Crea un producto o servicio que venda

Si en el último post hablábamos sobre cómo empezar a ganar dinero con un negocio online hoy vamos a seguir incidiendo en ese tema y te voy a explicar cómo crear un producto o servicio que consiga que comiences a generar ingresos.

Como es un tema amplio y al que quiero dedicar su tiempo lo he dividido en dos partes. Esta es la parte 1. Puedes encontrar la segunda aquí.

Cliente ideal de nuevo

Lo primero que tienes que tener claro es a quien te estás dirigiendo, quién es tu cliente ideal. Y, aunque ya te lo he dicho más veces, siempre he pensado que los ejercicios destinados a conseguir imaginar este perfil de persona son densos, aburridos y laaaargos.

Está claro que, sobre todo cuando empiezas, hay que echarle algo de imaginación y asumir que, parte de lo que ahora hagas, tendrá que ir ajustándose con el tiempo y las circunstancias.

Al final lo verdaderamente importante es que contestes al menos a estas tres preguntas:

  • ¿Qué tiene tu cliente ideal en la cabeza?¿Qué es lo que de verdad le preocupa y aquello que quiere?
  • ¿Cuál es el problema al que se enfrenta?
  • ¿Cómo está consiguiendo solventar ese problema ahora antes de tu intervención?

A pesar de que no quiero que redactes una tesis sobre este tema, sí es muy importante que consigas hacerte una idea aproximada de quién es la persona que acabará comprándote ese producto o servicio que quieres crear.

Si prefieres escucharme puedes hacerlo desde el reproductor que está justo debajo o suscribiéndote de forma gratuita a “Cómo comenzar a vender online” a través de iTunes.

Pasión y habilidades

Una vez que sepas a quién te diriges es fundamental tener claro cuál es tu pasión, cuáles son tus habilidades y a qué te gustaría dedicar la mayor parte de tu tiempo. Aquí también podríamos escribir mucho al respecto pero sobre todo has de ser muy consciente de que la pasión no aparece así de repente de la nada y no es algo que te llueva del cielo o que alguien te susurre al oído en una noche.

La pasión la encuentras trabajando y probando y dependiendo de como seas tardarás más o menos. Pero créeme cuando te digo que acabarás sabiendo exactamente qué es aquello que te apasiona que te gusta y que además se te da bien.

Llegados a este punto hay algunas cosas que ya empiezas a tener claras:

  • Quién es la persona que crees que acabará comprando tu producto y/o tu servicio
  • Qué problema tiene esa persona al que no para de dar vueltas y que le quita el sueño.
  • Cómo puedes ayudarle a solucionarlo a través de tus pasiones y habilidades

Ese punto intermedio entre la solución que tu cliente necesita desesperadamente, sus necesidades y tus habilidades y pasiones es el punto exacto en el que tienes que crear tu producto o tu servicio.

A partir de ese momento “solo” habrá que diseñar cómo llevar a esa persona del punto A al punto B.

Viaje del punto A al punto B

Llegados aquí tenemos que tener en cuenta una cosa importante: lo que toca ahora es mover a este cliente ideal desde el punto A al punto B, es decir desde su problema, ese que le agobia y no le deja dormir, a la solución.

Hay, desde mi punto de vista, dos problemas importantísimos a identificar:

  • El primero sería el problema que esa persona sabe que tiene y verbaliza
  • Por otro lado estaría el problema que esa persona desconoce que tiene o no le sabe poner nombre pero que tú como experto sabes perfectamente que es al que tiene que poner solución para poder llegar a buen puerto

Al primer problema llegamos directamente preguntando o investigando. Poniéndote en la piel del otro y leyendo es casi lo más fácil de todo el proceso. Una vez identificado te va a servir sobre todo para los materiales de marketing, es decir a la hora de vender tu producto o servicio usando las mismas palabras que usa tu cliente consiguiendo de esta manera que parezca que, incluso, le estamos leyendo el pensamiento.

Pero todavía más importante desde mi punto de vista es tener claro el problema que tu cliente no sabe que tiene pero que para ti es definitivo porque conociendo ese problema vamos a poder crear el contenido de tu producto o servicio para poder, de verdad, aportar una solución válida y duradera.

El proceso del cambio, es decir el viaje del punto A al punto B será el producto o servicio; será la transformación definitiva para nuestro cliente.

Los dos errores principales que no debes cometer

Aquí entran en juego los dos errores principales en los que prácticamente todo el mundo cae que son:

  • Primero -> pensar en la solución antes de conocer el problema, es decir tú creas un producto o servicio imaginando que algo resolverá y por lo tanto no puedes saber si va a funcionar o no y lo estás haciendo a ciegas
  • Segundo -> crear una solución efectiva para un problema pero para un problema que tu cliente ideal no tiene; por lo tanto en tu mercado es una solución inútil.

Las cuatro partes de tu producto o servicio

Cuando ya tengas claro el o los problemas y la solución tienes que crear el producto o servicio y aquí hay cuatro partes importantes a tener en cuenta:

  • Primera -> las características de ese producto o servicio. Esta es información 100% práctica: en qué consiste, cuánto cuesta, cuánto va a durar, qué contiene… Cualquier cosa que pueda interesar a tu cliente potencial y que usarás en la página de ventas.
  • Segunda -> Los beneficios que va a obtener tu cliente una vez que compre tu producto o servicio. Es decir qué vas a sacar en claro si compras. También es importante que lo tengas en cuenta para hacer los materiales de marketing.
  • Tercera -> El impacto en la vida o en el negocio de tu cliente que va a tener tu producto o tu servicio.
  • Cuarta -> Los sentimientos que les va a provocar, es decir cómo se va a sentir esa persona después de haber dado solución al problema que le agobiaba durante tanto tiempo

Un artículo escrito por Pepa Cobos

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