7 consejos (no fórmula, ni libreto) para cambiar tus resultados en 2021

Pasamos la prueba, superamos esa línea de meta que parecía tan lejana, tan incierta: ¡estamos en 2021! Como lo mencioné en mi saludo de Año nuevo (si aún no lo viste, haz clic aquí), “Si la vida nos dio la posibilidad de seguir en este mundo es porque nuestra misión no terminó. ¡Y vamos a cumplirla!”. Ese será el único propósito que guíe mis acciones y decisiones en estos 12 meses.

El 2020 nos dejó grandes lecciones a todos. Algunas, dolorosas; otras, muy valiosas. Unas y otras, sin embargo, encierran un valioso aprendizaje que es el punto de partida para encarar los retos que vamos a encontrar en nuestro camino en los próximos meses. Meses que, ojalá, nos brinden alegrías, sueños cristalizados y, lo mejor, la posibilidad de ayudar a otros a transformar su vida.

Aún no terminados de superar un período muy difícil, una prueba que para muchos fue demasiado costosa. Pero, lo sabemos, la vida continúa y también continúan los retos. Y, sobre todo, la vida nos proporciona nuevas oportunidades para cumplir nuestros sueños, para cambiar el estilo de vida y adoptar uno que nos haga más felices, que redunde en el bienestar de los nuestros.

Emprender es un oficio maravilloso que, sin embargo, no es para todos, no es para cualquiera. Sé que es duro, pero es la realidad, una verdad que muchos desconocen y después lo pagan caro. Este, recuérdalo, no es un trabajo convencional, con una paga fija y prestaciones, con vacaciones remuneradas, con otros beneficios como cesantías y pensión. Si eso deseas, emprender no es para ti.

El problema es que en internet pululan los vendehúmos, los deshonestos, que prometen riqueza exprésQue si haces esto o aquello en 30-60 días obtendrás ganancias de seis o siete cifras, pero no te cuentan que ellos mismos no lo han conseguido o, quizás, en el mejor de los casos, alguna vez lo hicieron y nunca pudieron repetirlo. Lo malo es que muchas personas caen en sus redes.

Con frecuencia, veo publicaciones que múltiples opciones de lo que llaman negocios rentables para comenzar en internet. Las promueven como fórmulas de éxito, pero no son más que un bulo, una mentira. Porque, entonces, si fueran tan efectivas, ¿por qué no todo el mundo se dedicaría a ellas? ¿Por qué hay tantos testimonios de personas que fueron engañadas con estos trucos?

Esto que menciono no tiene la intención de atemorizarte, ni de frustrar tus sueños de convertirte en un emprendedor. Se trata de llamar tu atención, de abrirte los ojos, de invitarte a reflexionar para que no cometas el mismo error de otros. Son cada vez más las personas que ven esta como la única salida a una vida vacía que no los satisface, pero la medicina resulta peor que la enfermedad.



Y eso sí que duele, déjame decírtelo. Porque en la práctica es tapar un error con otro más grave. Y se te derrumba la vida, te estrellas con una realidad dolorosa y te sientes derrotado. Es algo que he visto muchas veces a lo largo de mi trayectoria y, por eso, me enfoco en darte los elementos de juicio necesarios para que, cuando decidas dar este primer paso, no vaya a ser un paso en falso.

Lo que ocurrió en 2020 nos dejó un mensaje claro: la transformación digital ya no es un lujo o una opción, sino una necesidad. Esta premisa se aplica a negocios (grandes, medianos o pequeños) y también a personas, a emprendedores. Esta transformación viene de tiempo atrás, pero en los últimos meses se aceleró a un velocidad increíble: en 10 meses avanzamos más que en 10 años.

Y ese, debes saberlo, es un factor de alto riesgo. ¿Por qué? Porque son muchos los que creen que no hay otra salida, porque algunos piensan que es la opción perfecta, porque otros más asumen que es un camino fácil y rápido, pero no hay nada más alejado de la realidad. En marketing, el peor de los caminos, el que solo te lleva a la ruina y a la perdición, es un atajo. ¡Ten cuidado, por favor!

Si el sueño que acuñas en este 2021 es convertirte en emprendedor o comenzar un negocio propio, mi consejo es que sigas estos consejos (que NO son una fórmula del éxito o algo parecido):

1.- Tu conocimiento es el punto de partida. Ni se te ocurra irte por el atajo de la riqueza exprés, de los negocios fáciles, que no existen. El punto de partida es tu conocimiento, eso que sabes, en lo que te has preparado durante años, el campo en el que acreditas experiencia. Además, debe ser algo que te apasiona, que estés en capacidad de transmitir a otros y contagiarlos, empoderarlos.

2.- Un propósito claro es tu guía. Si lo que te obsesiona es abrir un negocio para ganar mucho dinero y rápido, caminas al borde del precipicio. El dinero es consecuencia de lo que haces, de si eres capaz de ayudar y servir a otros con tu conocimiento, tus dones y talentos. El propósito es el combustible que te mantiene en marcha a pesar de las dificultades, es un plus de motivación.

3.- Un plan de acción. En internet abundan los modelos de negocio y los planes de negocio, que no son más que plantillas que ¡NO sirven! Tu negocio es único y, por ende, requiere un plan único, una estrategia única, especialmente diseñada para tus posibilidades y las necesidades de tus clientes. Ese plan debe tener objetivos claros, metas intermedias y métricas para medir resultados.

4.- Un plan de inversión. Si no siembras, no cosechas; si no inviertes, no ganas. Es una ley de los negocios. Lo gratis no funciona, mientras que lo barato no solo sale caro, sino que te limita. Entiende, entonces, que requieres invertir en ti, en más conocimiento, en formaciones específicas, en recursos y herramientas, en asesoría especializada, en apoyo. Y no requieres ser millonario.

5.- Un buen entorno. ¿Sabías que el 99 por ciento de las voces que te pronostican fracasos surge de tu entorno cercano? Es decir, tu familia, tus amigos, tu pareja. Si quieres dejar de ser un persona promedio, un profesional promedio, debes juntarte con los que ya están donde tú quieres estar, los que ya lograron lo que quieres para ti, los que pueden acreditar resultados efectivos y ciertos.

6.- Una mentalidad de abundancia. Somos lo que pensamos y creemos, porque esos pensamientos y creencias determinan nuestras acciones y decisiones. Necesitas trabajar tu mente y programarla para la abundancia (que no es riqueza), para la prosperidad, para el servicio desinteresado. Debe estar conectada con tu propósito y en la práctica se manifiesta en acciones concretas, medibles.

7.- Un mentor que te lleve de la mano. Nunca me cansaré de repetirlo: nadie, absolutamente nadie, logró éxito y prosperidad en la vida o los negocios en solitario. Todos, absolutamente todos, necesitamos de otros, en especial, de aquellos que ya tienen casos de éxito, que ya ayudaron de manera efectiva a otros, que están orientados a la transformación, no a la acumulación de riqueza.

“Si la vida nos dio la posibilidad de seguir en este mundo es porque nuestra misión no terminó. ¡Y vamos a cumplirla!”Lo que sucedió en 2020, por malo que haya sido, quedó en el pasado: no lo puedes modificar. Pero, sí puedes cambiar tu realidad, la de 2021, y crear un presente de éxito, abundancia, prosperidad, paz y tranquilidad. Ah, y de bienestar para ti y tu familia.

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