La mayor parte de las inconformistas con nuestra situación profesional nos enfrentamos a la siguiente cuestión: ¿emprender sin dejar tu trabajo?

¿y si dejo mi empleo y no logro nada en mi emprendimiento?

Me he visto en esa misma situación, con la incertidumbre de si mi idea funcionaria, sin saber por dónde empezar y con miedo de dejar la seguridad del sueldo mensual.

Pasé varios años soñando con la renuncia, formándome y planeando como sería mi vida independiente, sin jefe… Varios años, hasta que un día, decidí que tenía que actuar y dejar de soñarlos y vivirlos.

Ya tenía la decisión por fin, pero como ponerla a la práctica, con un trabajo de ocho horas y las obligaciones propias de empleo y familia.

Esa situación es como dice un dicho popular aquí en mi país, “la pescadilla que se muerde la cola”, no podemos dejar nuestro trabajo porque aún no hemos creado nuestro emprendimiento con el que generar ingresos y no podemos crear nuestro proyecto porque nos falta el tiempo y energía que nos absorbe nuestro empleo.

Entonces…

¿Cómo iniciar mi proyecto cuando llegaba a casa a las 7 de la tarde agotada?

Esta etapa de transición de empleada a emprendedora puede ser muy estresante, mantener la motivación durante este proceso es crucial, porque es fácil perder el camino y abandonar.

Emprender mientras trabajas es posible, claro que sí, es la mejor manera de lograr estabilidad antes de que te lances con tu proyecto al 100% y das tiempo a que tu mente se adapte a esa nueva situación, ser tu propia jefa.

Hay algunas acciones que puedes tomar mientras piensas en emprender sin dejar tu trabajo.

 

1.- Especifica claramente tus razones para empezar un negocio

Si has tomado la decisión de emprender seguro que has escuchado los millones de razones que te dan en tu entorno para no crear tu propio negocio: es muy riesgoso, te arruinaras, dejaras de tener vida social y un largo etc

Por el contrario pocos son los que te preguntaran cuáles son tus motivaciones para emprender. Aquí es donde está la primera acción que debes tomar, definir cuáles son tus razones, conectarte con tus “por qué” vas a realizar ese camino al emprendimiento.

¿Cuál es el motivo principal para querer convertirte en dueña de tu propio negocio?

Pueden ser varios los motivos: Independencia financiera, libertad de tiempo y lugar, servir a la gente, desarrollar tu creatividad, aportar valor a tu comunidad, conciliar vida familiar y laboral

Recurre a tus razones cuando enfrentes un momento de flaqueza o desmotivación.

 

2.-  Define tus metas

Las razones por las que quieres emprender son poderosas para mantenerte en el camino y como foco de motivación, pero muy vagas, no son concretas: libertad financiera, trabajar en lo que me gusta… son intenciones, solo bueno deseos.

En cambio las metas son concretas porque especificas la luz al final del túnel, a donde quieres llegar, cuál es tu fin, nos mantienen enfocadas y nos dan un rumbo a seguir.

Sigue estos pasos para establecer tus metas

¿Cuál es la meta que quieres lograr?

Cuando se trata de lograr un cambio, las personas que tienen éxito son aquellas que fijan metas realistas y específicas.

Al fijar metas, estas deben responder a las preguntas muy específicas quién, qué, dónde, cuándo y como

Ejemplo: Para el 30 de marzo de 2018 voy a estar ganando 1000€ mensuales con mi emprendimiento para dejar mi empleo y dedicarme a mi negocio 100%.

Es una meta específica porque dices que quieres lograr y en qué tiempo lo vas a conseguir.

Es realista porque es algo que está a tu alcance, tienes los medios necesarios para cumplirla y depende de ti que lo logres.

Con tu meta ya establecida toca definir…

¿Cuáles son los pasos a dar y en qué tiempo?

Ahora para lograr esa meta debes dividirla en objetivos, que alcanzándolos te acerquen a esa meta.

