Los 7 consejos que debes seguir si quieres crear y vender cursos online como churros

No es ningún secreto que el mercado de los cursos online está en auge.

Puedes encontrar multitud de cursos online en la red, y cada día que pasa hay más.

E incluso ahora mismo, estás pensando qué te gustaría saber cómo crear y vender cursos online de éxito y tener el tuyo propio.

Porque son muchos los atractivos de tener un curso online:

  • Incluso siendo gratuito te refuerza como autoridad sobre la temática tratada.
  • Son unos ingresos totalmente escalables. Apenas hay diferencia entre vender 1 o vender cientos en el trabajo que te supone, al contrario que las horas de tu tiempo que son finitas.
  • Se venden 24h al día, los 7 días de la semana, todos los días del año. Te vas de vacaciones y puedes seguir generando ingresos.

Por todos estos motivos no dudo que ahora mismo estás pensando “debería tener ya mi curso online”, ¿verdad?

Te ha picado el gusanillo de tener tu propio infoproducto. De enseñarle al mundo toda tu experiencia y transmitirles tus conocimientos.

Pues entonces estás en el lugar correcto: en este artículo te voy a contar los secretillos que debes tener en cuenta para crear y vender cursos online.

Tu primer curso online. Incluso aunque no tengas ni idea de cómo conseguirlo ahora mismo.

¿Arrancamos?

Crear y vender cursos online no es tan complicado, de verdad.

De hecho, soy capaz de resumirte en 7 puntos todo lo que necesitas saber para hacerlo. Y el 7 no parece un número muy grande, ¿no?

Una vez leas los consejos serás capaz de crear y vender ese curso que viene rondando tu cabeza desde hace semanas, meses e incluso años.

Deja de complicarte, deja de buscar información y deja de procrastinar.

Lee esto, ahorra tiempo y dinero y a por ese curso.

Consejo #1: si ya hay alguien vendiendo cursos en tu sector… ¡alégrate!

Sé que tu cabeza está rechazando esta idea ahora mismo. Incluso puede parecer que carece de alguna lógica, ¿no?

Tú piensas que lo mejor es que seas tú quien abra el mercado. Que lo mejor es que seas el mesías de tu sector, la referencia y el primero en poner la bandera en los cursos online de tu nicho.

Eso es muy bonito, pero rara vez ocurre.

Lo que suele pasar cuando no hay nadie que haya hecho un curso en tu sector, tanto en el mercado hispano como anglosajón, es esto: nadie lo hace porque no hay mercado para vender o porque el público no está preparado para comprarlo.

Cuando empiezas a pensar en una idea para un curso online, y te das cuenta que nunca se ha hecho antes, eso quiere decir que probablemente nadie esté interesado en comprarlo.

No eres un genio clarividente, lo siento. En serio.

Tú pensarás que conoces a tu audiencia y que seguro que ellos necesitan lo que tú les quieres vender. Ese curso online que tanta ilusión te hace crear.

Y puede que lo necesiten, pero Internet es inmensamente grande y la blogosfera inglesa nos lleva unos años de adelanto. Si hubiera personas dispuestas a comprarlo, ya habría alguien en ese mercado que lo estuviera vendiendo.

Quédate con este consejo: si tienes una idea para vender un curso online, y descubres que no existen cursos iguales ni en español ni en inglés, mejor piensa en un nuevo curso.

Si ese curso existe en inglés, pero no en español, te podrás encontrar con 2 opciones:

  1. El mercado hispanohablante no está listo: te he comentado que el mercado anglosajón está mucho más avanzado y, por lo tanto, hay cosas que ellos quieren aprender que aquí todavía no son ni necesarias. Por ejemplo, si en España la mayoría de bloggers todavía no se pueden permitir usar Convert Kit, ¿tendría sentido crear un curso sobre ello aunque ya exista en inglés?
  2. Has encontrado una mina de oro: si es un curso sobre una temática que empieza a ser popular en el mercado hispano y crees que tiene potencial, solo tienes que testear y descubrir (encuestas, búsqueda de ventas de libros de la temática en Amazon, …) si estás en lo cierto y… voilà!

En definitiva, quédate con lo siguiente: si no hay absolutamente ningún curso similar al que quieres crear, es una mala señal.

Consejo #2: tu primer curso online debe darte “vergüenza”

Y te explico por qué.

Cuando quieres crear un curso, y por supuesto venderlo, empiezas a mirar cursos de otras personas y piensas “ostras, esa escuela online es genial, mira que formato de vídeos tan chulos, los PDFs están súper bien maquetados…. me costará mucho conseguir ese nivel”.

Este es probablemente el peor error que puedes cometer.

Probablemente te estás comparando con alguien que lleva años en esto y que incluso tiene colaboradores que le ayudan a hacerlo todo. Recuerda que la perfección es una de las peores trampas para el emprendedor.

Si, por ejemplo, comparas un curso que vas a crear con uno que Franck tiene ahora… te estarás equivocando. Puedes compararte con él, pero no debes elegir su último curso como “modelo de prueba”.

