EL ÉXITO A TEMPRANA EDAD

Muchachones, un día más de escribir en el blog, un día más de felicidad. Hoy quería peguntarles: ¿qué piensan ustedes del éxito a temprana edad? Si bien en un artículo pasado que se tituló El éxito después de los 40 años argumenté que el éxito llegaba con la edad, debo decir que también existen excepciones de las cuales podemos aprender muchísimo. Así como la historia del General Sanders, que tuvo éxito a los 65 años con su empresa KFC, existen historias de jóvenes que le apostaron a una idea y la convirtieron en un éxito.

Evidentemente, estos casos de éxito a temprana edad, así como los casos de éxito después de los 40 años, nada tienen que ver con golpes de suerte o con proyectos del tipo «hágase millonario desde su celular sin salir de casa» que abundan hoy en internet. Los elementos en común que tienen las historias de éxito, sea cual sea la edad en la que se logre, son la pasión, la disciplina, la creatividad y la innovación. Por tal motivo, en este artículo, además de exponer los puntos esenciales para alcanzar el éxito siendo jóvenes, les mostraré 5 historias inspiradoras para que ustedes se motiven y construyan su propia historia de éxito.

¿Cuáles son los elementos distintivos que diferencian a los jóvenes exitosos de los demás? ¿Qué oportunidades supieron aprovechar estos jóvenes que otros no vieron? ¿Qué podríamos aprender nosotros de estas historias? Todas estas preguntas las vamos a responder en este artículo parceros y espero que ustedes se queden leyendo hasta el final. Prometo, como siempre, darles información de calidad, que les impacte positivamente y que los motive a ser mejores personas y a luchar por esos sueños que rondan en sus mentes día a día. Acompáñenme pues en esta feliz historia. ¿Así dice el meme? jeje

Vivir sin miedo: una pieza clave del éxito a temprana edad

Menchitos, hace días leí un artículo en el que un psicólogo decía que los niños tenían muy poca conciencia del fracaso. Esa frase me impactó mucho porque es tan real que asusta. Y creo, precisamente, que esa es la gran cualidad que diferencia a los niños de los adultos. La poca conciencia del fracaso, grábensela bien en sus cabezas muchachones. ¿Qué beneficios, entonces, podrían sacar los niños de esa poca conciencia del fracaso? Sencillo parceros: vivir sin miedo.

Cuando leí esa frase de ese psicólogo e hice este razonamiento que hoy les escribo acá, mi cabeza hizo ¡boom! Ahí está la clave de todo menchitos, en vivir sin miedo. Y no nos lo tiene que enseñar un coach o un mentor de crecimiento personal, nos lo están enseñando nuestros propios hijos, hermanos y sobrinos. Tenemos a los mejores maestros ahí en nuestras casas y a veces no les prestamos la suficiente atención.

Yo nomás me pongo a analizar a mi hijo Orión y me doy cuenta de esto que les estoy hablando parceros. Ese verraco cuando estaba más chiquito se metía al río sin miedo, quería subirse en las cuerdas de escalada, bajaba las escaleras de la montaña sagrada sin aún saber caminar, quería treparse a los árboles. Ahora que ya está más grande empezó a escalar, a nadar solito, y a querer explorar senderos por su propia cuenta. Los niños viven sin miedo, pero nosotros los adultos a veces nos encargamos de enseñarles ese miedo.

Los jóvenes que lograron el éxito son igual, tienen poca conciencia del fracaso y eso los lleva a aventurarse, a creer en sí mismos y a apasionarse por lo que hacen. ¡Ay, cuánto de todo eso nos hace falta a los adultos! sobre todo apasionarnos y creer en nosotros mismos. Pareciera que la vida, conforme la vivimos, nos va haciendo menos aventureros, menos arriesgados, más gallinas como dirían en mi tierrita. Así no debe ser parceros. Esta es, sin duda alguna, la primer gran enseñanza de los jóvenes que alcanzaron el éxito a temprana edad: vivir sin miedo.

La pasión: un determinante a la hora de hacer los sueños realidad

¿Ustedes están de acuerdo con lo que acabo de decir? ¿Que la vida conforme la vivimos nos hace menos arriesgados, menos aventureros y más gallinas? Espero que no estén de acuerdo y que tampoco vivan así parceros. Inclusive, les diría que le den la vuelta a la tuerca: que entre más pasen los años más apasionados se vuelvan y más crean en ustedes. Los jóvenes exitosos son todo esto de lo que les estoy hablando. Apasionados, arriesgados, viven sin miedo y, sobre todo, no tienen miedo a vivir ni a fracasar.

Ustedes menchitos, jóvenes o adultos, que me están leyendo al otro lado de su computador o smartphone, ¿son apasionados? ¿Pueden decir con plena certeza que como los jóvenes exitosos viven sin miedo y tienen poca conciencia del fracaso? Ojalá la respuesta sea afirmativa, aunque si es negativa, acá les estoy trayendo los aspectos que deberían cambiar en su vida si de verdad están dispuestos a luchar por sus sueños: pasión, no pensar en fracasar sin haberlo intentado primero, vivir sin miedo, tomar riesgos, y lo más importante, saber que para el éxito no existe edad.

