Hemos oído a Franck decir en alguna ocasión que la productividad personal para emprendedores es un engañabobos.

Y tiene razón.

Porque mucha gente entiende la productividad como la habilidad de hacer muchas cosas y estar muy ocupado.

Hacer más. Y rápido, para hacer más aún.

Este concepto es un error, porque estar ocupado no tiene nada que ver con ser productivo.

La realidad es que ser productivo, sobre todo cuando estás emprendiendo y tienes un negocio, consiste en tener resultados. Punto.

Así que si tu forma de trabajar y tu sistema de productividad te mantiene ocupado todo el día, pero no avanzas ni cumples objetivos, algo falla.

Por eso, la clave de la productividad para emprendedores no está en tener ocupado cada minuto del día, sino en centrarte en las tareas correctas.

Fíjate en la frase de nuevo. Céntrarte. Tareas correctas.

Es decir, hay que tener foco y saber en qué ponerlo para conseguir resultados.

Pero ¡qué difícil es centrarse hoy en día!

La tecnología, la gran aliada de los emprendedores, puede ser al mismo tiempo nuestra peor enemiga. Y si nos dejamos llevar por la cantidad de impactos a los que estamos sometidos quienes tenemos un negocio online, las consecuencias inmediatas serán:

  • Dispersión.
  • Agobio.
  • Frustración.

¿Te suena de algo? Entonces, es muy posible que estés sufriendo el Síndrome del Objeto Brillante.

1. El Síndrome del Objeto Brillante y cómo combatirlo

El Síndrome del Objeto Brillante (llamado Shiny Object Syndrome o SOS en inglés) también podríamos llamarlo “la enfermedad de la distracción” y es un mal que afecta especialmente a los emprendedores digitales por 2 motivos.

Por un lado, tendemos a ser creativos, solemos tener nuevas ideas constantemente y no nos asusta empezar nuevos proyectos o explorar terrenos desconocidos (Isa me dice que soy un “creativo loco”) 😀

Esto es algo positivo porque nos saca de la zona de confort y nos motiva a seguir innovando en nuestros negocios.

Sin embargo, también es un riesgo, porque todos esos intereses reclaman nuestra atención y es más difícil mantenerse concentrado en una sola tarea.

Por otro lado, al trabajar en internet, estamos tentados por múltiples posibles distracciones: las redes sociales, el correo electrónico, los artículos de blogs que sigues…

Por lo tanto, lo normal es que abras el navegador con la intención de buscar algún dato para redactar tu próximo post o desarrollar tu próximo producto y por el camino atiendas las notificaciones de Facebook (total, solo es un minuto), respondas algunos emails (total, son solo 5 minutos), te entretengas en un artículo que ha despertado tu interés (total, leerlo solo te llevará 15 minutos) o acabes perdido entre vídeos de gatitos (son tan graciosos…).

A cada paso que das aparece algo que llama tu atención. O lo que es lo mismo: aparecen constantes objetos brillantes ante los que sientes que tienes que dejar de hacer lo que estés haciendo.

Sin saberlo, has caído en el Síndrome del Objeto Brillante.

Y cuando por fin dejas las distracciones a un lado, todas las tareas que podrías realizar te motivan y saltas de una a otra sin control…

¿Cuál es el resultado?

Has perdido toda la mañana (o el día entero) y no has hecho NADA productivo.

Las horas han pasado y no has terminado ninguna de las tareas que te habías propuesto al comenzar tu jornada.

A pesar de tu intención (porque sí, la intención la tienes), te has dejado deslumbrar por mil historias, pero ninguna de ellas te ha ayudado a avanzar a conseguir objetivos que hagan crecer tu negocio.

¿Recuerdas la historia de La Odisea? En su viaje de regreso a Ítaca, Ulises también tuvo que enfrentarse a sus propios objetos brillantes: los cantos de sirena.

El poder de atracción era tan fuerte que para evitar la tentación y no perder de vista su objetivo, pidió a su tripulación que lo amarraran con cuerdas al mástil de su barco.

Él encontró el modo de combatir el Síndrome del Objeto Brillante, pero ¿qué puedes hacer tú para luchar contra él?

