

Lo digo por experiencia, porque eso fue exactamente lo que me ocurrió a mí.

LA GRAN ENCRUCIJADA

Entonces aparece una crisis existencial y un dilema que se extiende durante años en el que, como en la canción te preguntas…

“Should I stay, or should I go?”

Pero el principal problema es que no sabes a dónde ir porque no sabes qué quieres en tu vida. Y encima reinventarse a los 40 es todo un reto..

Así pues dudas seriamente de tus posibilidades para lograr salir de esa encrucijada.

En esa situación de desesperación y bloqueo total, ves una foto en Facebook con la famosa frase de Confucio que dice:

“Elige un trabajo que te apasione y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida

Entonces ves la luz: “¡Tengo que buscar un trabajo que me guste, que me apasione!”

Y empieza la búsqueda de la pasión, que se convierte en un reto personal comparable con la búsqueda de Indiana Jones del Santo Grial.

Sientes que todo encaja y que ese es el ingrediente necesario para reinventarse profesionalmente con éxito.

Y en esa búsqueda, empiezan a aparecer ante ti miles de webs que te muestran mensajes del tipo “encuentra tu pasión y vive de ella”.

¿Quién se puede resistir ante tal promesa?

Todos queremos levantarnos con ilusión cada día y ganarnos la vida con un trabajo que nos gusta.

LA PASIÓN BIEN ENTENDIDA

Pero el problema es que la pasión es habitualmente malinterpretada, porque tener pasión por algo no es lo mismo que hacer lo que te gusta.

Y sobre todo, porque la pasión no se encuentra: la pasión se cultiva.

Pero independientemente de cómo sea entendida la pasión, experimentarla no se va a traducir en éxito para tu proyecto de negocio.

¿Pagarías a alguien por hacer algo simplemente porque le gusta?

Estoy seguro de que no.

Quienes te van a pagar no son tus amigos o tu familia, y por tanto les importa un bledo si aquello por lo que estarían dispuestos a pagarte te apasiona.

Las personas te pagarán por el valor que les aportes; les da exactamente igual que lo hagas o no a través de tu pasión.

REINVENTARSE PROFESIONALMENTE REQUIERE TALENTO

Esto no significa que no puedas hacer un negocio de tu pasión.

Lo que significa es que, para lograrlo has de aportar valor, y eso, de ser posible, sólo lo conseguirás siendo suficientemente buen@.

En el talento reside la valía de una persona; sólo a través de tu talento podrás conectar tus pasiones con un negocio que te permita reinventarte profesionalmente.

No obstante, recuerda: aunque tengas mucho talento haciendo algo, nunca será un negocio hasta que alguien te pague por ello.

ENVIDIA ¿SANA?

Si deseas reinventarte profesionalmente es muy probable que lo que te llame sea esa idea de poder ganarte la vida con una actividad que te apasiona.

Es por lo que se envidia a los cantantes, actores, deportistas. ¿no?

¿A quién no le gusta ganar dinero haciendo algo que le empuja a levantarse cada día?

Sin duda es el sueño de muchas personas y entiendo que para ti sea suficiente, y te des por satisfech@ con que esa alternativa a tu trabajo que andas buscando te proporcione esto.

Sin embargo, entre esos artistas y deportistas que viven muy bien haciendo lo que les gusta, hay muchas historias de insatisfacción. Por no decir verdaderos dramas.

Casos como el de Elvis Presley y Whitney Houston son un claro ejemplo de que ganarte la vida haciendo algo con lo que disfrutas no se traduce en realización personal.

REINVÉNTATE  PONIÉNDOTE AL SERVICIO DE LOS DEMÁS

Hasta este momento he hablado de encontrar el modo de satisfacer tus deseos y el de las personas que estarían dispuestas a pagarte.

Sin embargo, uno de los aspectos fundamentales para alcanzar la realización personal es que la actividad que realices trascienda.

Cuando alguien te paga por hacer algo que de acuerdo a tus valores sientes que tiene un efecto positivo en el mundo, experimentas una satisfacción mucho mayor que la de realizar un trabajo sin más.

Somos gente buena por naturaleza y nos gusta contribuir de un modo positivo en los demás. wink

Y para hacerlo no es necesario llevar a cabo una actividad excepcional.

UN TRABAJO CON SENTIDO NO SIEMPRE ES SUFICIENTE

Por eso las llamadas profesiones “vocacionales” suelen estar muy conectadas con la realización personal; más allá de lo económico, la recompensa se obtiene de la contribución a las necesidades del mundo.

Profesiones como la medicina o la enseñanza son un claro ejemplo de trabajos al servicio de los demás.

Sin embargo, contribuir a las necesidades del mundo no es suficiente.

¿Quién no conoce a un profesor quemado, o a un médico que pasa consulta como si tratara con autómatas?

Por mucho que la actividad que realices contribuya a las necesidades del mundo, sólo si sientes de verdad la trascendencia positiva de tus actos puedes llegar a experimentar una profunda realización personal.

