El reto de hoy: identificar qué errores disfrazados de soluciones pueden hundir un negocio.

Te dije que ibas a aprender de forma sencilla a identificar los errores que se cometen tratando de que un negocio funcione mejor, y aquí vengo a cumplir con mi palabra ✋🏻

Y lo vamos a hacer con un tipo de negocio muy tradicional. Para que no me digas que esto es solo de modernidades digitales

Piensa en tu restaurante preferido…

Tal vez es pequeñito, está en tu barrio…

… podría ser un restaurante italiano con cocina casera y todo 100% artesanal…

… con esas pizzas de masa fina y crujiente que uuummmm…

A este restaurante le va medio bien. No es un negocio millonario, pero lo que vende es de muchísima calidad y suele estar lleno.

☕️ Aprovecho una pausa para café y para hacer un pequeño apunte.

Esto que estamos viendo aquí 👆🏻 es un modelo estable.

Ojo, no digo que sea óptimo. Digo que está en equilibrio = equipo, costes, demanda (clientes) y un buen producto.

¿Se puede desestabilizar?

Se puede, se puede. En cuanto el dueño decida que quiere más y que lo hará de la forma más lógica (para él 😅).

Te sigo contando…

Damiano, el dueño del restaurante, quiere ganar más dinero.

(ok, yo también querría)

Ha visto que otro restaurante de la zona tiene servicio a domicilio y decide añadir esa nueva línea de ingresos.

Así que contrata a un chaval para que haga los repartos en bicicleta.

Pasan un par de semanas y todo funciona bien entre sus clientes habituales. Siguen yendo a comer allí y, además, piden comida para casa 👌🏻

Entonces, completamente maravillado, Damiano decide que quiere vender más y que lo va a conseguir haciendo publicidad.

Ok y ¿qué ocurre entonces?

(entra la musiquilla de terror)

👆🏻 Pista: ya te dije que el modelo se puede desestabilizar en un abrir y cerrar de ojos

Pues ocurre que con más cantidad de clientes cada día 👇🏻

❌ El chaval en bicicleta no da abasto para hacer las entregas.

❌ El cocinero no llega a cocinar los pedidos a domicilio y los del restaurante y todo se retrasa.

❌ Y el dueño tampoco es capaz de atender bien a sus clientes en las mesas y el teléfono con los pedidos.

👇🏻 Y ahora viene lo que ocurre cuando a un modelo que no era óptimo se le trata de acelerar metiendo más velocidad o más volumen:

La mitad de los pedidos se quedan sin entregar cada día…

En cocina se cometen un montón de errores con los platos por las prisas…

El teléfono no deja de sonar con quejas…

Y los clientes que esperan en las mesas del restaurante se sienten mal atendidos…

⚠️ Llegados a este punto de desastre incontrolado, los emprendedores suelen actuar de dos formas diferentes:

A) Pensar que tienen que vender más. Apretar los dientes, trabajar más horas y tratar de conseguir nuevos clientes, porque los anteriores no vuelven por el cabreo.

B) O bien, pensar en soluciones a modo «parche» para colocar en cada uno de los agujeros. Pero sin tener habilidades de gestión las soluciones que se te ocurren te meten en un lío más gordo.

Damiano se sienta a pensar aterrado porque ve que está a punto de hundir su restaurante.

(Damiano, la vas a liar más, lo veo venir)

Y aquí están sus soluciones-parches para contener la sangría 👇🏻

🚲 Contrata a otro chaval con otra bicicleta para duplicar el número de entregas que puede hacer en un día.

🍳 Contrata a un cocinero más para poder sacar el doble de platos.

☎️ Y contrata a una persona que atienda el teléfono para que se haga cargo de los pedidos.

Yo te contaré en el siguiente post porqué NADA de lo que ha puesto en marcha Damiano ha sido una buena idea.

Pero me encantaría hacerte pensar, así que te dejo tarea

Un abrazo de Laura Ruiz

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