Vamos a descubrir las 3 claves de la productividad para emprendedores digitalesque te ayudarán a resistir los cantos de sirena de internet, mantenerte enfocado y conseguir resultados.

#1 Define un plan de acción

Todos podemos caer en el Síndrome del Objeto Brillante un día. El problema es cuando te atrapa y ser improductivo se convierte en tu rutina habitual.

Así que para cambiar la tendencia y conseguir foco, lo primero que necesitas es un plan de acción.

¿Por qué?

Sencillamente porque es la herramienta que te ayudará a saber en todo momento cuál es el siguiente paso, cuál es la siguiente tarea que tienes que hacer para evitar procrastinar o acabar desviándote de tu objetivo principal.

Pero claro, para saber cuál es tu objetivo principal, primero tienes que decidir qué quieres conseguir.

Seguramente tengas en mente desarrollar varios proyectos (un nuevo servicio, un nuevo producto, un nuevo lead magnet…).

Pues en lugar de trabajar en varios de forma paralela, céntrate en uno solo y conviértelo en tu principal objetivo.

Ahora, define qué acciones concretas tienes que hacer para llevarlo a cabo, empieza a trabajar en ello y NO pases al siguiente objetivo hasta que este no lo hayas terminado.

Si intentas realizar 5 proyectos a la vez, tardarás 5 veces más en terminar cada uno de ellos y acabarás desmotivado porque no ves resultados.

Y si el objetivo es ambicioso y llevará mucho tiempo acabarlo, divídelo en subobjetivos que puedas alcanzar en menos de 3 meses.

#2 Planifica en bloques de tiempo

Esto del plan de acción suena muy bien, pero la verdad es que llevarlo a la práctica y ser capaz de resistir a las distracciones no es tan fácil como decirlo.

Sentarte a trabajar en una sola tarea y mantener la concentración cuesta.

Por eso, te recomiendo que trabajes en bloques de tiempo.

La técnica más conocida es la de Pomodoro, que consiste en trabajar durante 25 minutos y descansar durante 5.

Puedes usar el temporizador del móvil o alguna herramienta, como Kanban FlowFocus Booster o Pomo Done.

Cuando lo pruebes te darás cuenta de que los bloques de tiempo son una extraordinaria manera de mejorar la productividad y el rendimiento.

Por otro lado, cuando planifiques las tareas en las que trabajarás al día siguiente, bloquea en tu agenda los intervalos de tiempo que necesitarás para ejecutarlas.

Es decir, establece un inicio y un final para cada acción, de modo que sabrás en cada momento qué deberías estar haciendo (y será más sencillo mantener a raya los objetos brillantes tentadores).

A medida que practiques, te resultará cada vez más fácil trabajar concentrado en una tarea sin distraerte, porque habrás creado el hábito.

#3 Ten un lugar para anotar todas tus nuevas ideas

La mente de los emprendedores es un hervidero de ideas. Cada día se te ocurre algo nuevo.

Y al día siguiente, más.

Y suma y sigue.

¿Esto es malo? ¡En absoluto!

Lo malo es dejarse llevar por el entusiasmo creativo y rendirte a los brazos de un nuevo objeto brillante.

Por eso, el tercer consejo para mejorar la productividad para emprendedores digitales es anotar todas tus ideas.

Lo importante es que las registres, para sacarlas de tu cabeza y que no te distraigan ni te hagan perder el foco.

Cuando termines tus tareas prioritarias podrás revisar tu lista de ideas y valorar si merece la pena invertir tiempo y esfuerzo en ellas o en realidad no están alineadas con tus objetivos.

Para anotarlas, puedes usar papel y boli o alguna aplicación, como Evernote(es la que usamos en Más y Mejor).

Eso sí, guarda todas las ideas en un único lugar, para no perder tiempo buscando dónde las apuntaste. Tecnología o libreta de toda la vida; tú eliges, pero siempre el mismo sitio.

2. Consejos de productividad para emprendedores digitales

Ahora que sabes cómo combatir el Síndrome del Objeto Brillante, conseguir tus objetivos es un poco más fácil.

Y como hemos dicho que ser productivo significa tener resultados, voy a contarte los mejores consejos de productividad para emprendedores digitales que te ayudarán a disparar tu rendimiento y hacer crecer tu negocio.

