Yo he trabajado en Matrix. Estaba tan entregado que mi profesión era como una amante.

Lo más doloroso es abrir los ojos y descubrirlo todo.

Ese amor apasionado se convierte en un tirano. Como Neo, te ves conectado a máquinas que te absorben el alma. Es lo que hay, hagas lo que hagas nunca serás nada más que un eslabón de esa maquinaria.

Das más de lo que recibes y nunca te lo van a agradecer, menos aún compensártelo.

“Valgo más de lo que me pagan”, seguro que tú has sentido esa misma sensación.

Cuando la realidad se impuso me sentí traicionado. Pero había un remedio para superar la decepción: luchar por crear mi propio sistema para liberarme de las ataduras en el trabajo.

Como Neo, tomé la pastilla azul de la resistencia. Si él encontró a Morfeo yo tuve la suerte de cruzarme con Franck Scipion en Autoridad Ascendente y descubrir esa locura maravillosa de que otra vida era posible.

He iniciado un camino sin retorno porque cuando descubres la vocación emprendedora no puedes volver a lo de siempre.

Esta es mi historia y en este post te voy a contar cómo empecé a ganar en medio año 1.000 euros al mes con mi web. Te voy a contar todos los secretos, pero antes te diré quién soy.

Soy médico y nunca voy a dejar de serlo porque me apasiona la medicina, aunque mi destino en los próximos años está en el campo de la E-Salud, la sanidad digital.

Ahora mismo tengo cargos de responsabilidad en dos centros de salud de la red pública y también emprendo.

Hace tiempo que perdí la pasión por el sistema porque cuando recibo a 40 pacientes en una mañana no siento que los atiendo, sino que los despacho.

Soy médico vocacional, eso es algo que llevo dentro y nunca perderé. Y también sueño con ejercer otro modelo de medicina.

Emprendo y trabajo por cuenta ajena, sueño y trabajo por mi propio proyecto, pero ni quiero ni puedo dejar mi responsabilidad en el centro de salud.

Tengo 45 años, cuento con una familia y mis seres más queridos dependen de mí. Además, ocurre que hay que pagar hipotecas…

¿Se puede ser un revolucionario pragmático sin liarte la manta a la cabeza y sin renunciar tampoco a tus sueños?

¿Se puede emprender a tiempo parcial en un side project sin dejar tu trabajo?

Se puede porque yo lo estoy haciendo. Soy un aventurero con cabeza fría porque he trazado una hoja de ruta para llegar a mi destino online en el que pueda dedicarme a mi proyecto.

Guiaré a mis compañeros profesionales de la salud a lanzar con éxito su proyecto digital y monetizarlo. Mi éxito será el suyo porque formará parte de mi programa de aprendizaje, -una experiencia real al 100%-.

  • Mi blog nació el 13 de enero del 2017.
  • Mi primera venta sucedió el 20 de mayo (un pediatra en Perú).
  • Mis primeros 1000 euros facturados fueron en agosto. Ingresos procedentes de mi curso de redacción digital para sanitarios, mi auditoría de blogs de salud y de mi programa de mentoring 1 a 1 para sanitarios emprendedores digitales.
  • Finalmente, logré traspasar la barrera de los 1000 euros de facturación bruta al mes en octubre 2017.
  • A fecha de hoy, he facturado un total de 2913,77 euros en mi negocio digital.
  • No dedico más de 18 horas semanales a mi proyecto y tengo en mano un negocio digital en crecimiento

¿Puedes hacer tú lo mismo?

Yo creo que sí.

Sí puedes ser un emprendedor a tiempo parcial, pero como dijo Morfeo en la escena de las pastillas, emprender en tu tiempo libre es muy chungo.

Bueno, no sé si dijo exactamente eso, pero Neo lo entendió perfectamente 😉

Soy una persona normal, pero tengo una gran determinación porque vivo con pasión mi reto emprendedor.