LA REALIZACIÓN PERSONAL EN TU REINVENCIÓN PROFESIONAL

La realización personal, más allá de ofrecer servicio o de hacer aquello que te apasiona, está relacionada con sentir que posee significado.

A todos nos gusta ayudar a crear un impacto positivo para contribuir en algo que creemos profundamente.

No importa la magnitud del acto; si creemos que va a trascender de manera positiva experimentamos una sensación de orgullo y congruencia que nos hace sentir realizados.

Y esa idea de transformación positiva puede activarnos de manera apasionada y despertar en nosotros una misión con la que contribuir al mundo.

Una misión que está por encima de lo económico. Una idea con la que sentimos un profundo compromiso y responsabilidad por la que estamos dispuestos a movilizarnos.

Este es el caso de extraordinarias personalidades como Gandhi o la Madre Teresa. Con su misión consiguieron realizar un impacto tan grande en el mundo que ha pasado a la historia.

Esta es la idea que mueve a muchos voluntarios a trabajar sin remuneración ni expectativas de reconocimiento para contribuir a crear un mundo mejor.

Sin embargo, la misión no tiene por qué ser algo notable, o socialmente admirable.

Todos los padres sienten cada día la misión apasionada de contribuir de forma positiva a la vida de sus hijos.

Está en nuestra naturaleza trascender a través de nuestra descendencia. La recompensa esperada no es en ningún caso económica.

El beneficio reside en el sentimiento de plenitud que se experimenta al dejar una huella positiva.

REINVENTARSE PROFESIONALMENTE Y GANAR DINERO CON PLENITUD PERSONAL

Por mucho que nos llene una actividad, hay que pagar facturas, por lo que volvemos al principio de esta historia.

El dinero juega un papel fundamental, porque con carencias no podrás experimentar plenitud.

En mi opinión ocurre todo lo contrario.

Cuantas más personas ayudes a conseguir lo que ellas quieren, más impacto positivo tendrás en tu cuenta de resultados.

En contraposición, si “mendigas” trabajo para pagar tus facturas, obtendrás pocos ingresos, poca valoración por parte de tus clientes y muchos dolores de cabeza.

Si quieres reinventarte con éxito, tendrás que disponer de una mentalidad adecuada con respecto al dinero.

También habrás de reconocer tu potencial y tu valía:

Reinventarse profesionalmente a través de un proyecto que posee una misión con la que contribuir poniendo tus talentos al servicio de las necesidades del mundo y además ganarte bien la vida con ello, es posible.

Para ello has de olvidarte de ti y de tu producto, incluso de las oportunidades, y centrarte en crear un impacto positivo en la vida de las personas.

Sin duda es todo un reto.

Por eso quiero cerrar este artículo con dos recomendaciones que para mí son fundamentales para reinventarse profesionalmente con éxito.

1 VIVE SIN EXIGENCIAS

Mi primera recomendación es que no te obsesiones con encontrar esa mezcla perfecta. Sírvete de esta información para avanzar en la dirección que tu intuición te indica que es correcta.

Existe la tendencia exigente de buscar la excelencia y de dejar de disfrutar la vida por ello.

Se puede vivir de forma equilibrada y abundante con un trabajo, aunque no te realice del todo.

Al terminar tu jornada puedes dedicarte a una actividad que te apasione. O bien realizar actividades de voluntariado con las que sientas que contribuyes a hacer un mundo mejor.

No te empeñes en encontrar la manera de hacer que todo encaje en tu proceso de reinvención profesional. Diseña una estrategia que te permita vivir desde hoy de la forma más plena posible.

2 VIVE CON CONGRUENCIA

Reinventarse profesionalmente empieza por reinventarse personalmente.

Y esto último es tan simple como empezar a darle total congruencia a tus actos.

Para conseguirlo has de evitar hacer cosas que no tienen nada que ver contigo y consumen tu energía.

Tu naturaleza es sabia y te muestra el buen camino. No te enfoques en el resultado porque no es lo importante.

Nadie al alcanzar la cima se siente realizado por ello el resto de su vida.

Así pues, si no estás a gusto allá donde estés, cambia de lugar del mismo modo que, al sentarte, cambiarías una silla “coja”.

Y sobre todo, sal a bailar cuando la vida te tienda la mano para disfrutar de ella.

Porque “dejar de hacer” es el mayor de los errores.

No hacer aquello que sientes que debes, te llevará al arrepentimiento, y ese es un callejón sin salida.

Así que si quieres reinventarte profesionalmente con éxito pasa a la acción; explora quién eres, en qué destacas de un modo natural y averigua qué te mueve.

Crea un proyecto que esté al servicio de los demás y de tu propia vida.

Cuando lo hagas culminarás tu proceso de reinvención profesional, dotando de abundancia y propósito tu vida.

Como siempre antes de despedirme quiero invitarte a compartir conmigo tus reflexiones: ¿cuáles son para ti los ingredientes necesarios para reinventarse profesionalmente con éxito?

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