#1 Piensa como si ya tuvieras equipo

Que estés al frente de un negocio unipersonal y no tengas un equipo de colaboradores no significa que tengas que encargarte personalmente de toooooodas las tareas que requiere tu negocio para funcionar.

Si crees que tú debes ser la mano ejecutora que mueve cada pieza del engranaje de tu negocio, seguramente vivas en un estado de estrés y agobiobastante intenso que acabará pasando factura a tu salud.

Por eso, si quieres construir un negocio estable a largo plazo, aunque ahora no tengas equipo, debes pensar como si ya trabajaras con uno.

Es decir, necesitas empezar a delegar.

Porque delegar, aunque ahora no lo veas, te permitirá ser más productivo y concentrarte en aquello en lo que de verdad debes centrarte.

Y para ayudarte, aquí te dejo algunos consejos:

  • Aprovecha la tecnología: utiliza herramientas (gratuitas o de pago) que te faciliten la ejecución de tus tareas y supongan un ahorro de tiempo.
  • Contrata profesionales para las áreas que no dominas: dependiendo de tu negocio tus necesidades serán unas u otras. Por ejemplo, cuenta con un diseñador para las labores de diseño, con un asistente virtual si la gestión de las redes sociales y la atención al cliente por email te desborda o no te gusta, una gestoría para desentenderte del papeleo burocrático con Hacienda o un redactor para producir contenidos.
  • Establece alianzas: en tu competencia puedes encontrar a tus mejores aliados, así que deja de percibirla como una amenaza.
  • Forma equipo: quizá ha llegado el momento de trabajar mano a mano con personas que remen en tu mismo barco para que tú puedas ejercer de capitán. Esto te permitirá reducir el estrés, tener más tiempo y poder centrarte en las tareas estratégicas.

#2 Pon fecha a tus sueños

Siempre que hablamos de productividad para emprendedores digitales, una de las dudas que más nos preguntan a Isa y a mí es cómo conseguimos enfocarnos y terminar todos los proyectos que nos proponemos.

No hay una fórmula mágica ni necesitas un don. Solo hay un secreto: poner fechas límite.

Cuando marcas un plazo, un día concreto en el que una tarea debe estar terminada, sentirás una presión interna que se convertirá en el motor que te anime aavanzar y evitar procrastinar.

Lo ideal es establecer una fecha límite en el calendario que indique el momento en el que deberás haber cumplido un objetivo y, a continuación, preparar tu plan de acción para ejecutar cada tarea necesaria.

Si eres valiente, puedes incluso compartir públicamente (con tu tribu, en Facebook o donde quieras) la fecha en la que te has propuesto acabar X proyecto.

Ese compromiso público aumentará la presión y te costará menos trabajo mantener a raya la (maldita) procrastinación.

#3 Entrena tus hábitos y no te quemes

Por mucho que te guste tu trabajo, si no mantienes un equilibrio entre vida laboral, familiar, personal y de ocio, acabarás quemado.

Por eso, compaginar todas las facetas de tu vida no solo aumentará tu felicidad y motivación en el trabajo, sino que es una manera de mejorar la productividad, la concentración y conseguir resultados.

Y como los grandes cambios no se producen de la noche a la mañana, para encontrar ese equilibrio es imprescindible entrenar los hábitos.

Así que voy a compartir contigo los 7 mejores hábitos que mejoran la productividad de los emprendedores digitales y evitarán que acabes quemado.

Toma nota.

