Esta proliferación atiende a razones científicas, que nos llevan a apostar por la imagen como el principal formato para transmitir información y maximizar el impacto del contenido.

Los datos de Neoman muestran que la información en formato visual ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años. Concretamente, desde 2007 hasta ahora hay un 9.900% más de este contenido en internet. Todo ello debido a nuestra facilidad para procesar la información en formato visual.

La mitad de nuestro cerebro toma parte en esta identificación visual. Apenas necesitamos 150 milisegundos para procesar un símbolo, y 100 milisegundos para darle significado.

Ventajas del uso de las infografías dentro de nuestra estrategia de contenidos

Las infografías permiten mostrar gran cantidad de datos e información de forma esquemática, clara y atractiva; facilitando su asimilación. Estamos expuestos a una gran infoxicación. En la actualidad recibimos 5 veces más información que en 1986. Esto implica 34 gigantes, o unas 100.500 palabras, solo fuera del trabajo.

Por su parte, las infografías constituyen un formato realmente atractivo, que presenta la información de forma fácilmente asimilable, que le lleva a destacar del resto de contenido, contrarrestando así la saturación informativa.

De media, los usuarios leen un 28% de palabras por visita. En cambio, el uso de colores llamativos aumenta hasta en un 80% el deseo de leer.

El contenido basado en imágenes resulta más accesible. Las personas que siguen las instrucciones en base a un texto con ilustraciones son capaces de completar la tarea un 323% mejor que las que carecen de cualquier tipo de indicación visual. Un estudio elaborado por el Patient Education and Counseling sobre el diseño de información sobre medicamentos, se pudo comprobar que la tasa de comprensión de las etiquetas y prospectos que incluían imágenes era del 95%, frente al 70% de las que solo se basaban en texto.

Asimismo, la imagen fomenta la persuasión del mensaje. Las presentaciones con apoyo visual son capaces de convencer al 67% de la audiencia, mientras que en el caso de aquellas sin soporte gráfico, este porcentaje de éxito se reduce al 50%. Reforzar el mensaje con imágenes contribuye a dar más credibilidad a los datos y argumentos de la exposición.

Fomentan el recuerdo del mensaje. El 80% de los usuarios recuerda el 10% de lo que escucha, un 20% de aquello que lee y nada menos que el 80% de lo que ve y hace. Por ello, las infografías constituyen el formato ideal para mejorar la retención del mensaje.

Definitivamente, sus ventajas a la hora de impactar sobre el resto del contenido, su atractivo y la facilidad de su asimilación las convierte en un tipo de contenido realmente efectivo, que además se presta a ser compartido, fomentado así el poder de viralización del mensaje.