En este artículo te voy a desvelar, a mi juicio, ciertos consejos y claves para hacer una buena página web o blog.

Yo aquí no te voy a hablar sobre diseño ya que no soy diseñador sino de estrategia para que tanto tú como tu diseñador hagáis un excelente trabajo. Un trabajo que funcione y que realmente traiga clientes.

Pero bueno, vayamos por parte.

Quizás ya tienes tu sitio web o blog lanzado, ¿verdad?

A menos que lo hicieras tu, seguramente contrataste a un diseñador para que hiciera el trabajo por ti. Éste con su experiencia y lo que sabía sobre tu mercado se puso manos a la obra con la idea de crear el sitio web perfecto con el que te sintieras identificado.

Finalmente el diseño se aprobó y fue lanzado para que pudiera ser visitado por tus potenciales clientes.

El resultado era perfecto ya que:

  • Tu Home Page explicaba a qué se dedica tu negocio.
  • La web mostraba todos los productos o servicios que vendes.
  • Una página de contacto para que pudieran contactarte y llegar a ti.
  • Te habrían configurado un sistema de analítica para que pudieras saber quién visita tu sitio web y en qué momento.

Parece que tenías una página web bastante completa, ¿no?

Entonces …

¿Por qué no obtenías los resultados que te habías propuesto?

¿Por qué no contactaba con vosotros la gente?

¿Por qué no la visitaba casi nadie?

Sencillamente la mayoría de los propietarios de sitios webs y diseñadores no se dan cuenta del poder que sus activos podrían tener en el medio digital si realmente pensaran en sus clientes ideales y en lo que quieren conseguir, y no en seguir una estructura establecida por el mercado.

Tendemos a copiar tendencias. Los diseñadores se copian unos a otros pero … ¿te has preguntado si esa tendencia funciona? ¿quién la ha implantado estaba en lo cierto o es simplemente otra moda más con los días contados?

Yo prefiero seguir estructuras que funcionen y basarme en datos analíticos.

Hace unos años, aún cuando no había tanta cantidad de páginas webs en Internet, podríamos decir que era fácil ser visible en la red.

Todo propietario creaba su web y esperaba tráfico, era normal. Actualmente esto no es así, diariamente se crean miles de sitios webs y blogs. Uno mismo puede crearlos en menos de 5 minutos. Cada día el campo está más minado de competencia por lo que afirmar que por el hecho de tener una web vayamos a tener tráfico y resultados es un grave error.

Es peor aún, muchos siguen cometiendo la torpeza de pensar que simplemente por lanzar alguna campaña de tráfico pagado a través de Google o Facebook y una buena optimización orgánica pueden obtener los resultados que se han propuesto. Es cierto que aumentan las visitas, por supuesto, pero … ¿son visitas que nos compran o nos llaman para contratar nuestros servicios o comprar nuestro productos?

Todas las acciones para mejorar tu presencia que puedas llevar a cabo son fantásticas. El problema es que muchas veces no son suficientes o las adecuadas para conseguir tus objetivos.

Una nueva perspectiva en el diseño de tu sitio web o blog

Diseñar una página web efectiva no significa que sea simplemente original o bonita, olvídate, sino cumplir el objetivo que te habías propuesto con ella.

Es como cuando contratas a un comercial que venda tus productos o servicios en la calle: ¿qué esperas de el?, ¿cuántos clientes necesitas que te traiga para que sea rentable?, ¿cómo debe ir vestido para generar confianza y credibilidad?

Con tu sitio web es igual o incluso más importante. Recuerda que es global y puede llegar a ser tu mejor comercial las 24 horas del día los 365 días del año.

Debe tener el diseño que tu cliente ideal percibe como profesional, genera confianza, seguridad. A nivel de usabilidad debe ser sencillo o más complejo dependiendo de lo que espera tu cliente ideal de ti. Siempre es mejor la sencillez y lo fácil.

Recuerda
Las personas odiamos lo complejo y pensar. Nos consume mucha energía. Asegúrate de que tu sitio web o blog sea fácil de navegar. Sencillo, directo, rápido. Tus potenciales clientes te lo agradecerán.

El hacer una página web fantástica llena de estímulos visuales sin un objetivo claro y movido por la moda o la tendencia actual es peligroso y no te va a funcionar. Tu objetivo es mercadear tus productos o servicios no solo entretener a tu visitante.

En primer lugar deberías partir de la idea de expresar correctamente la solución que vas a ofrecer a los problemas o deseos urgentes de tus potenciales clientes.

Piensa que cada vez que esta persona llega a tu página web se estará preguntando de forma subconsciente: ¿qué hay aquí para mi?

