Hoy quiero celebrar contigo el cambio de año, compartiéndote una clave que ha significado un gran avance en mi negocio, a todos los niveles, y que he visto transformar negocios de clientes y alumnos.

Esta clave me ha permitido:

  • Aumentar facturación media mensual en un 25%
  • Minimizar costes en un 35%
  • Tener mayor tiempo libre
  • Disfrutar mucho más de mi tiempo con mis clientes
  • Finalmente también me ha permitido establecer colaboraciones y sinergias MUY beneficiosas, aplicando esta misma clave para seleccionar a mis partners PROactivamente.

La clave es ELEGIR TU MISMO/A A LOS CLIENTES con los que quieres trabajar.

Y centrarte en menos clientes, incluso muy pocos, PERO MUY BUENOS. IDEALES.

Y no me refiero a definir tu “prototipo de cliente”, tipo perfil de gustos, nivel socio-económico, sexo, edad, etc…

Me refiero LITERALMENTE a seleccionarlos UNO A UNO, a ponerles nombre y apellido, a los que quieres que sean van a ser tus clientes FIJOS.

Entre 3 a 20 clientes fijos (dependiendo de tu oferta de servicios/producto) MUUUUY BUENOS, que solo con ellos ya tu negocio funcione a las mil maravillas.

Nota: cliente MUUUUY BUENO significa…

  • aquel que te paga bien (buen pagador, a tiempo -por adelantado- y bien),
  • que es fiel (cliente FIJO) y te recomienda,
  • que es amable y agradecido,
  • que además está relacionado con temas o valores que te apasionan, que es ético…
  • …es decir, lo mejor que te puedas imaginar tener como clientes.

Déjame contarte la historia de una alumna, y de como transformó su negocio aplicando esta clave del poder de elegir a los clientes (y hacerlos clientes fijos).

Se trata de una alumna que es Coach Nutricional, y trabajaba con sesiones individuales de asesoramiento por un coste de unos 20€ la sesión.

Ella creía que con un precio tan económico podría “hincharse” a hacer sesiones, llenando todas sus horas. Tranquil@s, a todos nos ha pasado…

El resultado es que para ser sostenible tenía que hacer una media de 5 sesiones al día, cuando venía haciendo una por día, si llegaba.

Más allá de trabajar el branding, y otros aspectos, esto es lo que le dije cuando me pidió consejo…

Le dije: Busca 10 clientes (entre tu red de contactos, contactos directos o indirectos) a los que te gustaría asesorar nutricionalmente y que fueran tus clientes fijos, y que creas pueden pagar (que pueden querer y pueden pagar) tal cantidad mensual que te permitan, con esos 10 clientes, tener resuelta tu sostenibilidad.

Además, que sean clientes con cuyos valores te sientas alineados, o a los que admires en algo, y con los que te gustaría estar cerca y mantener una relación estrecha, porque tratan temas que te gustan especialmente.

Ofréceles un servicio PREMIUM de asesoramiento nutricional, de unos 200-250€/mes, tales que con 10 clientes puedas al menos estar tranquila a nivel económico, y puedas destinar tiempo también a seguir construyendo tu marca personal, que repercutirá de nuevo en tu caché profesional.

Para encontrar a esos 10 clientes, LITERALMENTE, haz una lista y ponles nombre… y conviértelos en tu objetivo.

Encuentra la forma de ponerte en contacto con ellos y de convencerles de tu/s servicio.

Y esto será MUCHO mejor que intentar vender sesiones individuales, sin pena ni gracia, a clientes que esperas caigan del cielo, o en tu web, y lleguen a la conclusión de contactarte… so pena de encontrarte con personas de todo tipo de valores.

¡Sé selectiva! Tú no trabajas con cualquier cliente. TÚ TIENES EL PODER.

emprendedora

Esta persona siguió mi consejo, y en unos meses me llamó para agradecerme esta clave, pues todo su negocio se había transformado.

Se había hecho con una cartera de clientes de altísima calidad, en todos los sentidos que podía imaginar y desear.

Incluso había podido sacar tiempo para crear sus propios productos, y de buscar colaboraciones estratégicas en los medios de comunicación y en academias prestigiosas.

Me dijo también que ahora trabaja con clientes que admira tanto y con los que se siente tan alineada, que incluso pagaría por estar en contacto con ellos, por todo lo que aprende y disfruta en su compañía.

Ese es el PODER DE ELEGIR.

En mi caso, yo apliqué esta clave del poder de elegir a tus clientes y hacerlos fijos (de hecho, un cliente es cliente en tanto en que es FIJO) a inicios de año. Esto fue debido a que estaba creando el curso MasterEmprendedor (MasterEmprendedores.com) y necesitaba una forma de asegurar la sostenibilidad durante varios meses que me llevó.

Afortunadamente, no solo eso, sino que además mejoré mi negocio, y ahora trabajo con clientes con los que había soñado, con los que ahora estoy muy cerca, y con los que aprendo y disfruto. (también “invité a abandonar la academía” a clientes malos, con los que no me gustaba trabajar, clientes quejosos, mal pagadores, poco alineados con mis valores, etc…).

Como guinda final, decirte que en el área de Responsabilidad Social de tu negocio (y de tu vida) no solo cuentan tus proveedores (a quien consumes) sino también para quien trabajas. Y si tienes posibilidad de trabajar para clientes éticos y socialmente responsables (además de todos los otros factores personales y económicos), estarás mejorando el mundo, ayudando a las personas que lo mejoran. Piénsalo

Entonces… ¿Te animas a probar esta estrategia en 2016? Igual te llevas una sorpresa…

Un artículo publicado en Rescata Talentos