¿Sientes que estás a punto de entrar a formar parte del limbo de los blogs olvidados? Posiblemente hayas cometido alguno de los errores más devastadores que cometen los emprendedores cuando deciden crear un blog profesional.

Hablo de errores que destruyen la ilusión y el ánimo de quienes los sufren.

Así que para ayudarte a recorrer tu aventura emprendedora de la forma más exitosa posible y evitar que tu web acabe en el cementerio de proyectos digitales, he recopilado las 21 piedras en las que tropiezan la mayoría de los emprendedores cuando deciden crear un blog profesional.

No es que esta semana haya venido en plan dramático (de hecho, soy bastante positivo), pero las cifras hablan por sí solas…

El 95% de blogs se abandonan en menos de 1 año

Como lo oyes.

La blogosfera está llena de webs abandonadas que no hacen más que empolvar estadísticas y tráfico desértico. Aunque los motivos pueden ser de lo más variopinto, hay una tendencia que se repite con frecuencia. Me refiero a esos errores que, si los cometes, sin darte cuenta te alejas de tu objetivo: montar un negocio digital viable y rentable a largo plazo.

¿Quieres ver cómo tus sueños se esfuman por no crear un blog profesional?

Seguro que no.

Por suerte, aún estás a tiempo de no engrosar la lista.

En este artículo vas a conocer cómo evitar estos errores habituales. Ya verás como con unas dosis de estrategia, conocimiento, motivación y dedicación es posible crear un blog profesional de verdad. No de esos que solo leen los amigos o la familia, sino de los que consiguen miles visitas cualificadas al día y consiguen clientes mes a mes de forma recurrente.

21 errores frecuentes que comenten los emprendedores al crear un blog profesional

Sé que el dato de abandonos de sitios web es espeluznante, así que vamos a ver cuáles son esos errores y cómo evitarlos para que consigas tus objetivos.

#1 Utilizar un hosting y dominio gratuito

Cuando te planteas crear un blog profesional, es fácil pensar que el mejor camino es hacerlo a través de herramientas gratuitas tipo blogger.com o wordpress.com. Sin embargo, esta es una forma de fracasar estrepitosamente.

Si no estás dispuesto a gastar ni un céntimo en alojar tu propia web o buscar un proveedor asequible¿de verdad te importa tu proyecto o es un capricho pasajero?

Lo pregunto porque si tú mismo no inviertes en las bases de tu negocio, será difícil que otros (léase tus potenciales clientes) estén dispuestos a gastarse dinero en ti.

Alojar la web de tu negocio en una plataforma gratuita es uno de los errores más graves, porque las consecuencias pueden ser catastróficas.

¿Por qué? Por 3 motivos fundamentales:

  1. La web no es tuya: los hostings y los dominios gratuitos realmente no son tuyos. Esto quiere decir que puedes quedarte sin web de la noche a la mañana y no podrás reclamar nada.
  2. Te cargas tu imagen como profesional: porque apenas se diferenciará del resto.
  3. Las funcionalidades de la web estarán muy limitadas: no podrás instalar plugins y te verás atado de pies y manos si quieres, por ejemplo, implementar una estrategia de email marketing.

Si quieres conocer a fondo los motivos por los que no te recomiendo crear un blog profesionalen una plataforma gratuita, en este artículo encontrarás las claves.

#2 Elegir un diseño gratis sin personalizar

¿Por qué recurrir a themes premium o frameworks como Génesis, optimizados en código para SEO y que cuentan con plantillas de diseño profesional? Si hay una opción gratis… ¡a por ella!

Estás empezando y quieres abaratar costes lo máximo posible. Bueno, pues no invertir en una plantilla de pago es una mala idea.

Si optas por alguno de los themes gratuitos disponibles para WordPress, te estarás ahorrando unos eurillos, pero el peaje que pagarás a cambio será un blog sin alma, frío y que no se diferencie del resto.

