La relación entre las marcas y los blogueros es una relación que roza a menudo lo “peliagudo”. Que se lo digan, si no, a la marca de comida italiana y mediterráneaBertolli, que se ha convertido en la enemiga número uno de blogueros gastronómicos muy conocidos en Alemania tras su última “metedura de pata” en Facebook.

La mecha de la polémica se prendió después de que Bertolli comentara una receta publicada en la página en Facebook de la conocida bloguera Juliane Haller. No contenta con comentar la receta de Haller, la marca, filial de Unilever, añadió al comentario un link a su propio blog. A la bloguera le sentó lógicamente a cuerno quemado que Bertolli aprovechara una página ajena para hacer publicidad de sus propios productos.

Pero el incidente no quedó aquí porque después se descubrió que Bertolli, cuya página en Facebook está gestionada por la agencia de relaciones públicas Orca van Loon, había recurrido a la misma táctica en otros blogs de cocina, aprovechado la funcionalidad de comentarios de la red social más grande del mundo para “colar” (con fines promocionales) links propios en páginas de terceros.

Los blogueros afectados por la “triquiñuela” de Bertolli echan en cara a la compañía que haya jugado sucio utilizando sus páginas en Facebook comoplataformas publicitarias no autorizadas. La filial de Unilever se defiende argumentando que los links incluidos en las páginas en Facebook de los blogueros “ofendidos” no son en realidad links publicitarios porque redirigen al usuario a su blog y en su blog escriben blogueros independientes cuyo fin último no es promocionar los productos de Bertolli.

Esta explicación no ha convencido, sin embargo, a los blogueros, que han dado rienda suelta a su ira en las redes sociales utilizando el hashtag #dishstorm. Y han perpetrado además una venganza en toda regla. Tomando ejemplo de Bertolli, los blogueros gastronómicos afectados están trufando de comentarios con links a sus propias bitácoras los posts de la página en Facebook de la marca de comida italiana.

La pregunta es: ¿qué debería hacer ahora Bertolli ante semejante “provocación”? Algunos creen que lo mejor para la compañía sería intentar enterrar el hacha de guerra con los blogueros editando un libro con sus recetas y donando el 100% de los ingresos obtenidos a causas benéficas.

Un artículo publicado en Marketing Directo