Este post es difícil. Porque quiero contarte de la forma más sencilla posible cómo se optimizan los resultados de un negocio usando de ejemplo el restaurante de Damiano. Y eso en 1 email. Por escrito. Sin poder intercambiar ideas contigo cara a cara… pues es un reto
Pero lo voy a intentar. Ponte un café y empezamos
Vamos a refrescar la memoria…
En el último post te decía que cuando un emprendedor se ve con el agua al cuello suele actuar de una de estas dos formas
A) Decide (sin analizar nada) que la solución es vender más. Apretar los dientes. Trabajar más horas y tratar de conseguir nuevos clientes.
B) O bien, (también sin analizar nada) se pone como alma que lleva el diablo a aplicar soluciones a modo «parche» en cada uno de los agujeros.
Seguro que estás de acuerdo conmigo en que la estrategia «A» (en la que el negocio se ha convertido en un caos y lo tratas de resolver trabajando más horas y aguantándote) no es una idea brillante.
Desde luego es una estrategia de huída muy habitual.
Y quizás tú la hayas usado alguna vez.
Pero, tatúate esto bien grande 👇🏻
Trabajar más sin analizar qué está pasando o cual es el problema, no te lleva a ninguna parte.
Nuestro amigo Damiano optó por la estrategia «B» para tratar de resolver la caída en picado de su restaurante.
Y, a ver, ya te dejé una pista en mi último email de que nada de lo que aplicó eran buenas ideas.
¿Sabes por qué?
Pues porque Damiano intentó resolver su problema añadiendo unos costes fijos muy altos a su estructura.
(te recuerdo que su solución pasaba por contratar a 3 personas más)
Y además teniendo en cuenta que lo hacía para soportar una línea de ingresos que todavía está por ver que funcione a medio plazo.
Eso es un NO para mí 🙈
Mi camino para mejorar resultados.
Mi opción preferida siempre es optimizar al máximo cada pieza del engranaje antes de seguir añadiendo complejidad.
Por ejemplo, estas son las alternativas que le plantearía a Damiano 👇🏻
🛵 Tener solo 1 repartidor pero con una moto en lugar de una bici. Así podrá entregar más pedidos en menos tiempo.
(Por si se te está pasando por la cabeza: sí, la moto también es una inversión adicional, pero es un coste parcialmente recuperable porque si esa línea de ingresos se tuviera que eliminar, la moto se podría vender)
🍳 Revisar y mejorar los procesos de pre-elaboración de los platos en cocina para que en las horas punta todo fuese más rápido.
Y aquí entrarían ideas como pre-cocinado, envasado al vacío, congelación de bases de platos… y no haría falta de momento otro cocinero.
📱 Y, por último, en lugar de tener una persona para atender el teléfono, podría contratar una app para hacer los pedidos e incorporar un descuento especial para los clientes que pidan y paguen por ese canal.
Así también se agiliza el reparto al no tener que cobrar en efectivo.
Con estos tres pequeños ajustes en marcha 👆🏻 Damiano puede dedicarse de nuevo a atender súper bien a sus clientes en el restaurante.
¿Recuerdas que en el anterior correo te dije que el restaurante de Damiano originalmente era un modelo estable pero no un modelo óptimo?
Ok, pues con estos ajustes que le hemos propuesto puede convertirse en una máquina bien engrasada que aprovecha su potencial al máximo con unos recursos mínimos.
Y con este modelo funcionando bien, DESPUÉS (y no antes) llegaría el momento de:
1. Meterle la gasolina del marketing para vender más.
2. Y, si sigue creciendo, clonarlo con más personal porque en ese punto ya estará duplicando un sistema perfecto.
Este es el camino hacia un modelo óptimo. Y te contaré cómo lo haría yo en el siguiente email.
¿Qué tal llevas el café? 🙂
En optimización siempre podemos ir un poco más allá… ay, me encanta esta parte
Ya te decía que TODO negocio se puede optimizar. TODO.
Si tu proyecto es un caos, genial, porque tienes un montón de margen de mejora.
Si tu proyecto va como la seda, genial también, porque cada pequeño ajuste funcionará como un multiplicador de algo que ya es bueno.
Cada minuto que dedicas a optimizar tu negocio es un tiempo muy bien invertido 👌🏻
En el restaurante de Damiano aún podríamos ir más lejos, porque hasta aquí hemos revisado las ineficiencias del sistema de trabajo, las herramientas, la calidad en la atención al cliente o la coordinación de equipo.
Hasta este punto los ingresos habrán mejorado porque Damiano está vendiendo más.
Pero aún podemos optimizar (y multiplicar) los beneficios, que es algo muy diferente
En el siguiente post te cuento 3 optimizaciones que aún podría hacer Damiano para multiplicar rentabilidad y convertir su negocio en un modelo óptimo.
(cualquiera de las 3 las podrías aplicar tú en tu proyecto)
Y no te lo digo ahora porque me gustaría que le des una vuelta a la cabeza, a ver qué se te ocurre
Venga ¡y cuéntamelo!
Un abrazo de Laura Ruiz
