Si pensamos en “trabajar” con la definición estricta, generalmente nos imaginamos sentados en una oficina, delante una pantalla de ordenador. Paredes grises, la máquina de café sacando humo y la aguja del reloj haciendo “tic tac”. Suena deprimente, lo sé.

Hoy en día cuesta mucho encontrar a alguien que te diga que es feliz en su trabajo, las obligaciones y responsabilidades nos atan, y tenemos que llegar a fin de mes. En esta ecuación no entra el disfrutar y ser feliz.

Cloud computing concept diagram in hand drawn chalk on sky background

Desafortunadamente, ante la situación económica que vivimos cada vez tenemos las manos más atadas para trabajar en algo que nos guste, ahora trabajamos en lo que podemos, y tenemos que escuchar eso de “y da gracias”.

Pero, como toda situación debemos adaptarnos, y así ha sido como han surgido ideas brillantes, gente que piensa fuera de la caja y que intenta sacar partido de todas las situaciones. Esta vez con una forma de trabajar totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados. Estamos hablando de los nómadas digitales, estos según Google son “profesionales que usan las nuevas tecnologías para trabajar, y que lleva a cabo un estilo de vida nómada. Por lo general, los nómadas digitales trabajan de forma remota (desde casa, cafeterías o viajando) en lugar de hacerlo en un entorno de trabajo estable”.

El nomadismo digital ha supuesto la liberación del profesional respeto a las barreras geográficas, a las rutinas y a los horarios fijos. Siendo ellos mismos quienes deciden dónde, cómo y cuándo. Un nómada acostumbra a tener un estilo de vida basado en la libertad, no teniendo que dar explicaciones de dónde esta o de qué está haciendo. No necesita un sitio de residencia fijo, aunque no será un viajero convencional, ya que su trabajo siempre le acompañará.

A lo único que un nómada digital estará atado es a una buena conexión de wifi.

Este movimiento se ha originado debido a los grandes avances tecnológicos, que han roto las cadenas del trabajo tradicional y ha liberado profesiones tales como la de programador, traductor de textos o un FreeLancer que se dedica al marketing digital.

Sus trabajos no requieren estar en un mismo sitio ya que las herramientas que necesitan son softwares, un ordenador, y WIFI. Con este movimiento se ha conseguido que estos profesionales puedan desempeñar sus trabajos lejos de las oficinas y puedan así conciliarlo con sus familias y/o sus aficiones.

Esto les aporta grandes beneficios, y no hablamos solo de beneficios económicos, desde poder compartir más tiempo con la familia, a hacer realidad el sueño de dar la vuelta al mundo sin gastar todos tus ahorros, practicar el deporte que tanto te gusta como el surf en playas de todo el mundo, o seguir al frio y esquiar todo el año.

Para los empresarios ha supuesto reducir costes administrativos, que todo grupo de trabajadores conlleva. Este es el caso de Trendhim, que cuenta con varios nómadas digitales en su plantilla, algunos de ellos estudiantes, que, gracias a no estar atados a un contrato tradicional, pueden viajar o priorizar los estudios, según la temporada, pero seguir trabajando. Otros prefieren viajar en busca de las mejores olas, y trabajar debajo de las sombrillas de Bali.

Gracias a aplicaciones como Skype, Whatsapp, Viber, Toky, Gmail… podemos reducir las distancias a cero, aunque tengamos una entrevista en Tokio, no es necesario coger aviones, solo necesitamos abrir el ordenador, prepararnos una taza de café y estamos listos.

Afortunadamente, esta es una de las salidas para muchos jóvenes que quieren viajar, pero sin tener que renunciar a formarse como profesionales, de esta forma encuentran un sistema que les permite hacer ambas cosas. O estudiar en otros países sin dejar de generar ingresos.

Los destinos favoritos para los nómadas digitales son:

– Tailandia, Chiang Mai o Bangkok. El bajo coste de vida es uno de los principales motivos, a parte de la belleza del país, por supuesto.

– Reino Unido, Londres. Esta ciudad es la cuna de gran cantidad de startups. Las oportunidades de empleo en la ciudad son elevadas, aunque también el coste de vida.

– Alemania, Berlín. Es la ciudad alternativa por excelencia, famosa por la variedad de oportunidades en todos los campos.

 EEUU, San Francisco. Con una de las rentas más elevadas del país, pero con una amplia vida nocturna y distintas actividades culturales para realizar a cada momento.

Todo vuelve a los inicios, dejamos de ser sedentarios para volver a ser nómadas, a adaptarnos a las nuevas situaciones y sacar provecho de las nuevas tecnologías, que nos ofrecen millones de oportunidades que harán que podamos ser más libres, en definitiva, más felices.

Un artículo publicado en Marketing Directo