Nunca he hablado de productividad y hoy voy a hacerlo. Quiero mostrarte mis 5 claves y los 10 blogs más relevantes en la materia.  Allá vamos.

Lo primero que quiero decir es que este artículo no es una guía al uso con recetas deproductividad. De lo que yo voy a hablar es de lo que a mí me funciona, de lo que yo practico, sea o no sea lo que la mayoría de especialistas recomienda. Es un post, por tanto, con un marcado matiz personal y subjetivo (Bueno… como todos 🙂 ).

Lo segundo que quiero decir es que la productividad, en contra de lo que podría pensarse, tiene poco que ver con el esfuerzo, el sacrificio, el echar horas… Pensamos que para ser productivos hay que hincar los codos y sacrificarse hasta límites inhumanos, pero no. La productividad tiene más que ver con el intelecto, la cabeza y la organización. Fíjate si no lo que dice Tim Ferriss, el aclamado autor de La semana laboral de 4 horas:

Nuestra cultura recompensa el sacrificio personal en lugar de la productividad personal, Concéntrate en ser productivo, no en estar ocupado.

Y es que existe la tendencia a pensar que lo importante es estar entretenido, ocupado, haciendo cosas, sean o no relevantes. También existe la tendencia a acometer lo urgente, aunque no sea lo importante. Y también existe la tendencia a hacer muchas cosas, aunque no cambien nada. Es la práctica imperante en las grandes corporaciones: cambiar carpetas de sitio, revolicar papeles, hacer reuniones para concertar nuevas reuniones, etc. Algo así como estar entretenido hasta que llegue la hora de irse a casa.

Dicho lo cual vamos a empezar ya, y como siempre lo hacemos por lo básico: ¿qué es en definitiva ser productivo?, ¿de qué estamos hablando?

¿Qué es la productividad? ¿Qué es ser productivo?

No voy a enrollarme ni a adormecerte con las diferentes nociones que existen de productividad e iré al grano. Para mí (repito: para mí) la productividad es la capacidad de conseguir el mayor número de resultados en el menor tiempo posible. Resultados que previamente te has marcado, claro.

Ser productivo, en consecuencia, sería la capacidad de realizar las acciones que te has marcado para conseguir tus fines en el menor tiempo posible.

La productividad se puede aplicar a casi cualquier faceta de la vida, de ahí que se hable de productividad personal, productividad empresarial, productividad laboral, económica…

Lo que vamos a ver en este post te sirve para casi cualquiera de ellas.

Mis 5 claves de productividad

Las 5 claves que a mí mejor me funcionan, mis 5 estrategias, son las siguientes:

# 1 Descubre tu campo

Para que los ortodoxos puedan crucificarme a gusto, empezaré diciendo algo así como que la primera regla consiste en que no hay ninguna regla 🙂 .

¡Qué original!, ¿verdad?… Sí, me explico.

Todos tenemos un campo de acción, de funcionamiento, una manera de hacer las cosas… que es la que a nosotros nos resulta útil y productiva.  Eso supone un poquito de autoconocimiento previo, de autodescubrimiento

Cuando se dice que el orden es un requisito para la productividad (o para la efectividad) en realidad tan solo es solo una opinión. A mí, por ejemplo, me va mejor el desorden. Te cuento:

Si tengo que sujetarme a planes, programas, tablas… literalmente me bloqueo y no hago nada. Pero hay gente que necesita ver las cosas programadas (quizá usando herramientas tipo TrelloAsana …). Cada uno es cada uno.

También hay gente que necesita eliminar todas las distracciones a su alrededor (móvil, redes sociales…) para ser productiva. Yo no.  Puedo tener 20 pestañas abiertas y trabajar y estar pendiente de todas ellas.

Hay gente que necesita centrarse solo en una cosa para ser productiva. Yo no. Necesito (o puedo) escribir 4 artículos al mismo tiempo, dos libros, ocuparme de varias actividades más, on line y off line, responder al móvil, los whatsaps… y meter la pizza en el horno. No sé si es bueno o malo, pero así soy, ¿qué le vamos a hacer?