Y sí, cuando tienes un side project la máxima de que no tienes tiempo que perder se cumple a rajatabla. Porque lo que no tienes no sobra y tu disponibilidad es oro puro.

¿Quieres saber cómo lo hago?

Las 7 claves para emprender a tiempo parcial

Te espera un reto apasionante que te obligará a poner los 5 sentidos. Necesitarás desarrollar un sistema de productividad y ser estratégico. Esta es mi receta, pero es perfectamente válida para cualquier emprendedor, incluso si no eres médico.

#1 Bloquea un tiempo solo para ti y focaliza toda tu energía en una sola cosa

Para montar un negocio existen 3 elementos que pueden jugar a tu favor o a tu contra.

El tiempo, el dinero y la suerte.

La suerte es incontrolable, puro azar. Jugar al milagro es suicida porque la esperanza sin un trabajo que lo soporte nunca puede ser una opción.

La suerte es el argumentario de la envidia. Los que no saben o no se esfuerzan atribuyen a la buena fortuna los éxitos de los demás. Es su modo de ocultar su fracaso.

El dinero es una energía que, bien invertida, puede darte grandes retornos de inversión. Pero tú sabes que riesgo y rentabilidad son un binomio inseparable. Si quieres grandes beneficios, el riesgo será elevado.

La inmensa mayoría de nosotros no vivimos en un retiro dorado jugando al golf y nadando en la abundancia. Los recursos son limitados y deberás invertirlos con prudencia para no poner en riesgo lo que más quieres: tu familia y tus ingresos estables por cuenta ajena.

Aunque cuentes con poco, el mejor recurso que tienes para invertir es tu tiempo.

¿Sabes por qué?

Porque tú y solo tú lo dominarás. Dependerá solo de ti. Eso sí, tienes que bloquearlo para poder disponer de él. Por tanto, busca 15 horas a la semana y blíndalas a toda costa. Necesitas negociarlo con tu familia. Si no tienes a los tuyos de tu parte, el proyecto será inviable. Solo no podrás.

Y en ese tiempo presta plena atención a tu proyecto y deja a un lado la procrastinación.

#2 – Escoge una idea ganadora

Una vez tienes resuelta tu disponibilidad necesitas una buena idea.

¿Cómo saber cuál es la mejor idea para emprender?

Es muy fácil. Tiene que cumplir 3 condiciones indispensables.

  1.  Que te apasione. La energía es limitada si no se apoya en la pasión. Cuando lanzas un proyecto necesitas trabajar duro y te encontrarás con dificultades imprevistas. Sin entusiasmo estarás perdido.
  2.  Que domines la temática. No es indispensable ser un experto pero necesitas aportar valor rápidamente para atraer a una audiencia.
  3.  Necesitas una demanda. Tienes que confirmar que existe un interés suficiente con gente dispuesta a pagarte por tus productos o servicios.

Para validar tu idea puedes introducirte en un mercado en crecimiento. En cuanto empieces a investigar, enseguida te darás cuenta de qué vende y qué no vende.

Solamente tienes que buscar en Amazon. ¿Cuántos productos hay a la venta sobre una temática concreta en este gigante comercial?

Haz una prueba y busca las siguientes palabras: running, ansiedad, minimalismo o vegan. La búsqueda te mostrará el potencial mercantil de cada una de estas especialidades.

Emprende sobre algo que la gente paga e irás sobreseguro.

En mi caso, me gusta la medicina. Mucho.

Pero más me gusta el mundo del emprendimiento digital y el marketing online, algo que siempre me ha acompañado como un hobby o afición.

Mi proyecto reúne mis 3 pasiones y todas ellas tienen demanda, así que me he lanzado con un triple cinturón de seguridad 😉

#3  Busca un colectivo concreto al que ayudar y entrega lo mejor de ti

No ayudes a cualquiera. Encuentra un colectivo por el que sientas afinidad y deseo genuino de ayudar. Esta es la segmentación que mejor funciona, la que además de incluir tu especialidad refleja tu forma de ser y de sentir.

