Mi verdadero cambio; empezar el dia antes que el resto

Jamás olvidaré una frase que me dijo uno de los mejores jefes que tuve en mi vida: «Berto, tú no te puedes permitir el lujo de empezar más tarde que tus clientes».

Aquello me hizo pensar primero, despertar después: todos los días de mi vida empezaba a trabajar en una situación de desventaja frente a los demás, porque cuando yo me sentaba en mi mesa ya me estaban esperando problemas y peticiones que tenía que atender. Y sobre todo me esperaba el Correo, muuuuuucho Correo. NUNCA podía ponerme con lo que yo quería o necesitaba porque mi mente daba prioridad a aquello que ya estaba allí.

Aquella refxlexió finalmente me llevó a hacer uno de los cambios más importantes de mi vida: empezar a trabajar antes que el resto. Lo llevo haciendo desde hace muchos años. Es uno de mis superhábitos, me encanta, y lo transmito con toda mi pasión a quienes me escuchan o leen.

El potente Hábito de empezar antes

Mucha gente que se acerca a este hábito lo hace principalmente buscando tiempo de calidad, con más energía vital y menos interrupciones. Eso les permite hacer el trabajo importante. Y es cierto. Funciona muy bien para eso. El poder empezar antes que tu equipo y tus clientes, te permite disfrutar de 30, 40 ó 60 minutos de máxima concentración, con los niveles de energía por todo lo alto, donde siempre podrás sacar adelante el trabajo de más calidad. Y eso, si lo repites todos los días, es una auténtica pasada; porque el rendimiento y satisfacción se disparan desde los primeros días.

Por fin eliges tú qué vas a hacer

Pero hay otro motivo todavía más importante si cabe para empezar antes que el resto. Y es este: por fin tienes tiempo asegurado para hacer lo que a ti te interesa hacer, lo que debes hacer, lo que nunca puedes hacer. Como todavía no hay llamadas, visitas y marrones varios, puedes elegir mejor con qué tarea empiezas. Todos los días. Déjame que desmenuce esto porque aquí está la clave de todo…

El problema que yo tuve durante muchos años, y que propició la conversación con mi jefe, es que al empezar a la vez o más tarde que mi equipo y clientes, me veía obligado a empezar haciendo el trabajo de otros. Y eso, como se repetía todos los días, terminó siendo un lastre enooooorme para mí. Lo pagó mi rendimiento, mi satisfacción, mi “gestión del tiempo”, y sobre todo mis resultados. Tenía mucha capacidad de trabajo, muchas ganas de hacerlo bien, pero mi ejecución era muy pobre.

Cambios pequeños y progresivos. Así lo hice…

 

  • Cambio Número 1: ver si realmente podía adelantar mi hora de inicio y cuánto tiempo. Empecé por media hora, lo que supuso (claro) que también terminara media hora antes. Unas semanas después, tras comprobar los resultados amplié ese tiempo a una hora. Así es, terminé empezando una hora antes que el resto. Y fue una ventaja competitiva brutal.
  • Cambio Número 2: no improvisar en esa hora. Preparar bien el trabajo que voy a hacer, y sobre todo asegurarme que en ese tiempo iba a hacer las tareas que de verdad se merecían estar en ese momento del día: cosas de alto valor, que requerían energía, y sobre todo que me interesaba hacer y cerrar, para poder avanzar y traer resultados.
  • Cambio Número 3: fue mental y no buscado. Fue una consecuencia de organizarme y trabajar así todos los días. Pasé de ser una persona eminentemente reactiva a otra proactiva, que construía su arranque del día con mucha intención. Y eso, a base de repetirlo cada día, me ha ido cambiando “en global”.

 

¿Y si empiezas tú antes?

Sé perfectamente que no todo el mundo puede hacer esto. O incluso que no quiere. Pero te animaría a, como mínimo, estudiarlo. Aunque solo llegues a empezar 30 minutos antes, si lo repites todos los días, con el tiempo será una transformación en toda regla.

(Escribo esto en el AVE Madrid-Sevilla, que ha salido a las 7:00 de la mañana. Con ese horario no me quedaba otro remedio que empezar antes que el resto de personas, pero no me ha costado nada, es algo que hago todos los días. ¡Y que nunca me falte!)

Un artículo escrito por Berto Pena

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.