Divide tu meta en pasos u objetivos pequeños y establecidos en tiempo para impulsar tu negocio  y poder adjudicarte méritos, felicitaciones al lograrlos, que te ayuden a mantener la motivación y te indiquen que vas por buen camino.

Siguiendo con el ejemplo de la meta anterior. Nos hemos puedo de fecha límite en ocho meses, pues debemos dividir en ocho grandes objetivos,  uno al mes.

Mes 1: Definir  nicho mercado para mi negocio, obtener todos los conocimientos necesarios sobre ese mercado, validar mi idea de negocio, nombre de mi negocio..

Mes 2: Compra de dominio, instalación blog con plantilla, escribir mi primer artículo.

Mes 3: Creación de Lead  Magnet para atraer público interesado. Y escribir varios artículos que sean de interés para el público al que me dirijo..

Mes 4: Definir y crear los canales de difusión que voy a utilizar, redes sociales, autorespondedor, vídeos.

Mes 5: Crear los servicios que voy a prestar en mi negocio. Hacer crecer mi lista de suscriptores y relación de confianza con ellos

Mes 6: Ya está todo creado, en este mes voy a ocuparme de generar visitas al blog  escribiendo contenido nuevo, escribiendo para otros blogs, aplicar Facebook ads para crear anuncios ofreciendo mis servicios.

Mes 7: Ya he generado ventas con la ayuda de Facebook ads, toca seguir haciendo las mismas tareas para atraer más clientes.

Mes 8: ¡¡Lo logre!! Estoy generando 1000€ al mes en la venta de servicios de mi blog, seguir trabajando.

Obviamente esto es un ejemplo, pero más o menos de esto se trata el marcarse objetivos en el tiempo y  que te lleven a lograr tu meta.

Detrás de cada objetivo hay un trabajo exhaustivo y planificado que es el siguiente paso…

 

3- Planificar

La planificación te va a ahorrar muchos quebraderos de cabeza, te va a permitir estar preparada para cualquier eventualidad que se presente.

Los pasos de esta etapa son: investigar, desarrollar y actuar porque no puedes lanzarte a crear un proyecto si no tienes ni idea del mercado, y no sabes lo que tienes que hacer para llegar a él.

La propuesta de valor, clientes potenciales, las herramientas que necesitaras, cual es el mercado y sus necesidades son elementos que tendrás de tener claros.

Es un proceso que no debería atrasarte ni estancarte. Tener una estrategia es necesario pero debes ser flexible, si te atascas en algún punto o no logras definir algún punto, continua con el siguiente no quieras tenerlo todo perfecto, “mejor hecho que perfecto”.

 

4.- Enfócate

Emprender mientras trabajas no es tarea fácil, es cierto, tienes muchas cosas que hacer que dispersan tu atención y no te llevan a nada y poco tiempo para dedicar a tu emprendimiento.

El problema no es la falta de tiempo, cuando yo inicie mi negocio solo dedicaba una hora al día, alguna más los fines de semana.

Logre definir bien los objetivos y me enfoque en conseguir uno por uno, cuando me ponía a trabajar en mi emprendimiento sabía exactamente lo que tenía que hacer y el poco tiempo era productivo.

¿Te ha pasado que al terminar el día sientes que estas agotada y con la sensación de no saber en qué se fueron tus horas?

El exceso de actividades y la falta de foco te perjudican. Quieres hacer tantas cosas a la vez que no eres capaz de terminar una.

Para que esto no suceda es necesario enfocarte en una tarea cada vez.

5.- A quien madruga….

Pues eso, a quien madruga dios le ayuda, y no te digo que te levantes a las 6 de la mañana cada día aunque sea una de las cosas que yo realice y me funciono.

Llevar tu empleo y crear tu propio negocio requiere que trabajes más horas, no es tanto el tiempo si no que tan productivo es ese tiempo que emplees.