En mi caso lo vi claro desde el principio. Cómo médico y directivo de la sanidad pública me duele ver cada día compañeras y compañeros de profesión sanitaria (médicos, enfermeras, psicológos, dietistas…) que valen su peso en oro y que no van a poder crecer profesionalmente en sus empresas.

Por eso escogí este colectivo para emprender.

Son mis clientes ideales por definición. Soy uno de ellos, los comprendo profundamente y siento un deseo auténtico por ayudarles.

#4  Haz una oferta irresistible que resuelva un problema

¿Cuál es el problema número uno que tiene el colectivo al que quieres ayudar?

Si es un colectivo que conoces bien lo identificarás rápido.

En mi caso, tomé conciencia de este problema hablando muchas horas con profesionales de la salud y bloggers sanitarios. Hice más de 20  entrevistas en profundidad, tomé buena nota de las respuestas a preguntas claves y sobre todo indagué en los por qué de las respuestas.

Finalmente, detecté una gran insatisfacción en el colectivo sanitario.

Corroboré lo evidente: muchos profesionales de la salud valen más de lo que les pagan, pero no saben venderse.

Tienen el chip del empleado y no del emprendedor. Por eso me ofrecí como mentor para llevarles de la mano por el camino del emprendimiento digital.

Así fue como se gestó un servicio a medida para mi cliente ideal porque resuelve sus 4 grandes problemas: la falta de tiempo, la tecnofobia, la falta de mentalidad emprendedora y la desorientación estratégica.

#5 – Lánzate al mercado rápido

Con las ideas claras de los 4 primeros puntos, todo parecía muy fácil, pero con 15 horas a la semana no podía ni crear un infoproducto ni tampoco montar grandes plataformas digitales.

Así que tuve que hacer algo sencillo. Me inventé una auditoría para blogs de salud, un servicio predefinido a un precio cerrado.

Contraté a un buen copywriter, diseñé una buena página de venta y la di a conocer en mi humilde lista de correo de 230 suscriptores.

Resultado: 3 ventas en una semana por valor de 291 euros.

Estas pequeñas ventas provocaron en mí el efecto motivador que necesitaba. Pude justificar ante mi pareja todas las horas que paso delante del ordenador. Lo que hacía tenía sentido y reforzó su apoyo al proyecto.

Acababa de validar de facto mi idea de negocio.

#6  Sigue el camino que te dan los ingresos y modula tu oferta

Con estos primeros clientes y con el feedback de los que no me compraron empecé a mejorar mi oferta.

Y decidí vender mi tiempo en forma de mentoring con un servicio hecho a medida de las necesidades de los clientes.

Mi mentoring 1 a 1 se paga mes a mes, sin compromisos de permanencia, lo que facilita la entrada para probar.

Si te gusta, te quedas y si no te vas. Simplificar lo esencial es lo que mejor me ha funcionado.

De momento no tengo horas en video ni tampoco una gran plataforma online. Ahora cuento con el material mínimo necesario para que mis alumnos avancen. Además, he conseguido el soporte de varios colaboradores que me han ofrecido sus contenidos a cambio de entrar en mi mercado sanitario.

Funciono con carpetas de Google Drive compartidas y con una sola página para clientes protegida por contraseña en mi web. En esta página están todos los videotutoriales y masterclasses de mis colaboradores ordenados según la hoja de ruta.

Presto mi servicio 1 a 1  por Skype y paso mucho rato hablando con mis clientes. Después, grabo las sesiones y las mando al alumno por wetransfer.

Cada conversación es oro puro, para ellos y para mí. Hablamos de lo que necesitan y les ayudo de forma totalmente personalizada.

Lo mejor es que cada día me apunto nuevas y mejores ideas para seguir avanzando con mi negocio.