Al respecto de la pasión, decía Steve Jobs lo siguiente:

«Nuestro tiempo es limitado, así que no lo malgastes viviendo la vida de otro que no seas tú. No te dejes atrapar por los dogmas – es decir, vivir con base a los pensamientos de otras personas. No permitas que el impacto de otras opiniones ahogue tu propia voz interior. Y lo más importante, ten la valentía de seguir lo que te dicta tu corazón e intuición. De alguna manera los demás ya saben lo que deseas llegar a ser realmente. Todo lo demás es secundario»

Steve Jobs

Nuestro tiempo es limitado parceros, siempre tengan eso presente. Nosotros no disponemos de dos vidas para hacer nuestros sueños realidad. Disponemos de una sola vida, tenemos 7 días a la semana de 24 horas cada uno para demostrarle al mundo de qué estamos hechos. Todos, en ese sentido, somos iguales. Lo que diferencia a unos de otros es aquello que Steve Jobs llamaba seguir el camino del corazón y la intuición. El mundo se divide en dos tipos de personas: aquellos que malgastan su vida viviendo la vida de otros y trabajando para otros y aquellos que siguen el rumbo que les marca el corazón y la pasión. ¿Ustedes de qué lado están?

3 historias de jóvenes exitosos que podrían inspirarnos

Se dice que Mark Zuckerberg creó Facebook a los 19 años, por otra parte, los fundadores de Google tenían 24 y 25 años respectivamente cuando decidieron lanzar su emprendimiento. El dueño de Snapchat lanzó su aplicación a los 26 años y así les podría dar muchos ejemplos más. No obstante, no quise traerles hoy estas típicas historias de jóvenes exitosos que todos cuentan.

Por el contrario, las historias de jóvenes que alcanzaron el éxito a temprana edad que hoy les traigo, las tomé del famoso blog de emprendimiento Entrepreneur. Ellos, cada año, hacen una lista de jóvenes millonarios que están cambiando la forma en que se hacen los negocios y estas son los 3 que más me impactaron. Me gustó traerles este tipo de historias porque son de personas comunes como ustedes y como yo que se atrevieron a darlo todo por un sueño hasta convertirlo en un éxito. Así que vamos a ellas.

Ryan Kelly

Rayan Kelly fundó La repostería de Ryan con tan solo 12 años de edad. Su negocio se basa en hacer postres y tortas para perros. A simple vista puede parecer una idea simple; sin embargo, no fue tan simple para Ryan desarrollarla. En el 2018, Rayan adoptó un perro junto a su madre en un refugio de su ciudad natal. De regreso a casa con el perro, Ryan y su madre se detuvieron en una veterinaria para comprarle unas galletas a su nuevo amigo. Sin embargo, cuando llegaron a casa y abrieron las galletas, su color y olor eran tan desagradables que ni el mismo perro quiso comerlas.

Con este precedente, Ryan empezó a experimentar en su cocina cómo hacer postres ricos y saludables para los perros. Después de muchos experimentos y de consultar con varios veterinarios, puso en marcha su repostería canina. El éxito le llegó en el programa Shark Tank Estados unidos cuando uno de los tiburones lo financió con 25 mil dólares. Ahora Ryan ha convertido esa inversión inicial en casi un millón de dólares.

El gran éxito de su negocio se debió a que está blindado contra cualquier tipo de recesión económica porque las personas siempre van a tener mascotas que alimentar. En ese sentido, cabe preguntarse ¿qué podemos aprender de Ryan, el niño que con 12 años ya es millonario? Primero que todo, que hay que creer en uno mismo, segundo que hay que experimentar hasta lograr el objetivo, tercero, que la creatividad puede con todo, y cuarto, saber que las oportunidades están presentes en todo momento en nuestra vida cotidiana y que hay que saber leerlas e interpretarlas.

En una entrevista en un programa de televisión, Ryan Kelly dijo lo siguiente:

«Tenía puestos de limonadas, vendía dulces de Halloween en el autobús escolar, incluso una vez alquilé las zapatillas de mi hermano mayorYo le diría a cualquier niño que quiere empezar su propio negocio que no deben dejar que nadie les diga que no lo pueden hacer. El hecho de que somos jóvenes, no significa que no somos capaces e inteligentes«.

Ryan Kelly



Jamie Marshall y Kevin Tan

Si hay algo que impaciente a las personas es esperar en una fila para recibir su comida. Inspirados en este problema tan frecuente de su universidad, donde las filas de las cafeterías a la hora del almuerzo era tan largas que muchos estudiantes llegaban tarde a clase, Jamie Marshall de 24 años y Kevin Tan de 26, crearon SnackPass. Esta aplicación permite a los usuarios realizar pedidos con anterioridad para recogerlos de forma rápida y sencilla en las cafeterías universitarias sin tener que hacer fila.

