El denominado “teletrabajo” (aquel que se hace desde casa) no tiene demasiada buena prensa. Hay quienes que creen que aquellos que trabajan desde casa lo hacen con el último objetivo de escapar a los ojos (y las broncas) de sus jefes.

Y no sólo eso. El “teletrabajo” estaría peleado, según algunos, con el trabajo en equipo, sin el cual es imposible (supuestamente) el buen funcionamiento de una empresa.

Sin embargo, y pese a ser una suerte de “demonio” desde el punto de vista de muchísimas personas, lo cierto es que el “teletrabajo” trae bajo el brazo más ventajas que desventajas. Así lo cree al menos Nicholas Bloom, profesor de Económicas de la Universidad de Stanford.

De acuerdo con Bloom, trabajar desde casa es una opción potencialmente tan poderosa e innovadora con los tan en boga coches sin conductor.

Prueba de que el “teletrabajo” es efectivamente muy eficiente es una empresa de Singapur donde la mitad de la plantilla trabajó desde casa cuatro días a la semana y la otra mitad acudió a trabajar a la oficina los cinco días de la semana.

Tras un estudio que se prolongó durante dos años y con esta empresa como epicentro, aquellos empleados que desarrollaron sus tareas laborales desde casa incrementaron de manera extraordinariamente notable su productividad (debido fundamentalmente al menor número de distracciones y de conversaciones improductivas).

Los empleados que apostaron por el “teletrabajo” desarrollaron también una tendencia a permanecer durante más tiempo en su puesto de trabajo, mermando así la rotación, cuyo impacto es muy negativo para las empresas en términos productivos.

Trabajar desde casa hace además más felices y saludables a los trabajadores, que reducen con el “teletrabajo” el absentismo laboral y ahorran así costes a las compañías.

El experimento llevado a cabo por la empresa de Singapur a la que hace referencia Bloom fue tan exitoso que la compañía decidió generalizar el “teletrabajo” en toda la plantilla(pudiendo así crecer sin ampliar el espacio útil de sus oficinas).

Los resultados de este experimento están en línea con un reciente estudio de Gallup, según el cual los empleados que trabajan desde casa están bastante más predispuestos (41%) que el resto (30%) a desarrollar engagement con la empresa para la que desempeñan sus labores profesionales.

Un artículo publicado en Marketing Directo