Teniendo en cuenta que dejar huella en tus potenciales clientes es una condición imprescindible para generar ventas, pasar desapercibido es un error que te pasará factura.

No te engañes. Definitivamente, lo que tú quieres es un diseño que sea un imán para tus clientes. ¿O no?

#3 No tener una estrategia de negocio

Típico.

Decides crear un blog profesional y crees que una vez que has diseñado, montado y lanzado al mundo tu web, el trabajo duro ha terminado.

Ahora toca conseguir ingresos y para ello te planteas ganar dinero con Adsense, afiliados… todo son posibilidades que rondan en tu cabeza, pero que no sabes muy bien cómo dirigirlas. Te enfocas a todas, ¡y alguna caerá!

Si este es tu caso, ¿no te has planteado que quizás lo primero que caiga sea tu blog?

Si tu intención es crear un blog profesional como base de operaciones de tu negocio, necesitas una hoja de ruta. Piensa que si no sabes cuál es tu destino, no sabrás qué camino debes tomar. Y no, “ganar dinero” no es una meta. Hay que especificar más. 😉

Definir una estrategia de negocio te ayudará a avanzar más rápido y de forma más eficaz.

En tu hoja de ruta, establece:

  • Objetivos: a corto, medio y largo plazo. ¡Y que sean realistas! (De esto hablaremos ahora después un poco más).
  • Estrategias que necesitas para conseguir cada uno de los objetivos.
  • Tácticas que aplicarás para desarrollar las estrategias que te llevarán a tus objetivos.

En definitiva, necesitas una estrategia de negocio. Los negocios rentables y exitosos no se gestionan a golpe de improvisación.

#4 No implementar SEO en tu contenido

Nada más abrir y crear un blog profesional, comienzas a escribir el típico post de “estrenamos nueva web”.

¿Me equivoco?

Como ese contenido no tiene el tirón que esperabas y no llegan visitas, te planteas comenzar a hablar sobre tu vida personal.

Enseñas a tu mascota, hablas sobre tus hijos, tus aficiones… Y te sientas a esperar ese golpe de viralidad que te lleve a la fama.

Pero nunca llega.

A lo sumo, unas cuantas visitas de robots que enmascaran tus analíticas.

¿A qué esperas para implementar técnicas efectivas de optimización y redacción? Necesitas aplicar copywriting SEO en tus artículos y crear contenido para SEO que te ayude a mejorar tus posiciones en los resultados de búsquedas en Google y conseguir tráfico cualificado que convierta visitas en clientes reales.

#5 Creer que no necesitas una estrategia de social media marketing

Si no tienes una estrategia de negocio, como para pensar en diseñar una de redes sociales o email marketing… Ni se te ha pasado por la cabeza.

Sin embargo, como sabes, hoy en día las redes sociales son una vía extraordinaria para captar potenciales clientes.

A ti, lo que te han enseñado es que la viralidad se consigue sin necesidad de nada más. Un día enchufas tu PC, empiezas a escribir y te llueven los seguidores. Así de simple.

Déjame decirte que aunque en alguno de los casos de éxito sí haya podido ocurrir esto, en la mayoría de ocasiones son necesarios muchos días de trabajo dirigidos a objetivos y estrategias precisas para conseguirlo.

Crear una estrategia de social media marketing no implica redactar un documento de mil páginas. Solo necesitas analizar tu mercado y desarrollar una presencia (estudiada) en las redes más interesantes para tu negocio.

Repito: en las más interesantes para tu negocio.

Olvídate de pasar de no hacer nada en redes sociales a abrir perfiles a diestro y siniestro.

Por ejemplo, si tu objetivo es atraer diseñadores, Instagram o Pinterest son buenas opciones. Del mismo modo, si quieres dirigirte a menores de edad, LinkedIn no será una red en la que deberás invertir muchos esfuerzos. Y si tu público apenas usa las redes sociales, quizá tu estrategia debe pasar por otras vías más interesantes.

Observa, analiza y toma decisiones inteligentes.