  1. Organiza el tiempo: la planificación es básica para saber de cuánto tiempo dispones realmente al día y no sobrecargarte de tareas. Y no solo hablo de tareas profesionales, sino también de las personales (como ir al gimnasio, por ejemplo). Cualquier actividad importante para ti debes incluirla en tu horario diario para no descuidar ningún área.
  2. Haz ejercicio: estar sentado todo el día no es sano. Esto ya lo sabes. Tus músculos necesitan moverse y tu mente oxigenarse. Practicar deporte no solo es un buen hábito para cuidar la salud física, sino también mental. El ejercicio hace que liberes endorfinas, así que este hábito aumentará tu motivación y concentración.
  3. Cuida tu alimentación: la productividad y la concentración también dependen en gran medida de los nutrientes que le aportes a tu organismo. Por eso, es importante cuidar los alimentos que tomas cada día y darle al cuerpo el combustible que necesita. Como recomendación, planifica tus comidas de forma semanal para evitar tener que pensar cada día qué vas a comer y acabar cogiendo cualquier cosa que pilles en la cocina.
  4. Aprende a decir no: los compromisos (personales o profesionales) pueden suponer un gran lastre y alejarte de tus objetivos principales. Por eso, debes tener siempre claras tus prioridades y rechazar las oportunidades que no estén alineadas con tus objetivos. Si lo piensas, cuando dices que no a algo, en realidad estás diciendo sí a elegir tú qué quieres hacer en tu día a día.
  5. Rompe con la rutina: aunque Isa y yo somos grandes defensores de las rutinas y los hábitos para mejorar el crecimiento, reconocemos que de vez en cuando conviene saltarse las normas. Salir de la rutina diaria hace que sientas libertad y alimenta tu pasión por el emprendimiento. Nosotros, por ejemplo, los miércoles nos lo tomamos libre. Es el día en el que hacemos lo que nos da la gana. ¿Por qué un miércoles? ¡Porque para eso somos dueños de nuestro tiempo! 😀
  6. Desconecta: emprendes para tener libertad y resulta que acabas sin libertad porque te pasas el día trabajando. Paradójico, pero real. Si no quieres acabar quemado, pon una hora límite para cerrar el ordenador y dedicar tiempo a cualquier actividad que no tenga nada que ver con tu negocio. Es imprescindible que reserves tiempo para el ocio y para ti mismo.
  7. Sé optimista: emprender es una especie de montaña rusa, en la que pasas por momentos de euforia y por etapas duras. Levantar y hacer crecer un negocio no es fácil, pero con una actitud positiva todo es posible. Recuerda que los pensamientos negativos nunca generan resultados positivos, así que por muchos nubarrones que tengas ante los ojos, saca tu mejor sonrisa y recuerda que el cielo siempre es azul, aunque haya momentos en los que no lo veas.

#4 Enamórate del timer y pon precio a tu hora

Hace 2 años, Más y Mejor era un proyecto recién nacido. Hoy, somos un equipo de 6 personas, cada una dedicada a un área de negocio concreta.

¿Cuál ha sido la clave de nuestro crecimiento?

Saber el tiempo que dedicábamos a cada tarea.

Dime una cosa: ¿sabes cuántas horas dedicas a la semana a responder emails? ¿Cuántas a crear contenido para el blog? ¿Y las que pasas en las redes sociales?

Trackear cada tarea que realizas a diario y saber exactamente cuánto tiempo inviertes en ellas es vital para crecer y ser más libre. También para saber cuánto dinero estás dejando de ganar.

Pero para esto último primero es necesario saber cuánto cuesta tu hora de trabajo.

¿No lo sabes? ¿No lo has definido? Pues mal hecho.

Tu tiempo vale dinero, así que te animo a que HOY dediques un rato a establecer un precio a tu hora.

Ahora hagamos un ejercicio.

Imagina que tu precio/hora es de 20 euros.

Y ahora supongamos que dedicas 5 horas a la semana a gestionar las redes sociales; otras 5 a responder emails y 3 a crear el artículo semanal de tu blog. En total, son 13 horas. Si multiplicas 20 euros x 13 horas… Has dejado de ingresar 260 euros a la semana. Son 1040 euros al mes.

Vaya, vaya…

Trackear el tiempo que dedicas a cada tarea te ayuda a ser consciente a qué dedicas tu tiempo realmente y a ver con claridad cuándo necesitas delegar en alguien para tú aprovechar esas horas en otras áreas que tengan un impacto directo en el crecimiento de tu negocio.

Sin informes de tiempo de horas incurridas, sin estimadores y sin ni planificación, te estancarás. O fracasarás, que es otra opción bastante habitual.

Debes medir todo: trabajo con clientes, diseño de nuevas vías de negocio, formación, networking… Y por supuesto, email y redes sociales.

¿Por qué estas dos especialmente?

Porque son sin duda los grandes agujeros de tiempo de los emprendedores digitales.

Y ¿cómo mides el tiempo? Con timers como Kanban FlowToggl o Tracking Time.