Por este motivo una buena idea es comenzar el día una hora antes de tu rutina habitual, así dedicarle ese tiempo de la mañana que es cuando una persona está más fresca, sin tantas distracciones y que obviamente vas a ser más productiva, en lugar de emplear las horas de la noche, cuando ya estas agotada de todas tus obligaciones.

 

6.- No trates un negocio como si fuera un hobby

Estas emprendiendo y montando tu propio negocio para ganar dinero y aunque en un primer momento le estés dedicando un tiempo similar al que puedas dedicar a un hobby no lo es.

Tienes que trabajar tu mentalidad para estirarte, exigirte y hacer todo lo necesario para tratar tu negocio con la importancia que se merece.

Cuando decides ser dueña de tu desempeño profesional con tu propio negocio no hay jefes, no hay nadie a quien rendir cuentas, ni horarios establecidos.

Por tanto debes ser tú la que tenga la disciplina para obligarte a hacer todas las tareas necesarias y no caer en la procrastinación porque eso te llevara a no lograr tus metas.

 

7.- Construye relaciones

Tener una red de contactos es fundamental para los negocios.

Construye ese tipo de relaciones con gente que se dirija al mismo público que tú. No los veas como competencia sino como colaboradores que van a ayudarte a impulsar tu proyecto.

La gente de la que te rodeas será la inspiración para seguir, te empujan con sus ideas y opiniones.

Cuando estas comenzando tu camino de emprendedora pueden servirte las experiencias de quien ya pasó por donde tú vas a caminar.

Empieza esa relación intentado ayudar, no hagas tu primer contacto para pedir ayuda o que compartan tu proyecto, no te conocen.

Pero si comienzas la relación comentando en sus blogs, compartiendo algún artículo que sea interesante para tu audiencia, si les ofreces cualquier tipo de ayuda, es más probable que surja una relación de confianza y con ella posibilidad de colaboración mutua.

Únete a comunidades de apoyo, en Facebook encuentras de cualquier tipo de negocio, en ellas los emprendedores cuentan anécdotas, problemas que enfrentan, consejos o herramientas novedosas.

Busca alguna comunidad de apoyo para emprender sin dejar el trabajo y lograras estar en contacto con personas que te pueden apoyar porque te van a entender mejor que nadie, pues están enfrentándose a lo mismo que tú.

 

8.-Aprende, aprende y aprende

El camino del emprendedor no tiene fin, hay quien fracasa porque cree saberlo todo, la industria digital está en constante cambio y por tanto debes estar abierta a nuevos conocimientos.

Mi recomendación es que una vez que logres levantar tu emprendimiento no dejes de formarte, de leer sobre tu mercado, las nuevas herramientas que salen, las nuevas técnicas de ventas, atracción de clientes… es fundamental para no quedar atrás en el mercado.

Conclusión:

Un negocio es un proyecto a largo plazo, tienes que ser paciente, respirar hondo cada vez que te entre el agobio por no creer que estas avanzando y estar enfocado en llegar a la luz del final del túnel.

Resiste a renunciar aunque creas tener la mejor idea del mundo para tu negocio, o porque estas ilusionada con la vida que puedes tener con tu propio negocio.

Primero establece cada paso, organizar tu vida es primordial para tener éxito, si ahora no eres buena en administrar tu tiempo o dinero tampoco lo serás cuando seas independiente, mejor corregir eso ahora que cuando dependas exclusivamente de ti.

Lo que separa a las mujeres que logran sus sueños de las que se quedan siempre soñando, no es el conocimiento, las habilidades u oportunidades que unas pueden tener y otras no es la acción, las primeras hacen y las segundas dices que van a hacer.

Si eres de las primeras que van a hacer todo por lograr sus sueños me encantaría conocer tu experiencia como emprendedora, como has logrado emprender sin dejar tu trabajo, cual es el punto que ha sido más importante para ti y si añadirías algún otro punto que creas fundamental.

Un artículo escrito por Angela Montoya