Busca el primer curso de Franck, ese que hizo hace años, y descubrirás que hay muchas diferencias. Si no me crees mira estas capturas del video de Blogging con WordPress:

Es un vídeo de baja calidad (grabado con la webcam), en el salón de casa y con luces 100% básicas.

Sin embargo, ahora graba vídeos con una cámara Full HD, fondo estático para todos sus vídeos, luces fijas… vamos, que tiene su propio estudio de grabación.

Pero el primer curso, con esos primeros vídeos, le generaron sus primeros ingresos pasivos con beneficios de hasta 5 cifras.

Esos ingresos le permitieron mejorar sus vídeos, su plataforma y todos sus cursos posteriores. Se empieza a andar y, poco a poco, se va andando mejor y más rápido.

¿Y sabes lo mejor?

Nadie, absolutamente nadie, se quejo de esos vídeos. ¿Por qué? Porque el contenido que enseñaba era genial y eso es lo más importante en un curso online.

No importa si tu curso está grabado con un vídeo de una webcam o si has escrito un Word con 20.000 palabras maquetado con imágenes gratuitas. Lo importante es el valor que transmites y lo que ayuda a tu cliente.

Piensas que tu caso es diferente, que necesitas hacerlo todo perfecto para evitar cualquier futura queja o problema. No lo es, tu caso es similar.

Todos, absolutamente todos, partimos de la misma casilla de salida. No quieras salir desde la meta.

Consejo #3: la inspiración para tu próximo curso está al alcance de tus ojos y oídos

¿No tienes ninguna idea para crear un curso online? No me lo creo.

Si abres bien tus ojos y tus oídos vas a encontrar decenas de necesidades que se pueden satisfacer con un curso online.

Partamos de la base.

¿Por qué alguien compraría un curso online? Porque tiene un problema y quiere resolverlo.

Podría ponerte muchos más ejemplos, pero no creo que sean necesarios.

Sea cual sea el caso, hay un patrón común: las personas compramos cursos online porque tenemos un problema y queremos solucionarlo (y me tengo que incluir en esta afirmación).

Así que, ¿cómo puedes encontrar una idea para tu curso online?

Muy fácil:

  1. Busca un problema: habla con tus clientes, lectores y seguidores, investiga otros blogs, investiga en Amazon y en cualquier parte y busca problemas comunes que se repitan entre muchas personas.
  2. Elimina el problema: crea un curso con el formato ideal para eliminar ese problema que tanta gente tiene. Piensa en qué sabes hacer tú, con tu experiencia, para ayudarles a resolverlo. Y así de la nada… ¡tachán! Te sacas de la manga un estupendo curso que les puede ayudar a resolver sus problemas.

Es una idea muy simplista, lo sé. Pero es que es así.

Para facilitártelo todavía más, te diré una forma muy simple de hacer este proceso si ya has conseguido suscriptores con tu blog:

  1. Crea una encuesta en Google Forms: entra en Google Forms, crea una encuesta preguntando cuál es el problema Nº 1 que tiene tu suscriptor y regala algo a cambio de la misma.
  2. Envía la encuesta por email: crea un envío de email para tus suscriptores y mándales la encuesta, recalcando que si la responden se van a llevar un regalo (guía gratuita, mini-consultoría o lo que sea).
  3. Recopila las respuestas y analiza: recopila todas las respuestas, analiza cuáles se repiten más y haz un curso sobre ello.

¿Ves como era sencillo?

email o conversación con tus…Clic para tuitear

Consejo #4: olvídate del “expertise” y de querer ser el gurú Nº 1 de tu sector para crear tu propio curso

No necesitas ser un experto, solo necesitas ser sincero.

Te contaba que Franck ganó miles de euros con su curso de Blogging con WordPress, ¿verdad?

Pues Franck no era experto en WordPress, no era desarrollador ni era diseñador. Solo aprendió a manejar de una forma perfecta una herramienta que necesitaba para su propio negocio.

Una herramienta que, como no podía ser de otra forma, sus lectores necesitan saber manejar para seguir su ejemplo y montar su propio negocio online. Aquí tenemos la combinación perfecta:

  1. Franck aprendió lo necesario para poder enseñar a sus lectores cómo crear su propio blog con WordPress de forma rápida y sencilla.
  2. Los lectores, 100% novatos, solo querían aprender a crear su blog en WordPress sin complicarse con temas delicados (CSS, PHP, …).

Así que cuando decidió crear su curso sobre WordPress Franck fue sincero y explicó lo que él iba a enseñar. Tú solo tienes que hacer lo mismo.

No necesitas ser un experto. Lo que necesitas es saber perfectamente el problema que tiene tu audiencia y cómo solucionarlo, al igual que hizo Franck.

Quédate con esta frase: si no sabes lo suficiente sobre lo que quieres enseñar, aprende.

Recuerda que el 98% del mercado es novato, tal y como comentó Franck en el post de la semana pasada.

Si eres honesto, capaz de aprender más que ese 98% y compartirlo con ellos, tienes todo el “derecho” del mundo para crear tu curso online.

