Megaguia para vender cursos on-line

No es ningún secreto que cada vez más gente compra formación online. Es muy cómoda y la puedes ajustar a tus horarios haciéndote ahorrar mucho tiempo. Sin embargo, en el otro extremo de la balanza, hay muchos que no se animan a vender cursos online —y siguen solo con el modelo presencial— porque les resulta un reto increíble eso de manejar su propio negocio online de docencia y ganarse la vida desde casa.

Se preguntan «¿Por dónde empiezo?».

¿Te ha pasado alguna vez eso de ir por una carretera rural de noche y que una liebre se cruce delante del automóvil? Las liebres se quedan alucinadas, mirando las luces sin moverse durante unos instantes hasta que ven lo que se les viene encima.

No seas liebre.

No te quedes paralizado por la cantidad de cosas que se te vienen encima sin tomar las riendas de tu propio negocio online.

¿Qué es lo que te da miedo?

Puede que sea que te da pereza empezar porque piensas que es mucho trabajo. En un curso online tienes que hacer un trabajo importante al principio, sí. Pero es verdad que luego es un material que puedes usar durante un tiempo y con muchos alumnos.

O puede que te digas a ti mismo «Pero si yo no sé nada como para dar clases…».

Seguro que sabes más de lo que crees de algún tema en concreto.

Solemos mirar a la gente que va delante de nosotros en la formación y no darnos cuenta de la enorme masa de personas que tenemos detrás. No necesitas ser un experto en un tema para dar clases sobre ese tema. Solo necesitas saber más que los demás y enseñar a medida que aprendes.

Aprende documentando el proceso

De esta forma puedes crear un curso online sobre cualquier cosa que te interese mucho.

Lo que sí está claro es que debes ser honesto con tu experiencia y credenciales. Esto, aunque te parezca una desventaja, no lo es. Porque el experto-experto muchas veces olvida las dudas que tenía al principio y se salta información porque resulta terriblemente obvia para él.

Por ejemplo, puedes inspirarte mirando las webs de:

  • Kisco, de «El valor de la educación física» da clase a docentes de su materia y aporta recursos sobre la docencia en educación física a su comunidad.
  • Rubén y Patricia, de Taller Karuna, te enseñan en su web a autoconstruir una vivienda ecológica con balas de paja.
  • Sergio Becerril, de CFEAPPs, donde enseña a diseñar apps para iphone y ipad.

Y sí, Franck también da clases online y gana más de seis cifras al mes con ello. Pero el objetivo al principio son las pequeñas victorias. Mil euros al mes, por ejemplo.

¿Qué significaría eso para ti?

Para ayudarte, hoy te traemos esta superguía sobre cómo dar clases online desde casa y ganarse la vida con ello. Como decía Yoda, «no lo intentes, hazlo». Así que manos a la obra:

Primer paso: determina la temática de tu curso online y pruébala.

La primera pregunta que debes plantearte es esta: ¿de qué tema va a ir tu curso online?

Tal vez lo tienes clarísimo. O todavía estás buscando una idea. En cualquier caso, tienes que tener presente que sea una idea que te guste mucho y que sea rentable.

El error más grande que cometen los creadores de cursos

El error mayor es lanzarte a producir un curso sin haber validado la idea previamente. Crear un curso sin asegurarte de tener estudiantes. Así que echa primero un ojo en tu nicho de mercado:

  • Si ya hay cursos sobre el tema, genial: quiere decir que interesan.
  • Si no hay cursos sobre el tema puede ser por dos motivos: porque es un tema muy novedoso o porque no hay nadie interesado en comprarlo.

¿Cómo saber si va a interesar mi curso a la gente?

Si es una pregunta frecuente o una petición de consejo frecuente, hay gente interesada. La gente compra un curso porque ese curso les resuelve un problema. Tal vez sea escapar de la hipoteca con una casa biosostenible o tal vez sea cómo desarrollar su academia de cursos online.

Así que si quieres petarla con un curso, escucha a tu público objetivo. Cuanto más específico es el problema que resuelves, más sencillo será que lo vendas.

¿Cómo pruebas que esa idea es buena?

Puedes crear un minicurso gratuito como lead magnet y ver si la gente se lo descarga. No necesitas complicados embudos de venta, solo un autoresponder en un servidor de correo electrónico sin más.