Mi favorito es Kanban Flow 🙂

Además, acostúmbrate a poner el móvil en modo avión cuando estés trabajando en una tarea prioritaria y a desactivar las notificaciones tanto del correo electrónico como de las redes sociales.

#5 Crea sistemas y procesos siempre que puedas

Si alguna vez has tenido que buscar cómo hacer algo porque la primera vez que lo hiciste no lo apuntaste en ningún sitio o si hay tareas que repites de forma habitual en tu negocio, quiere decir que necesitas sistematizar.

Al pensar en productividad para emprendedores digitales, no suele hablarse de la importancia de crear procesos, cuando son una clara palanca de crecimiento en cualquier negocio.

Pero ¿qué es son los sistemas y procesos?

Un sistema es el conjunto de herramientas y recursos necesarios para que funcione correctamente un área concreta del negocio en la que se procede siempre de la misma manera.

Y un proceso es el paso a paso para ejecutar un sistema.

Pongamos un ejemplo: la gestión de los nuevos clientes.

Imagino que después de un primer contacto, tienes una reunión con él, se produce un intercambio de emails más o menos siempre iguales, envías un presupuesto, cierras la venta y comienza el proceso de trabajo.

Bueno, pues aquí tienes un sistema.

Y cada paso que das (email para enviar información de servicios, concertar la reunión —y el lugar— envío de propuesta, etc.) forma un eslabón del proceso completo.

Sistemas hay tantos como áreas incluya tu negocio: publicaciones en redes sociales, redacción y maquetación de posts, gestión administrativa…

Crear sistemas y procesos te sirve para automatizar tareas recurrentes y para documentar el funcionamiento interno de tu negocio. Con ello, no solo ahorras tiempo a la hora de realizar cada tarea, sino que en el momento en el que formes equipo y delegues un área, no tendrás que explicar cómo quieres que se haga, porque ya estará documentado.

¿Cómo se hacen los sistemas y procesos?

Es tan sencillo como redactar en un documento cada paso, o grabarlo en un vídeo. Da igual el formato. Lo importante es que quede registrado.

Para ello, puedes usar alguna herramienta como:

#6 Usa las mejores herramientas, pero no te vuelvas loco

Vivimos en la era de la tecnología y como emprendedores digitales, nuestro entorno de trabajo está en internet, así que es lógico que usemos a diario herramientas de productividad que nos ayuden a agilizar nuestro trabajo.

Sin embargo, a pesar de que te recomiendo utilizar aplicaciones que te ahorren tiempo y dolores de cabeza, no te vuelvas loco y utiliza solo las que de verdad necesitas.

Lo digo porque con las herramientas ocurre algo similar a lo que comentábamos del objeto brillante: cada día descubres una nueva y las quieres todas.

No.

Céntrate, decide en qué área te vendría bien un apoyo tecnológico e incorpora un nuevo recurso solo si es necesario.

#7 Ser productivo requiere fuerza de voluntad

Ser más productivo es posible. Pero necesitas un elemento clave: fuerza de voluntad.

¿Por qué a pesar de querer algo con todas tus fuerzas a veces no eres capaz de mantener la motivación y te cuesta seguir adelante?

La fuerza de voluntad es como un músculo y necesita entrenamiento. Por eso, aunque seas una persona de naturaleza disciplinada, si no la cultivas, se debilita.

Ten en cuenta que la motivación es una emoción inconstante, por lo que tu fuerza de voluntad no debe depender únicamente de las ganas y el ímpetu anímico que sientas cada día para afrontar tus retos.

Como seguro que estás imaginando, para mantener en niveles altos tu fuerza de voluntad es mucho más efectivo desarrollar hábitos saludables con los que construir rutinas.