¿Qué hay aquí para mí? … ¿qué hay aquí para mí? … ¿qué hay aquí para mí? …

Son preguntas que no dejan de llegar al cerebro de tu cliente objetivo a medida que navega.

Para ello debes aplicar una técnica que pertenece a las estrategias del marketing directo basada en la estructura AIDA: Atención, Interés, Deseo y Acción.

  • Captar la atención de tu visita.
  • Generar el suficiente interés para que quiera seguir navegando.
  • Provocar un deseo de seguir sabiendo de tu solución.
  • Estimular a una acción ahora. Por líneas generales será captar un email, datos, que se ponga en contacto contigo, compre, etc.

Esta es la estructura de una página web efectiva. Un diseño efectivo debe partir del:

1º PROBLEMA o DESEO >> 2º SOLUCIÓN >> 3º WEB

y nunca al revés.

¿O empezarías tu casa por poner los muebles del salón antes de ni tan siquiera haberla construido? Pues en tu Web igual.

Tu primer objetivo es definir el problema o deseo que necesitas solventar tu cliente ideal como base de tus productos o servicios. El diseño es simplemente el paquete que “envolverá” la solución al problema de tu cliente.

Antes de ponerte manos a la obra debes hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuales son los objetivos de mi sitio web o blog?
  • ¿Cómo voy a traducir estos objetivos en dinero?
  • ¿Cuantos objetivos necesito alcanzar para que sea rentable y haya cubierto mis expectativas?

El éxito de tu sitio web o blog se traduce a una simple ecuación: Éxito = Tráfico x Tasa de Conversión

Tasa de conversión en Internet
La tasa de conversión se expresa en porcentajes y es el número de visitas (personas) que realizan la acción que te has propuesto (que te compren, que te llamen, que se apunten a un boletín de noticias, etc.) por cada 100.

Déjame mostrártelo con un ejemplo práctico

Imagina que eres psicólogo o coach y promocionas tus servicios en Internet a través de tu blog. Tener un blog para servicios profesionales es fundamental. Yo casi lo incluiría para cualquier industria aunque para algunas es más imprescindible que para otras.

Sueles recibir 10 solicitudes de presupuesto a la semana a través de tu formulario de contacto y tienes unas 500 visitas también a la semana.

¿Cuál es tu tasa de conversión? A ver, la calculamos:

Tasa de conversión = 10 contactos/500 visitas x 100 = 2% de tasa de conversión de visita a solicitud de presupuesto.

Ahora bien, si quieres duplicar las solicitudes que te llegan entonces debes aumentar la tasa de conversión creando mejores textos, más alineados con los problemas y deseos de tus potenciales clientes, mejor diseño de tu sitio web o bien puedes hacerlo generando más tráfico cualificado mejorando el SEO, tus estrategias o con anuncios de pago en Google o Facebook.

Yo prefiero primero optimizar lo que ya tengo aplicando la ley de Pareto, es decir, el 20% de mis acciones generan el 80% de mis resultados. ¿Cuál es ese 20% en mi sitio web que genera el 80% de las solicitudes de presupuesto?

Lo ideal sería enfocarse en ese 20% y mejorarlo aunque no siempre es fácil y a veces acabamos metiendo la pata y tirando por tierra esa tasa de conversión. Hay que hacerlo con cuidado.

Por lo tanto, para terminar con el artículo, lo primero que debes hacer si quieres empezar a tener una presencia digital más efectiva es definir los objetivos que te has marcado como éxito y desde ahí ir hacia atrás hasta llegar a la web perfecta para conseguirlo.

Define bien a tu cliente ideal, haz un perfil completo, su avatar, escribe en un papel lo que tus productos o servicios solucionan, todos los beneficios, tu propuesta de valor, cómo puedes ganarte su confianza a través de las palabras, los colores, qué exige que aparezca en tu web. Una vez tengas todo eso comienza a plantearte tu activo digital. Nunca antes.

La creación de tus activos digitales sufrirán una optimización continuada. De hecho debes considerarlo un organismo vivo. Tu presencia debe ser dinámica y no estática. Siempre.

Ejecución >> Análisis >> Optimización >> Ejecución >> Análisis >> Optimización >> etc. Debe ser un trabajo continuado.

Recuerda
El marketing adecuado de tu negocio en Internet comienza con promocionar los beneficios de tus productos y servicios además de mostrar tu propuesta única de valor a la persona correcta. El resto ya vendrá. Comienza con el fin en la cabeza. Este es el mejor consejo que puedo darte para hacer una buena página web. Siempre con el final en tu mente.