#6 Dispersarte por falta de foco

Otro error frecuente al crear un blog profesional es la dispersión.

Tu web empieza a rodar y de repente te ves desbordado de tareas: responder comentarios de los artículos del blog, gestionar el email, preparar presupuestos y facturas, hacer seguimiento de clientes, trabajar en encargos, redactar nuevos contenidos, actualizar las redes sociales…

¿Conclusión? Te aturullas e intentas hacer 7 cosas al mismo tiempo. Un rato a esto, otro a aquello.

Tienes demasiadas cosas que hacer, te has marcado demasiados objetivos y el día, mal que te pese, solo tiene 24 horas.

Para evitar la multitarea y avanzar sin morir en el intento, planifica tu calendario semanal y las tareas que harás cada día. Establece las horas necesarias para cada una y hasta que no termines con la primera tarea, no pases a la siguiente. ¡Ni aunque sientas la tentación! 😉

#7 No saber decir que no

Cuando empiezas, lo habitual es aceptar todo tipo de encargos y clientes.

Claro, llevas poco tiempo, acabas de crear un blog profesional y no puedes ser tan exquisito como para rechazar propuestas, ¿verdad?

Pues te daré un consejo: discrimina los proyectos que realmente te interesan de los que no. Y no tengas miedo a decir que no a un cliente si sientes que no existe conexión con él, no estás a gusto o la demanda no encaja con tu especialidad.

Decide tu hiperespecialización y no te adentres en terrenos desconocidos más allá de los límites de tu oferta.

Lo contrario te hará perder tiempo, energía y acabarás quemado.

#8 Perseguir el perfeccionismo

En este caso, hay 2 frases que resumen muy bien la esencia que te quiero transmitir:

Hecho es mejor que perfecto.

Lo mejor es enemigo de lo bueno.

Ya lo sé. Tú no quieres crear un blog profesional. Tú quieres una web per-fec-ta. Y hasta que no esté de matrícula de honor, no quieres que vea la luz.

¡Error!

No esperes demasiado para lanzar tu blog. Apuesta por el producto mínimo viable y deja que el mercado hable antes de implementar mejoras.

Todo se puede puede mejorar, pero no hay que hacerlo ya. Lánzate, tantea a tu audiencia, busca feedback y ve haciendo cambios en función de las necesidades reales de tu negocio.

Cada día que demoras tu lanzamiento por pretender el perfeccionismo estás dando ventaja a tu competencia y te alejas de tu sueño.

Y el culpable eres solo tú.

#9 Suponer en lugar de escuchar

Veamos.

Lo que tú quieres ofrecer porque crees que es lo que tus clientes necesitan no tiene por qué coincidir con lo que ellos realmente quieren.

Es decir, deja de obcecarte en ofrecer al mercado algo en lo que no tiene interés.

En su lugar, escucha a tu audiencia, identifica las necesidades REALES de tu cliente ideal y ofrece un producto o servicio que las cubra.

Punto.

Si quieres crear un blog profesional rentable, basa tus decisiones y ofertas en certezas, no en suposiciones.

#10 Fijarte metas demasiado ambiciosas

Otro error clásico.

Cuando vas a crear un blog profesional, está bien soñar a lo grande e imaginarte un futuro prometedor. Pero no conviertas este sueño en metas inalcanzables.

Como te decía antes, marca objetivos concretos y realistas.

Te pondré un ejemplo para que lo veas más claro.

Si eres un urbanita que apenas ha pisado el campo en su vida y estás desentrenado físicamente, no pretendas conquistar la cima del Everest en tu primera salida a la montaña. Es más inteligente empezar haciendo excursiones cortitas, luego subir picos bajitos y poco a poco ir incrementando los retos.

¿Lo ves?

#11 No tener una propuesta de valor única

Si ahora mismo te preguntan a qué te dedicas y qué te convierte en un profesional diferente a tu competencia, ¿sabrías responder de forma concreta y completa en menos de 30 segundos?

Haz la prueba.

¿Has titubeado?