Ya hemos mencionado algunos de estos buenos hábitos, pero te resumo ahora 6 maneras de hackear tu fuerza de voluntad y conseguir todo lo que te propongas:

  1. Cuidar la alimentación: somos lo que comemos, así que cuida tus comidas para darle al cuerpo la energía que necesita.
  2. Entrenar la mente: el cerebro también se puede entrenar. ¿Sabías que la meditación incrementa la masa gris? ¿Y que aumenta tu capacidad de concentración?
  3. Eliminar las tentaciones: puesto que somos débiles, lo mejor es evitar las tentaciones para que no nos cueste mantener nuestros compromisos.
  4. Descansar: el cansancio prolongado pasa factura. Descansa y duerme las horas necesarias para reponer energías.
  5. Dividir tareas grandes en otras más pequeñas: en lugar de afrontar un gran objetivo, divídelo en miniobjetivos que sean fáciles de alcanzar para alimentar tu motivación.
  6. Rodearte de la gente correcta: estar en contacto con otros emprendedores con tus mismas inquietudes para motivaros y animaros a avanzar. Los grupos de mastermind para esto son perfectos.

3. Fases del negocio

Ahora que ya sabes cómo combatir el síndrome del objeto brillante y mantenerte enfocado en tus prioridades, la duda es saber cuáles deberían ser tus prioridades.

¿EN QUÉ TE TIENES QUE CENTRAR SEGÚN LA FASE DE TU NEGOCIO?

Cuando empiezas un proyecto nuevo, un negocio, es muy normal sentirte perdido al principio y no saber dónde poner el foco.

En parte la culpa la tiene que dedicamos mucho tiempo a leer otros blogs y eso hace que nos comparemos continuamente, nos paralicemos y no tomemos acción.

Sin embargo, no nos damos cuenta de que comparamos peras con manzanas.

¿Por qué?

Primero, porque si estás empezando, no te puedes comparar con alguien que va 5 o 10 años por delante de ti. Sería injusto.

Y en segundo lugar, porque los negocios, al igual que las personas, avanzan por distintas fases y etapas que tienen necesidades diferentes.

Vamos a ver un resumen de las fases por las que pasa cualquier negocio y en qué actividades hay que poner el foco en cada una de ellas.

#1 Fase 1: IDEA

Aquí estás empezando.

Tienes una idea de lo que te gustaría hacer, pero antes de empezar a darle forma y construir algo, necesitas validarla.

No tienes sentido que te tires 3 meses creando un blog sobre un tema que a nadie le interesa o diseñar un servicio o producto por el que nadie está dispuesto a pagar.

Porque no es lo mismo tener un blog o una página web que un negocio.

Cualquiera puede tener un blog y escribir, pero lo que no es tan fácil es tener un modelo de negocio rentable detrás.

Así que primero necesitas saber cuál va a ser tu modelo de negocio y validar tu idea.

Y para hacerlo, hay varias maneras.

  • Networking

Céntrate en hacer networking, ir a eventos, hablar con la gente, contar tu idea y encontrar personas a las que puedas ayudar.

Hablar con la gente te hará ir dándole forma o incluso te ayudará a saber en qué dirección debes pivotar. En definitiva, tendrás claridad.

Y no tengas miedo de preguntar a la gente si pagarían por eso. Ya verás como te responderán encantados.

  • Ofrece contenido gratuito sobre la temática para ver cómo funciona

Charlas, consultorias 1 a 1, webinars, videos en directo…

De nuevo, esto te permitirá interactuar con otras personas y conocer mejor las necesidades de tu cliente ideal.

  • Tráfico pagado

El tráfico pagado es la manera más rápida para validar una idea. Pero, claro, cuesta dinero.

No obstante, es muy eficaz, así que si tienes un blog, crea un lead magnet y testéalo en el mercado. Saldrás de dudas y podrás trabajar con certezas.

  • Investiga la competencia

Analiza las webs y redes sociales de tu competencia.

No se trata de copiar lo que hacen, sino de ver hacia dónde van y qué es lo que mejor les está funcionando.

A partir de ahí, tú podrás adaptar las soluciones que ves que tienen respuesta en el mercado a tu propia personalidad.

#2 Fase 2: ARRANQUE

Ya has arrancado y validado tu idea.

En este punto deberías tener ya feedback real de la gente que te permita saber que tu modelo de negocio tiene sentido y recorrido en el tiempo.

Ahora tienes que empezar a crear, vender y llegar a más gente.

  • Crear

Dependiendo de tu modelo de negocio, te deberías centrar en crear, ya sean servicios, infoproductos o cursos.

