La gran amenaza al teletrabajo que algunas empresas están aprovechando: pagarte menos según el lugar en el que vivas

El teletrabajo ha supuesto una revolución laboral. Una opción que antes se limitaba a algunas profesiones concretas, se ha generalizado, sobre todo a raíz de la pandemia. Pero como suele suceder con todas las revoluciones, lo más probable es que necesite un tiempo para asentarse de cara al trabajador y también a las empresas.

Es lo que sucede con el llamado salario geográfico. Es decir, una práctica que consiste en pagar a los trabajadores en remoto dependiendo del lugar desde el que llevan a cabo sus labores, y no exclusivamente por el servicio que llevan a cabo.

¿Qué es el salario geográfico?

En realidad, el salario geográfico no es ni más ni menos que lo que su nombre indica: pagarte más o menos en función del lugar en el que residas. De primeras, puede parecer una medida injusta, sobre todo si dos personas tienen un salario diferente llevando a cabo las mismas obligaciones. En cambio, si se piensa con calma, también tiene cierta justificación.

El salario geográfico comenzó a volverse popular en Estados Unidos y, como sucede con tantas otras cosas, ha terminado por importarse también a otros lugares, entre ellos Europa. En el país de las barras y las estrellas existe una considerable diferencia entre vivir en unos estados y en otros, ya que el coste de la vida no es el mismo, ni los precios. 

Algo similar a lo que puede decirse que sucede en España. No vale igual alquilar una vivienda en una gran ciudad como Madrid que hacerlo en una provincia más pequeña, no digamos en un pueblo. En Estados Unidos es habitual comenzar una entrevista para un puesto remoto preguntando desde dónde se trabajaría. Y aquí, poco a poco, se va dando también. 

De hecho, como señalan desde SHRM, aquellos trabajadores de empresas de Silicon Valley que se han marchado de San Francisco, acostumbran a ver reducidos sus salarios dependiendo del destino al que se dirijan, aunque el cuánto en cuestión varía de unos casos a otros.

Tener presente el diferencial geográfico

En economía, esta diferencia entre los salarios de unos lugares y otros acostumbra a tener un nombre: diferencial geográfico. O lo que es lo mismo, la diferencia entre lo que cuesta la mano de obra en un país, región o comunidad o en otra. Por ejemplo, es la razón por la que muchas grandes empresas deciden operar desde el extranjero.

Hasta qué punto es razonable aplicar este diferencial geográfico a un empleado que lleve a cabo labores de teletrabajo, es discutible. Y de hecho, seguramente se debatirá cada vez más con el paso del tiempo. Sin embargo, también es cierto que muchos trabajadores cada día tienen más presente que el sueldo no lo es todo. Y valoran más otros factores.

Según diversos estudios, aspectos como la flexibilidad o libertad horaria y la posibilidad de compaginar vida profesional y personal han ganado protagonismo entre las prioridades de muchos profesionales. Aunque, pese a todo, no hay datos que indiquen que el teletrabajo reduzca la productividad. Más bien al contrario.

Enrique Luque de Gregorio

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