¡Lánzate!: 5 claves para emprender en 2018 con éxito

Me cuesta trabajo entender es que sigas aplazando, otra vez (¿y cuántas van?), tu sueño de convertirte en emprendedor. Ese, seguramente, fue tu propósito de Año Nuevo hace, ¿dos años?, ¿cinco años?, ¿diez años? ¿Por qué no comenzar ahora, en 2018? ¿Vas a permitir que se te pase la vida esperando ese momento ideal y perfecto?

Sé que no es una decisión fácil. De hecho, a mí me tomó un buen tiempo, hasta que las circunstancias me enseñaron que ya no podía procrastinar más. Y un día (del que próximamente se van a cumplir 13 años), empaqué mis maletas, dejé mi pasado y me embarqué en la más apasionante aventura posible: me convertí en emprendedor.


El manejo de la tecnología es algo que se aprende en el camino. No te
distraigas en eso. Pero, aprende todo el tiempo: capacítate, estudia, lee
e intercambia conocimientos con otros que transitan tu camino.


No ha sido un camino fácil, he tenido momentos muy difíciles, he sufrido traiciones, he fracasado varias veces, he pasado noches de insomnio. Pero, también, he visto una gran y positiva transformación en mi vida, amo lo que hago, he vivido experiencias que no tengo cómo pagar, he conocido personas increíbles y conservo el entusiasmo del primer día.

A pesar de las dificultades, no cambiaría por nada ninguno de los días de los últimos veinte años de mi vida, el período que he sido emprendedor. Y si tuviera la oportunidad de nacer de nuevo, sin duda, no me demoraría tanto tiempo en tomar la decisión. De hecho, seguramente desde niño comenzaría a trabajar para ser emprendedor.

Por eso, porque conozco los beneficios de este estilo de vida, porque he disfrutado de ser el dueño de mi tiempo, porque puedo estar con mi familia en los momentos más importantes y por otras tantas razones que ahora no puedo enumerar, te invito a que des ya ese primer paso. Aquí, te doy 5 razones por las cuales no debes aplazarlo más:

1) Comienza: seguramente habrás escuchado que el primer paso es el más difícil, pero eso no es cierto; sí es el más importante, porque es el que te pone en marcha en busca de tus sueños, pero no es el más difícil. Porque lo difícil, aquello que te forjará, que te hará más fuerte, que sacará lo mejor de ti, que te hará superarte, llegará después.

Sin embargo, para comenzar hay que dar el primer paso. Apela a tus talentos, a los dones que te dio la naturaleza, a tus conocimientos, a tu experiencia; descubre qué te hace único y especial y conéctalo con lo que te apasiona. Entonces, sabrás cuál es el camino que la vida tiene trazado para ti y cómo puedes ayudar a transformar las vidas de otros.

2) Enfócate: una de las razones por las cuales es difícil comenzar es porque no sabemos con certeza qué queremos hacer. O, visto de otra manera, lo queremos hacer todo. Y eso, por supuesto, no se puede. Tú eres excelente en algo específico, en aquello que te apasiona, en ese campo en el que acumulas experiencia y atesoras un conocimiento.

Enfócate y traza metas a corto, mediano y largo plazo que sean susceptibles de cumplir. Traza un plan y diseña una estrategia que te permitas alcanzarlas. No te quedes en esa etapa del querer es poder, porque nunca avanzarás. Si quieres, puedes, pero necesitas dar el primer paso y luego, el segundo, y el tercero, hasta que cristalices tus sueños.

3) Trabaja: parece algo obvio, pero no lo es. La mayor dificultad de la vida de un emprendedor es aceptar que cada día es como el primero. ¿Cómo así? Nada de lo que has hecho hasta entonces tendrá valor o servirá si te detienes, si arrojas la toalla. Trabaja cada día con el mismo entusiasmo del primero, porque no sabes cuándo llegarás a la meta.

Organízate y crea sistemas de producción efectivos que te permitan optimizar tus recursos, sacarles el máximo provecho a tus herramientas y, por supuesto, conseguir los objetivos trazados. Trabaja, pero también vive. La vida no es solo trabajo, no es solo dinero; dedica tiempo a lo que te gusta, a lo que disfrutas, a tu familia, a ti mismo.

4) Interactúa: es cierto que la vida del emprendedor suele ser la de un solitario, pero eso, de ninguna manera, significa que debas o vayas a transitar el camino solo. Necesitas la compañía de otros que tengan tus mismas pasiones, tus mismos valores, tus mismas metas. Procura que, además, sean personas mejores que tú, que te puedan inspirar.

La interacción no solo debe ser virtual, a través de canales digitales. Asiste a eventos presenciales, conoce gente que está en el mismo nivel que tú, rodéate de personas positivas, proactivas, propositivas. En el momento en que se presenten las dificultades, esta compañía te arropará, te protegerá y que ayudará a sortearlas con éxito.

5) Busca un mentor: el mercado está lleno de payasos digitales que se autoproclaman gurús, que hablan de unos casos de éxito que después no pueden acreditar. Por eso, debes tener cuidado de a qué árbol te arrimas, porque no todas las sombras son lo que parecen. Sin embargo, debes ser consciente de que requieres la ayuda de un mentor.

Es la persona que te ayudará a acortar la curva de aprendizaje, que te guiará y evitará que cometas algunos errores, que te ayudará a levantarte si caes, en la que podrás confiar cuando aparezcan las dudas y la incertidumbre. Es la persona que te enseñará el camino a donde quieres llegar, porque él ya está ahí, porque él ya cumplió sus sueños.

Un artículo escrito por Alvaro Mendoza

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