Así fue como surgió el Membership para emprendedores sanitarios, cuando me di cuenta de que muchos profesionales no podían permitirse pagar mi servicio como mentor.

Pero percibí su interés por mi programa formativo que aporta una hoja de ruta clara junto al acceso a una comunidad privada de emprendedores sanitarios digitales. A esto se añade los vídeos en directo para resolver dudas.

Todo este valor me ha permitido lanzar con éxito una membresía con el pago de una cuota mensual que a fecha de hoy ya ha conseguido las primeras ventas.

#7 Déjate ayudar por los demás

Te lo diré claro: solo no puedes.

Espera que te lo vuelvo a repetir: solo no puedes.

Necesitas al menos 4 ayudas fundamentales que dependen de los demás y de ti, si las quieres buscar y aceptar:

  1.  Un buen mentor. No sirve de nada que compres trainings de pago que luego estén en la nube o en el disco duro de tu portátil acumulando polvo.Emprender va de tomar acción y de no parar quieto ni un solo momento. Busca un emprendedor de éxito que ofrezca mentoring, contrata sus servicios y centra todos tus esfuerzos en emular su camino.
  2.  Habla con tu familia. No serías el primer emprendedor ni el último que se carga su matrimonio por “el negocio”. Sin el apoyo y la comprensión de tu pareja (y de tus hijos) no vas a llegar a ninguna parte. Haz el favor hablar con ellos y asegúrate su apoyo.
  3.  Contrata a freelancers. No te ahorres dinero realizando tareas que te cuesta hacer. ¡Tu tiempo vale dinero! Utiliza tus primeros ingresos para reinvertirlos en tu propio negocio consiguiendo recursos que lo hagan crecer.
  4.  Rodéate de otros emprendedores digitales y no emprendas en solitario. La energía que fluye entre nosotros nos hace crecer como profesionales y como personas. Surgen colaboraciones, se potencia el pensamiento creativo y todo se cataliza para avanzar más rápido.

Conclusión: emprender a tiempo parcial es posible con un método eficaz

Emprender a tiempo parcial es un reto más asequible si cuentas con un método eficaz y realista. Lo que te quiero dejar claro es que no necesitas tirarte a la piscina ni jugarte la vida. Te lo puedo asegurar: no es una actividad de riesgo. 

Lo peor que te puede pasar es que dejes pasar tu oportunidad, que te resignes a tu trabajo y te conviertas en un zombi laboral condenado a aguantar hasta la jubilación.

En este post te he contado mi historia personal. Hacía muchos años que no me sentía tan radiante como ahora, veo el horizonte pleno de optimismo. Cada día estoy más cerca de crear mi propio destino y vivir la vida que quiero.

No es un tópico, es una realidad. Ya estoy preparando abandonar las guardias y disfrutar de los fines de semana con los míos lejos del hospital. A medio plazo, mi objetivo es renunciar a mis puestos de responsabilidad para recuperar mi plaza original de médico al lado de casa, ¡adiós a los desplazamientos en coche!

En este post te he enseñado mis claves para que no fracases en tu emprendimiento y tampoco rompas con tu familia.

En resumen, emprender a tiempo parcial sin asumir riesgos innecesarios es totalmente posible si sigues los pasos que te he indicado:

  1. Blinda tu escaso tiempo libre para reservar 15 horas a la semana.
  2. Escoge una idea ganadora.
  3. Encuentra a tu cliente ideal.
  4. Haz una oferta irresistible para solucionar un problema.
  5. Lánzate rápido al mercado para testear tu idea.
  6. Ajusta tu oferta a tus clientes.
  7. Rodéate de un mentor y de un buen equipo.

Ya has visto que se puede. Ahora solamente tienes que hacerlo. Quizá no seas consciente, pero hay mucha gente dispuesta a que hagas realidad tus sueños.

Un artículo escrito por Josep Ayllón y publicado en LifeStyle al Cuadrado