De influencers a empresarios: cómo el fenómeno de las redes sociales ha dado paso a negocios millonarios

Los influencers son sin lugar a dudas los líderes de opinión más destacados en el mundo de las redes sociales, con cientos de miles, e incluso millones, de seguidores son capaces de generar tendencias virales que trascienden fronteras a través de sus publicaciones. Pero ahora, y gracias a su posicionamiento como soberanos de las redes, los influencers están ampliando su mirada hacia el mundo empresarial.

De acuerdo a los datos del informe «Creadores de contenido y su nueva realidad: el valor del engagement», de IAB Spain y Grupo Go, el número de creadores de contenido que se pueden considerar perfiles con influencia real en España está situado en un aproximado de 2.200 cuentas en Instagram y 1.800 en TikTok. Como nuevos embajadores de las marcas, los influencers demuestran una y otra vez su capacidad para llegar a la audiencia de forma exitosa, pues un entorno marcado por mensajes, estos creadores de contenido son capaces de generar comunidad y acercar a las audiencias a los productos y servicios que recomiendan.

Es por ello que se fortalece la presencia de las agencias de influencers, con el objetivo de formalizar las relaciones entre marcas y creadores de contenido. A diferencia de las prácticas del pasado, los anunciantes ya no buscan meramente colaboraciones puntuales, sino que buscan generar colaboraciones a largo plazo con reconocidos influencers, quienes les permiten establecer conexiones significativas con las audiencias más jóvenes. Pero ahora los influencers refuerzan su apuesta por invertir en marcas y empresas propias.

Como señalan desde El Mundo, en 2023 «las influencers ya no se conforman con trabajar para agencias, sino que se han convertido en empresarias», estos han generado sus propias industrias apoyándose en su capacidad de influencia. «Viven de las marcas, sí, pero de las suyas».

Un nuevo panorama de influencia

Por ejemplo, Lola Moreno, la influencer de 21 años mejor conocida en el mundo de las redes como «Lola Lolita» es una de las creadoras de contenido más destacadas en España. Desde los 12 años empezó a subir videos a internet, hasta convertirse en el fenómeno de redes que es en la actualidad. Lola, cuyo contenido se centra en el baile, ha incluso conquistado a celebridades globales como Shakira, Rosalía o Camilo, quienes han compartido cámaras con la influencer española.

«Ni Instagram me paga, ni Tiktok tampoco. Si vivo, es gracias a las marcas que me dan de comer», señaló la influencer, que es representada por su madre, administradora de la agencia Lolita Manager, quien además, gestiona los perfiles de Sofía Moreno (Sofía Surfers), así como otra decena de influencers. De esta forma, la agencia se nutre de las distintas colaboraciones de sus representados con multinacionales como L’Óreal, McDonald’s o Pandora.

También destacan los casos de Aida Domenech, mejor conocida como Dulceida, o María Pombo, quienes han creado empresas millonarias partiendo de sus posiciones como influencers. «En 2022, Pombo facturó más de un millón de euros con Tipitent, mientras que la empresa de Dulceida creció un 70% más después del Covid alcanzando los 3,3 millones. Y lo han hecho valiéndose de sus colegas de profesión para promocionar sus marcas y apoyar sus eventos», aseguran desde El Mundo.

Eventos, galas de premios, agencias y festivales en los que participan estos influencers con sus firmas son ejemplo del éxito del modelo, «los proveedores se pegan por formar parte de los eventos que organizan sus marcas», señala Lorenzo Remohi, CEO de Glow Filter, la empresa de la influencer Marta Lozano.

El fenómeno de influencers a empresarios

Como señalan desde El Mundo, más de la mitad de las influencers cuentan con sus propios negocios y el amiguismo, en este sentido el ecosistema de los influencers se mantiene en un proceso constante de «hoy por ti, mañana por mí», donde aparecer en una fotografía junto a una cara reconocida abre innumerables puertas a la hora de colaborar con marcas.

Las cifras que alcanzan las colaboraciones se han multiplicado en los últimos años, pasando de pasar de 100 euros por post en un principio, hasta miles de euros en pocos años. Actualmente, una publicación con un influencer medio está valorada en 3.000 euros, según fuentes de Abaccino.

Tal y como destaca el CEO de Glow Filter, el marketing de influencers es fundamental, «ahora mismo el que quiera huir de las influencers es que no tiene ni idea, son el mayor tesoro de venta: pueden hundir o aupar un negocio. Toda empresa debería, en el momento en que se lo pueda permitir, invertir en ellas», asegura Lorenzo Remohi.

Según un reciente estudio llevado a cabo en Alemania, un 61% de los consumidores que siguen a influencers en las redes sociales confiesa que compraría con más alta probabilidad los productos de una marca si estos fueran promocionados por sus prescriptores predilectos.

Si bien la economía de los influencers se basa en las colaboraciones con marcas, hay una tendencia generalizada de estos convirtiéndose en sus principales inversores al desarrollar empresas que se sostienen gracias a su presencia en redes sociales.

De protagonizar las campañas de grandes marcas a posicionar sus marcas propias, en la actualidad los influencers han decidido emprender «en oleada» creando marcas que empiezan a posicionarse en el mundo «mainstream» como empresas por derecho propio.

Fabiana Seara

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