En este punto, es muy importante que tengas en cuenta la estrategia MVPproducto mínimo viable, para que lances cuanto antes y tengas feedback real de tu cliente potencial.

No busques la perfección. Lo que quieres es saber si tu idea tiene recorrido real o no merece la pena invertir tiempo y esfuerzo en ello.

Después, obviamente, tienes que darte a conocer.

Por muy buena que sea tu solución, si tus clientes potenciales no saben que existes, mal vamos.

Así que el networking y el tráfico pagado van a seguir siendo las patas indispensables para ganar visibilidad rápidamente.

  • Céntrate en establecer colaboraciones con otros emprendedores de tu sector

Otra forma de conseguir visibilidad es escribir en otros medios y blogs donde está tu cliente potencial.

Si tu blog acaba de nacer, es mucho más efectivo para tu crecimiento escribir en sitios donde ya existe audiencia que en el tuyo, que no lo conoce nadie.

Recuerda, en la fase de arranque tienes que hacer viable el negocio, asi que no lo compliques mucho porque no tienes muchos recursos.

#3 Fase 3: CONSOLIDAR

Ya estás generando ingresos con tus productos o servicios, pero probablemente dediques mucho tiempo.

La mayoría de emprendedores caen en el error de pensar que este es el final del camino y sin embargo, aunque estás siendo tu propio jefe, eres esclavo de tu propio negocio y realmente no tienes el estilo de vida que te gustaria.

Necesitas organizarte, automatizar y crear sistemas para tener más libertad.

Si te encuentras en esta fase, tienes que empezar a identificar los procesos que se repiten e invertir en herramientas que te ayuden a ahorrar tiempo.

Por ejemplo, aplicaciones que te permitan:

  • Automatizar tu estrategia en redes sociales.
  • Hacer webinars automatizados que vendan por ti.
  • Crear embudos de email marketing que segmenten a tu audiencia y les vendan tus productos o servicios de forma automática.

En la fase de CONSOLIDACIÓN deberías poner el foco en todo esto, para llegar a sentir que no tienes que estar tu encima del negocio y puedes dedicar tiempo a pasar al siguiente nivel.

Si no lo haces así, te estancarás y no llegarás a la siguiente fase.

#4 Fase 4: ESCALAR

Ahora quieres escalar, pasar al siguiente nivel, pero esto puede entenderse de diversas maneras, según tu objetivo.

Puede ser:

  • Facturar más.
  • Diversificar o innovar creando otros negocios y vías de ingresos.
  • Tener más tiempo libre. Aquí una buena gestión del tiempo será tu mejor aliada.

En cualquier caso, lo más normal es que necesites contar con un equipo o colaboradores para que te ayuden a ir más rápido y a hacer más cosas.

Así que céntrate en buscar profesionales y delegar tareas para tú poder dedicarte a otras actividades de más alto nivel para tu negocio.

Conociendo lo que es necesario en cada fase, es más fácil centrarse en lo importante e ir dejando lo demás para después.

Así que tenlo en cuenta a la hora de planificar tus próximos 3 meses.

Tomar acción, revisar y ajustar

Como ves, cada fase de negocio tiene unas necesidades concretas, por lo que es fundamental identificar en cuál estás para saber en qué debes enfocarte en cada momento y cuál debe ser el siguiente paso que debes priorizar para avanzar.

Pero acecha un peligro… Un peligro que paraliza, bloquea y puede dar al traste con tus sueños: el perfeccionismo.

Si en cada acción que haces persigues la perfección, no terminarás nada, acabarás desmotivado y te frustrarás.

Por eso, en Más y Mejor defendemos lo que llamamos “la acción imperfecta”.

No importa que algo no sea perfecto. Lo importante es avanzar y estar en movimiento.

Primero, crea; aunque no sea perfecto. Después mide, revisa los resultados y ajusta si es necesario para acercarte a tus objetivos.

Si eres capaz de:

  • Enfocarte en lo importante en cada momento.
  • Probar y crear cosas sin paralizarte por el perfeccionismo.
  • Medir los resultados para ver si vas por buen camino o hay que cambiar algo.
  • Aprender continuamente para volver a empezar…

Conseguir tus objetivos, es inevitable.

Y eso es la productividad.

 

Un artículo escrito por Juanmi Olivares