Con eso, además tendrás gente que estará interesada en el futuro curso de pago.

O puedes prevender el curso sin haberlo creado aún. Establecer una fecha de inicio que te dé tiempo a irlo creando si se vende y hacer un lanzamiento sin curso.

Ahora vamos a la chicha…

¿Cómo creamos un curso online que enamore a tus alumnos?

La clave es la misma que para escribir un buen libro de no ficción: un esquema de contenidos claro. Y como dice el principio KISS (Keep it simple, stupid!), manténlo lo más sencillo posible.

No hace falta que el curso prototipo tenga absolutamente todo lo que sabes sobre el tema y sea poco menos que una tesis doctoral.

Pregúntate cuál es el objetivo que el alumno persigue haciendo tu curso y cuáles son los pasos que debe dar para lograrlo.

Por ejemplo, en Reinvención Knowmada —nuestro curso para todo aquel que quiere empezar en el tema de los negocios online— el esquema es sencillo. Bloques temáticos con un vídeo y ejercicios, pero en los que se condensa todo lo que una persona tiene que saber para que su negocio online sea exitoso. Cada lección lleva al alumno un paso más cerca de su meta, que es tener un negocio online rentable.

Para un curso corto —que es como te recomiendo empezar—, las lecciones en vídeo no deben durar más de 5-10 minutos. Sencillo, con ideas clave y ligero. Práctico. Directamente al grano.

¿Qué pasa si no has grabado en vídeo jamás? No pasa nada. Puedes dar las lecciones en un grupo de facebook mediante Facebook live y que se queden grabadas en el grupo dentro del apartado de «Unidades». Así además existe una conexión muy directa con tus alumnos.



Tu primer curso online no será una maravilla y no pasa nada

No te compares con gente que lleva mil años dando cursos online. Evidentemente, pensarás «Madre mía, qué nivelazo. Jamás llegaré a eso». Y eso puede llegar a bloquearte y a que no lances jamás el curso porque todo tendría que ser perfecto.

«Hecho es mejor que perfecto»

Mi primer curso online (y el de Franck y el de muchos) era una patata en diseño, la verdad. Mala iluminación, me grababa en la cámara del ordenador, pero el contenido que daba era de mucho valor para mi público porque les resolvía su problema. Generó muchos ingresos y los alumnos estaban muy contentos.

No te obsesiones con la calidad de la edición. Eso ya llegará. Obsesiónate con que tu contenido sea de muchísimo valor para tu alumno.

¿Dónde montar mi curso online?

No hace falta que tengas una web con tienda y membresía para montar una academia de cursos online. Si tienes el soporte técnico necesario para hacerlo, estupendo. Pero no es imprescindible y a lo mejor el no tenerlo es otro de los factores que paralizan a tu liebre cerebral.

Elsa López, por ejemplo, con su academia de formación en Mailchimp u Óscar Feito con su curso de podcasting tienen los cursos alojados en plataformas que se encargan de realizar su facturación y no tienen que tener tienda online en su web.

Y esto nos lleva a la fase final de la guía…

¿Cómo vender y promocionar tu curso online?

Lo primero que debes es decidir un precio. Para hacerlo hay una técnica muy buena que es ver qué está haciendo la competencia y ponerse en la misma horquilla de precios o ligeramente superior.

Nunca te vendas barato. Lo barato se asocia siempre a peor calidad y tendrás alumnos de peor calidad tú también.

La mejor forma de conseguir alumnos para tu curso es a través del correo electrónico. Porque el email marketing sigue siendo una de las maneras más eficaces para vender online. La buena noticia es que no necesitas una audiencia enorme para conseguir ventas.

Pongamos que tu objetivo son esos 1000 €. Y que estás vendiendo un curso de 100 €. Para poder obtener los 1000 € tendrás que venderlos a 10 personas. Pero no necesitas una lista en la que haya 1000 personas nuevas cada mes. Tú vete incrementando la lista con un lead magnet como este que yo te ofrezco por ejemplo:

Y luego puedes empezar por hacer pequeñas campañas en Facebook Ads (si tu curso tiene apertura perenne) o bien orquestando un lanzamiento (si no es perenne).

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