Una vez lanzaron la aplicación al mercado, el primer día el 80% de los estudiantes de Yale la usó. Al ver su popularidad, diversos restaurantes empezaron a asociarse con ella y al día de hoy la aplicación se utiliza en 14 campus universitarios y ha recaudado 21 millones de dólares. Cabe resaltar que cuando crearon SnackPass, Marshall y Tan aún eran estudiantes. Su emprendiendo, así como el de Ryan Kelly, nació de una problemática de su vida cotidiana que quisieron solucionar. Y como pueden ver menchitos, no les fue nada mal.

Alina Morse

Alina Morse fue la emprendedora más joven en salir en la portada de la famosa revista Entrepreneur y la emprendedora más joven en visitar la Casa Blanca. Y estos dos reconocimientos, por su puesto, se lo tiene bien merecidos, pues a sus 14 años ha facturado más de 6 millones de dólares anuales. ¿Pero cómo lo logró?

A la edad de 7 años, Alina acompañó a su padre a una aburrida diligencia bancaria. Mientras esperaban, Alina le dijo a su padre que si podía comer una paleta de caramelo. Su padre, inmediatamente, le dijo que no, que el caramelo era malo para sus dientes.

De regreso a su casa, Alina se dijo a sí misma: «Si los dulces saben tan bien, ¿por qué tienen que ser malos para los dientes?”. Con aquella frase en mente decidió buscar versiones de paletas compatibles con la salud bucal. De acuerdo con The Epoch Times, más de 100 ensayos más tarde, ella y su padre lo consiguieron: reemplazaron el azúcar con edulcorantes naturales como el xilitol y el eritritol, que se ha demostrado que reducen la placa y las bacterias orales.

De esa manera nació Zollipop, una paleta sin azúcar que es amigable con la salud oral y que ha hecho de Alina Morse una gran empresaria. En efecto, se suele decir que es la jefa de sus padres, pues estos trabajan para ella en las áreas de estrategia y planificación de Zollipop:

«Alina creó su empresa usando 3500 dólares de su propio dinero (que había ahorrado en regalos de cumpleaños y vacaciones) y una inversión de su padre de menor cuantía. De esa manera, Morse construyó una compañía que vendió 70,000 Zollipops en su primer año. Hoy en día, Zollipop es la tercera paleta más vendida en Amazon, superando a marcas clásicas como Dum Dums, Charms Blow Pops y Tootsie Pops. Las paletas Zollipop se distribuyen a cerca de 25,000 grandes proveedores en Estados Unidos, incluyendo Whole Foods, Walgreens, Walmart y Kroger«.

Entrepreneur y The Epoch Times.

Una reflexión final

Como pudieron ver menchitos, la historia de Alina Morse también nació de una problemática asociada con su vida cotidiana, no poder comer dulces saludables. En consecuencia, las tres historias anteriores lo que nos demuestran es que para emprender no hay que ser unos genios como muchos creen. O tener ideas super brillantes dignas de un científico incomprendido. Nada de eso parceros, estas historias lo que nos están diciendo es que la vida cotidiana está llena de oportunidades de negocio que solemos pasar por alto. También nos están enseñando cómo nuestras propias carencias, problemas y vivencias pueden transformarse en una historia de éxito.

Cuando yo les digo a ustedes en mis artículos que las oportunidades están a la vuelta de la esquina, me refiero precisamente a esto que acabamos de ver muchachones. Estén atentos a lo que pasa a su al rededor. Piensen en problemas regulares de su cotidianidad. Intenten buscarles una solución. Usen sus propias vivencias como inspiración. Agudicen sus oídos y sus ojos para captar toda la información de su entorno.

Nuestra cotidianidad está llena de pequeños tesoros que están esperando a ser descubiertos. Eso nos enseñan estas tres historias de gente común que triunfó siendo muy joven. ¿Si ellos pudieron ustedes por qué no podrían? ¿Qué los diferencia a ellos de ustedes? Ya saben pues parceros, el secreto está en la pasión, en la poca conciencia del fracaso, en vivir sin miedo y en tomarse en serio. Sobre todo tengan muy en cuenta este último punto, si ustedes se toman en serio, los demás también empezarán a tomarlos en serio. En última instancia no es más que una cuestión de actitud.

Espero que estas historias de éxito a temprana edad los hayan inspirado. No hay mejor regalo que ustedes me puedan darme que sentirse motivados y con un deseo de éxito después de leer mis artículos. Los escribo con tanta emoción que espero que con esa misma emoción ustedes los reciban. No siendo más muchachones, me voy a tomarme un cafecito y a estirar las piernas que ya se me están durmiendo. Se les quiere mucho.

Un abrazo gigante.

Daniel Tirado

LucusHost, el mejor hosting

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: