Dejé mi trabajo de oficina para hacer directos en TikTok: ahora gano el doble

Antes trabajaba a tiempo completo en una empresa que pertenecía a uno de los mayores conglomerados sanitarios de Singapur.

Desde octubre de 2022, he tenido la venta en directo como trabajo secundario. Eso ha significado organizar retransmisiones en directo en TikTok Shop, una plataforma en la que vendo de todo, desde televisores a purificadores de aire u ordenadores, directamente a los espectadores.

En octubre de este año, me di cuenta de que estaba ganando más o menos lo mismo con mi trabajo principal y con el secundario. Mi sueldo en mi antiguo empleo era de unos 5.500 dólares singapurenses al mes (unos 3.800 euros).

Y, como dividir mi atención entre ambos me estaba suponiendo un esfuerzo considerable, decidí que era hora de dedicarme al live shopping a tiempo completo.

Dos horas hablando sin parar

Normalmente, un streaming de live shopping dura entre dos y cuatro horas, con entre 20 y 400 personas siguiéndolo en directo, y entre 1.400 y 7.000 espectadores únicos en diferido.

Durante ese tiempo, suelo hablar sin parar. Eso incluye describir las ofertas, mostrar los productos, responder a preguntas —tanto sobre mí como sobre lo que vendo— y mostrarme muy enérgico. A lo largo de todo el proceso, desde que el usuario hace clic en un producto hasta que lo compra, sigue oyendo mi voz. Se trata de algo que se siente muy cercano y personal.

Por todo ello, me pagan entre 500 y 800 dólares por hora —300 y 500 euros respectivamente— y también me llevo una comisión por algunos de los artículos que vendo, que suele oscilar entre el 15 y el 30% del precio del producto. Suelen pagarme entre 1.000 y 3.000 dólares por una sesión de dos horas (unos 700 y 2.100 euros).

No se trata tanto de vender como de entretener

Los telespectadores se desconectan cuando uno se muestra demasiado incisivo y se dirige a ellos de forma demasiado directa.

En lugar de eso, hay que resolver sus dudas constantemente y mantener el ritmo. Incluso cuando muestras el producto, no puedes limitarte a enseñarlo. Hay que sostenerlo, tocarlo, desmontarlo y hacer que el proceso parezca divertido.

He descubierto que jugar a juegos como el Jenga en directo ayuda a mantener a los espectadores atentos e interesados en el producto. Les hago una pregunta y, por cada respuesta correcta, saco un ladrillo de la torre hasta que se derrumba.

Te bombardean constantemente con preguntas y con datos a los que tienes que saber responder

Lo mejor de TikTok Shop es que, durante el streaming, puedes ver un panel con todas las estadísticas sobre el tiempo que los espectadores están viéndote, sus datos demográficos y lo que están comprando. Así puedes saber qué funciona y qué no.

Responder a las preguntas es una parte importante. Algunos espectadores están realmente interesados en el producto, pero otros no tanto. Te pueden llegar a hacer preguntas bastante intrusivas como: «¿Tienes pareja?», y algunos trolls entran solo para insultarte.

Gestionar a la gente de forma divertida forma parte del trabajo. Me he dado cuenta de que a los espectadores les encanta que les des dramatismo y les des a los trolls de su propia medicina.

Los espectadores están especialmente pendientes de los descuentos temporales

Antes de cada streaming hablo con la compañía que me contrata para entender el producto y el descuento que le aplican. Puede llevar hasta un mes concretar detalles como las ofertas, qué productos vender y en qué debe centrarse la retransmisión en directo.

Normalmente, los productos acaban siendo entre un 5 y un 30% más baratos que en otras plataformas de comercio electrónico. Aunque esos descuentos solo duran lo que dura el directo.

Desde que dejé mi antiguo trabajo, mis ingresos se han duplicado con creces, pero me preocupa que sea algo temporal

Me suelo pasar entre 2 y 11 horas al día retransmitiendo en directo, incluidos los fines de semana, dependiendo de las empresas con las que trabaje.

El esfuerzo que le he dedicado a este trabajo ha dado sus frutos. En noviembre, gané casi cuatro veces más que en mi antiguo empleo y, en lo que llevamos de diciembre, he ganado más del doble. Sin embargo, muchos de los grandes streamings —y de los grandes pagos— están ligados a acontecimientos estacionales.

Las fechas especialmente importantes, como el 11 del 11 (Día del Soltero en China) o el 12 del 12 (fecha en la que se suele celebrar el día de las compras online en algunos países asiáticos), el Black Friday o el Cyber Monday, implican horas y horas en directo sin parar.

Algunas de mis retransmisiones con cuenta atrás se alargan hasta las tres de la mañana, porque los espectadores siguen conectados y tienen ganas de seguir comprando. Aun así, no me arrepiento de haber dejado mi trabajo de oficina. Al ser una persona enérgica a la que le encanta hablar, mi trabajo actual me da mucha más libertad para decidir sobre mi futuro.

Ramón Armero

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