¿Se te han escapado unos cuantos “mmm”, “eeeeh”, “es decir…”?

Entonces necesitas definir tu propuesta de valor.

Una propuesta de valor única sintetiza qué haces, por qué lo haces, para quién lo haces y qué te diferencia. Es lo que te convierte en alguien único.

Para ayudarte, guarda en mente las 3 reglas que toda buena propuesta de valor debe tener:

  • Prometer un beneficio específico a un perfil de cliente concreto.
  • Ser única (algo que la competencia no puede ofrecer).
  • Ser tan potente como para atraer nuevos clientes de forma continuada.

#12 Imponerte plazos imposibles

Este error es el pan nuestro de cada día de los emprendedores novatos.

Por una cuestión de autoexigencia, miedo al qué dirán si tardas más de X tiempo o vete tú a saber qué otros motivos, el caso es que es muy fácil que te impongas plazos de finalización de tareas que son imposibles de cumplir.

La buena noticia es que la solución es sencilla: mide lo que tardas en ejecutar una tarea de principio a fin. Da igual cuánto tardes. Solo mide. Y a partir de ahí, establece plazos razonables.

Si no lo haces así, te garantizo que vas a vivir en una constante sensación de desbordamiento; y todo por engañarte pensando que puedes terminar en un plazo absolutamente irreal.

#13 Falta de descanso

Este error al crear un blog profesional es consecuencia directa de los anteriores.

Si no dices que no a nada, no te planificas bien, persigues objetivos demasiado ambiciosos y encima te impones plazos imposibles, sientes que te falta el tiempo. ¿Solución? Dedicar al trabajo horas de descanso.

Pues debes saber que trabajar más horas no te hará más productivo. Tu mente necesita airearse, así que respeta al 100% tus horas de sueño y el tiempo que dedicas a comer.

¡Ah! Y entre tarea y tarea, levántate de la silla, estírate y muévete un poco

. ¡Que te vas a anquilosar, chiquillo! 😉

#14 No delegar

Es muy posible que cuando decides crear un blog profesional, construyas un negocio unipersonal. Sin embargo, eso no quiere decir que no puedas tener apoyos.

¿Las tareas administrativas y de gestión de email te traen por el camino de la amargura? ¡Delega!

¿La parte técnica no es lo tuyo? ¡Delega!

¿Te cuesta el diseño web? ¡Delega!

Tus funciones como responsable de tu negocio son 2: 

  • Que salga el trabajo de los clientes adelante, con calidad y en el plazo establecido.
  • Desarrollar nuevas estrategias y vías de negocio.

Si estás perdiendo un montón de horas en otras tareas, ha llegado el momento de crear equipo. Para empezar, puedes empezar por tener un plan de outsourcing.

#15 Olvidarte de crear comunidad

¿Te acuerdas del tío Gilito? El tío del pato Donald cuyo máximo placer era nadar entre sus miles de monedas de oro y billetes.

Era un personaje poco simpático, avaricioso y tacaño.

Traigo este personaje de Disney al post porque no quiero que cometas el error de convertirte en alguien como él.

Si quieres tener éxito con tu blog profesional, preocúpate por ayudar a los demás y construir un proyecto con alma y propósito más que por facturar X miles de euros al mes.

Cuando pones el foco en la ayuda, en crear comunidad y cultivar relaciones, los resultados acaban llegando, incluso si no te habías marcado metas económicas.

Para ello, comparte contenidos que de verdad ayuden a tu audiencia y trabaja el email marketing desde YA.

#16 No invertir en ti

Si antes te comenté que invertir en la plataforma de tu negocio es fundamental si vas a crear un blog profesional, ahora te digo que invertir en ti es otro pilar básico.

La formación de calidad es una inversión, no un gasto.

Eso sí, cuidado con desarrollar el síndrome de Diógenes formativo, que viene a ser la compra compulsiva de cursos que almacenas y no terminas.