Por lo tanto, cada persona tiene su campo natural, y descubrirlo (y seguirlo) es lo que la hace productiva. Entonces, ¿desorden u orden? Lo que te fluya.

Y hablando de fluir, cuando sigues ese instinto personal que hace que te sientas mejor de una manera que de otra, lo que te permites es fluir mucho mejor con lo que estás haciendo, y eso hace que se precipiten las respuestas y las soluciones. Porque, ¡ojo, importante!: las respuestas, las soluciones, en realidad no hay que buscarlas ni crearlas, ya existen, están, son y cuando fluimos con nuestro campo y lo que estamos haciendo simplemente aparecen, acontecen, se precipitan, se muestran ante nosotros. Por eso no soy partidario de forzar ni de buscar con ahínco nada: prefiero permitir que se muestre ante mí lo que necesito.

# 2 Ley de Pareto

De la Ley de Pareto imagino que habrás oído hablar. Casi todo el mundo lo ha hecho, el problema es que nadie aplica lo que dice.

Este señor, Pareto, fue un escritor, ingeniero y economista del siglo XIX, que formuló una teoría interesante: comprobó que el 80% de los ingresos que se producían en un campo determinado procedía del 20% de los intervinientes, o del 20% de las acciones o del 20% de las causas. Y viceversa: que el 80% restante producían tan solo el otro 20%.

La teoría se ha extendido a casi todos los ámbitos de la vida, y aplicada a laproductividad indicaría que el 20% de lo que hacemos produce el 80% de resultados (y viceversa).

El problema de Pareto, como he indicado antes, no de Pareto, sino de su ley, es que aunque casi todo el mundo se conoce y repite la fórmula casi nadie la aplica. Todos sabemos lo que no hay que hacer… pero lo hacemos.

Aplicado a mi negocio on line, a este blog que ves, la aplicación bastante estricta que hago de la ley de Pareto hace que algunas personas puedan sentirse molestas conmigo. Te diré el porqué con algunos ejemplos. Así de paso cotilleamos un poco 🙂 .

Hay compañeros que me piden entrevistas u otras colaboraciones, y si entran dentro del 80% no productivo, sintiéndolo mucho no las hago, porque para ser productivo debo racionalizar mi tiempo. No tengo días especiales de 75 horas.

Hay compañeros que me piden ser afiliado de sus productos, y si veo que no tienen relación con mi temática, o estimo pocas ventas, o considero que a mi audiencia no le interesa, sintiéndolo mucho digo que no.

Hay personas (lectores, compañeros, suscriptores, quizá tú seas uno de ellos) que me piden una charla virtual de media horita por skype. El motivo es conocernos e intercambiar impresiones. Amablemente comunico que me encantaría, pero que previamente necesito saber en qué creen que puedo ayudarles a ellos o en qué creen que pueden ayudarme a mí. Si no saben precisarlo, que suele ser lo más frecuente, amablemente declino porque hablar por hablar no es lo mío, y prefiero ir a una charla cuando hay un objetivo definido y puede ser útil al menos para uno de los intervinientes, que no necesariamente tengo que ser yo, ni mucho menos.

Por lo tanto, aplicar la Ley de Pareto cuesta, como tantas cosas, e implica ser coherente y consecuente, porque si no en el transcurso del día te alejas considerablemente de lo importante, de lo que te acerca a tu fin.

# 3 Centrarte en lo que funciona

Mi siguiente estrategia de productividad consiste en centrarme en lo que me funciona y replicarlo.

(Inciso: todo lo que estamos hablando supone, evidentemente, que tienes un objetivo y te diriges a él. Si no es el caso, mi consejo es que empieces por ahí).

Una vez que tengo identificadas las cosas que me funcionan (las acciones, los instrumentos, las colaboraciones, los sistemas…) lo que hago es replicarlas para multiplicar resultados.

Si haciendo una cosa consigo un resultado de 15, replicando la misma en ese u otro ámbito conseguiré 30.

Por ejemplo, si enviando una nota de prensa a los medios, de determinadas características, longitud, encabezamiento, etc. consigo un buen resultado, replico el sistema y lo multiplico. Y hago más notas de prensa de esas características.