Consejo #5: nos encanta comprar cursos, incluso si podemos encontrar la información gratis

Me encuentro muchas personas que no se deciden a dar el paso de vender un curso online porque toda la información ya está disponible por toda la red.

Buscas en Google y te salen miles de recursos gratis sobre lo que quieres enseñar. De hecho, hoy en día es casi imposible que no encuentres posts, vídeos, guías gratuitas y webinars de cualquier cosa.

Ahora vuelve a leer los dos párrafos anteriores.

¿Ya?

Fíjate en 2 afirmaciones que he hecho:

  • “Disponible por toda la red”: suena a desperdigado, difuso y difícil de encontrar.
  • “Miles de recursos”: te toca navegar por cientos de webs y blogs para descubrir qué es lo que vale para componer un “puzzle” que te lleve a tener el conocimiento que necesitas.

Ambos puntos significan horas y horas de búsqueda, filtrado de información, orden y aplicación. ¿Tú tienes esas horas?

Yo no.

Y la mayoría (ese 98% del que tanto hablamos) tampoco las tiene. De hecho, aunque tuvieran esas horas, no querrían desperdiciarlas buscando, sino aplicando lo que pueden aprender y mejorando su negocio.

¿Cuál es la solución a este problema de información gratuita, difusa y de dudosa calidad?

Encontrar a alguien que venda un curso bien estructurado con todo lo que necesito a un precio adecuado.

Al final, a pesar de que pague un precio por él, estaré ahorrando tiempo. Muchas veces es mejor pagar 500€ por un curso, ahorrarte 50 horas, y después invertir esas horas en aplicar todo lo que aprendes con el curso.

Yo no sé tú, pero yo cada día valoro más mi tiempo y prefiero pagar por un curso para aprender que perder tiempo que podría pasar con mi familia o amigos. Bucear en Google ya no es mi hobby.

Consejo #6: crea cursos pequeños y manejables

Te tienta crear un megacurso.

Un curso con su propia plataforma, lecciones en vídeos grabados en HD en un estudio, hojas de trabajo, seguimiento, tutores, etc, etc.

Además, quieres abarcar toda tu temática. Vas a contar todo lo que sabes, profundizando en cada aspecto y llevando todo lo que tienes en tu cabeza a ese gran curso que tienes en mente.

Te vas a equivocar.

Recuerda que tus clientes buscan soluciones a un problema. Lo más probable es que ese problema NO se resuelva con un curso tan extenso.

Además, crear un gran curso en la etapa en la que te encuentras (crear y vender tu primer curso online) es un error descomunal.

Vas a gastar tiempo, energía y a encontrar cientos de problemas. Tu fecha de lanzamiento se alargará en el tiempo cada vez más y puede que acabes por desistir por el camino.

Mejor trabaja pasito a pasito. Empieza con un curso pequeño de unos cuantos vídeos y unas cuantas de hojas de trabajo que tú mismo puedes crear con tu procesador de texto.

De verdad, hazme caso.

Y mejor aún, para tu primer curso online ni siquiera pienses en un curso para vender: podrías ir soltándote creando un mini curso gratuito para tus suscriptores.

Puede que más adelante puedas ampliar ese minicurso y conseguir por fin ese curso online para vender. Y lo mejor de todo es que tendrás miles de suscriptores deseando comprarlo.

Consejo #7: no compliques la forma de vender tu curso online

Sé que quieres vender tu curso online de la forma más sencilla, sistemática y vistosa posible.

Te vas a pegar horas y horas buscando la plataforma ideal, valorando opciones como Udemy o Teachable, y pensando en opciones como Memberpress.

Olvídate de todo eso.

Dejar tu curso en una plataforma ajena o intentar construir un monstruo que después tendrás que gestionar solo te traerá problemas.

Haz lo siguiente:

  1. Crea todo tu contenido offline: crea tus vídeos y hojas de trabajo en tu PC tranquilamente grabándote y escribiendo todo a tu ritmo.
  2. Empaqueta todo tu contenido en un archivo comprimido: empaqueta todo el contenido en un .zip que cualquiera pueda descargar con un solo clic.
  3. Crea una cuenta en SendOwl: sigue este tutorial de SendOwl, crea tu cuenta y sube tu curso.
  4. Vende tu curso con un botón: crea una página de venta, ponle un botón de SendOwl… ¡y a vender!

No te hace falta NADA más para empezar.

Si esto funciona, con los ingresos que generarás podrás dar el siguiente paso: crear tu propia escuela online.

Evidentemente aportarás más calidad a tus cursos, mejorarás el aprendizaje, habrá más interacción y tanto tú como tus clientes seréis más felices en ese siguiente paso.

Pero, si no das ese paso anterior con el curso mínimo viable, no llegarás nunca a tener tu escuela online.

Recuerda que lo perfecto es enemigo de lo bueno y que tú quieres empezar a vender cursos. Una vez tengas tus ventas, clientes y hayas roto la barrera inicial, ya llegará el momento de crear tu escuela.

Un artículo escrito por Javier Gobea y publicado en LifeStyle al Cuadrado

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