Por muy interesantes que te parezca una formación, antes de pagar por ella reflexiona y decide si eso es realmente lo que necesitas en este momento (a ver si vamos a pasar de no invertir en ti nada de nada al extremo contrario). 😉

En conclusión, fórmate y confía en cursos de calidad, pero solo los necesarios en cada momento.

#17 Confundir una idea original con una oportunidad de negocio

No serías la primera persona que cree tener un eureka y luego se lleva el chasco de su vida.

Una idea no es un producto, ni un servicio ni un negocio. Es una idea. Y puede que sea una idea fantástica, pero que no tenga aplicación práctica en el mercado, no exista una demanda real o que el público al que está dirigida no esté preparado para pagar por ella.

Por ejemplo, en el mundo del marketing y de los negocios online el mercado estadounidense siempre va por delante al mercado hispano. Por lo tanto, aunque una idea lo esté petando allí, no tiene por qué ser un éxito aquí.

¿Capisci? 

Por cierto, si se te ocurre una línea de negocio y no existe nada de competencia, no significa que sea una buena idea. De hecho, es posible que no tenga una buena respuesta en el mercado. Por eso te recomiendo que apuestes por el producto mínimo viable y lo testees antes de desarrollarlo al 100%.

#18 No dedicar tiempo a vender

“Javier, si tengo un negocio, ¿cómo no voy a dedicar tiempo a vender?”.

¿Te sorprende que mencione este error?

Como hemos comentado, al crear un blog profesional, habrá un sinfín de tareas que tengas que hacer. Y no es raro que sin darte cuenta inviertas mucho tiempo en acciones que se alejan de la venta en sí (escribir artículos, actualizar las redes…).

Debes tener una estrategia de venta definida y, a poder ser, un calendario comercial.

#19 Subestimar el poder del networking

Ya me has oído decírtelo otras veces: el networking es una práctica de lo más saludable para tu negocio. 

No te limites a esconderte detrás de tu pantalla y relacionarte con otras personas solo a través de grupos de Facebook, tuits y comentarios en los blogs.

Acude a eventos presenciales en los que puedas coincidir con otros profesionales con los que compartir experiencias, inquietudes e ilusiones. Te garantizo que son una inyección de motivación sensacional.

Además, tendrás la oportunidad de hablar con potenciales clientes y ¿quién sabe? Igual te marchas con más de un encargo bajo el brazo… 😉

#20 Tener miedo al fracaso

El miedo al fracaso es una emoción que puede convertirse en tu peor enemigo, porque bloquea la mente y es paralizante.

¿Te gustaría crear un blog profesional, pero temes que no salga bien?

No pasa nada. ¿Qué es lo peor que puede ocurrir? Yo te lo digo: que te sirva de aprendizaje. Pivotar y cambiar el rumbo no es malo. 

Mira, Bill Gates afirma que “Está bien celebrar el éxito, pero es más importante prestar atención a las lecciones del fracaso”. Y Steve Jobs decía que “Cuando se innova, se corre el riesgo de cometer errores. Es mejor admitirlo rápidamente y continuar con otra innovación”.

¿Crees que estos dos gigantes nunca se equivocaron? Claro que sí, pero supieron extraer el aprendizaje y continuar hacia adelante.

Haz tú lo mismo y combate ese miedo irracional que solo vive en tu interior.

#21 No medir resultados

Dime una cosa: si no mides, ¿cómo sabes si vas a mejor o a peor? ¿Por ciencia infusa?

Acostúmbrate a medir y analizar lo que ocurre en torno a tu negocio y reserva tiempo para sacar conclusiones y tomar decisiones.

Medir, medir y medir es el mejor camino para avanzar y crecer.

Que los números no son lo tuyo o que la analítica te aburre no es excusa para no estar al tanto de cómo evoluciona tu negocio.

¿Cuáles son los errores que estás cometiendo ahora? ¿Hay alguno más que ha quedado fuera de la lista? ¿Cuál es el que más te cuesta superar? ¡Te espero en los comentarios!

Un artículo escrito por Javier Gobea