Esto parece muy evidente pero si nos fijamos mucha gente lo que hace es lo contrario: se centra en lo que NO le funciona para mejorarlo y hacer que le funcione. Parece lógico, pero para mí eso es centrarse en lo que no se debe. Si intentas mejorar algo que en absoluto funciona, como máximo después de tiempo, esfuerzo y calentamientos de cabeza conseguirás un poco de mejora, pero nada comparado al subidón que experimentarás multiplicando lo que ya sabes que sí te funciona.

No podemos ser especialistas o expertos en todo. Es imposible porque no hay tiempo. Yo prefiero centrarme en algo y llegar hasta el infinito con ello que no estar intentando perfeccionar todo lo que hay a mí alrededor. Pero insisto: cada uno es cada uno.

(Ah, se me olvidaba. Otro ejemplo claro de replicar. Esta web que tienes ante ti (la mía 🙂 ) es un generador de felicidad por todos lados. Los lectores experimentan felicidad porque aprenden de cosas que les gustan y encuentran soluciones a sus problemas, y yo experimento felicidad porque gano dinero y veo felices a los demás. ¿Qué hago entonces si este sistema funciona? Lo replico y abro el mismo tipo de web en inglés. Aquí tienes el ejemplo de lo que digo.

# 4 Herramientas

Mi cuarta estrategia de productividad es la utilización de herramientas que, aun siendo de pago, me permitan ganar más dinero.

Un ejemplo de lo que digo es Kwfinder, un planificador de palabras clave que tiene una versión gratuita y otra de pago.

Yo podría quedarme con la versión gratuita y acceder cada día a tan solo 3 búsquedas. Pero si voy en serio con mi proyecto sé que tengo que hacer muchas más. ¿Me compensa perder tiempo cada día en entrar a la herramienta para ahorrarme 10 ó 15 € mensuales, cuando en ese tiempo puedo escribir contenidos y crear productos que me reporten más ventas? A mí no me compensa.

Sé que mucha gente piensa que con la cantidad de herramientas e informaciones gratuitas que hay en Internet les sobra. Perfecto. La pregunta es: dado que aquí estamos hablando de productividad, ¿están siendo todo lo productivos que podrían? No. Dedican tiempo a buscar, organizar, comprobar, conocer… y no van de la mano con sistemas ya probados. No van a las soluciones seguras.

Dicho lo cual, voy a la última clave.

# 5 Apalancamiento

Hace ya tiempo que escribí sobre el apalancamiento y sus ventajas.

Apalancarse significa apoyarse en algo o alguien para multiplicar los resultados. Hablando como estamos de productividad, viene como anillo al dedo.

En el enlace anterior verás todas las formas que existen de apalancarte, o lo que es lo mismo los tipos de apalancamiento que existen.

A grandes rasgos puedes apalancarte con personas (un influencer, por ejemplo), con la formación (que te permite llegar donde otros no llegan…), con plataformas (Internet), con dinero de otras personas (financiación), etc.

El apalancamiento, en definitiva, te permite utilizar palancas que te impulsan, de forma que con una pequeña acción inicial (la que necesitas para mover el resorte) puedas conseguir un gran resultado.

Los 10 mejores blogs de productividad

Y bien, llegados aquí, ¿quieres conocer los que para mí son los 10 mejores blogs de productividad? Aquí van ordenados por orden alfabético:

Beatriz Blasco

Productividad consciente para emprendedores y profesionales

♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Caos Cero

Gestión, hábitos y productividad para bloggers y emprendedoras

♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Dutudú

GTD y productividad personal y profesional

♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Esencialista

Administración consciente del tiempo

♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Jerónimo Sánchez

Consultoría artesana en efectividad y productividad personal

♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Jordi Sánchez

Organización, gestión, emprendimiento y marca personal

♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Más y Mejor

Motivación, ingresos y productividad para emprendedores

♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Sencillez Plena

Minimalismo y organización profesional

♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Técnicas de Organización

Organización y productividad

♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Thinkwasabi

Hábitos, productividad y control de vida

Un artículo escrito por Agustin Grau