¿Qué tal van las ventas?

Hoy voy contarte algo que a mí me parece importante para conseguir la libertad en estos tiempos.

Saber vender.

¿Sabes? Tengo una responsabilidad curiosa entre manos, porque soy una persona que cuenta todo lo valioso que aprende.

TODO.

Un día te hablaré de cómo respirar para que se produzca la activación celular y que tus células, que son como dinamos pero sin el cómo, te proporcionen más energía, y otro día te hablaré de ventas.

Y si en este momento de mi vida estoy aprendiendo a vender, pues qué le voy a hacer, o qué le vas a hacer, pero te contaré cómo lo estoy haciendo.

Y como puedes imaginarte es un tema delicado este, pues no sólo te estoy vendiendo un libro que no va de ventas (salvo el apartado 7.6 donde te explico en detalle lo que me contó el tío que más vende de España y que desde entonces ha hecho que yo empiece a vender no a lo loco pero casi y que si lo lees puede ocurrirte algo parecido o quizás no), sino que además te voy a contar cuál es el proceso mientras te lo vendo.

Y bueno, puede resultar incómodo. Raro. Emocionante.

En fin. ¿Sabes qué significa vender? Hablar, escribir, pintar, escuchar, dibujar, crear, besar, vivir, esculpir, vestir, mirar, tocar, pensar… de tal manera que la persona que lo ve, que lo presencia, lo quiere para sí misma.

Como diría Casanova, llevar un tulipán rojo en la chaqueta hace que atraigas las miradas de mujeres y hombres. Si llevas un tulipán, un sombrero y un bastón, eres estrafalario, necesitado de atención.

Pero un sólo tulipán en el lugar oportuno…  atrae miradas.



Eso es vender.

Y vender es uno de los mayores artes de la creación pues todos los animales lo hacen y, nosotros, no somos una excepción.

Bueno pues el otro día mi hermano mayor me preguntó, ¿qué tal las ventas?

Una pregunta de hermano mayor siempre hace ilusión.

Y como respuesta, le grabé un audio de 4 minutos 47 segundos que decía así:

Las ventas van bien. Llevo 3 emails mandados y 14 libros vendidos.

Estoy en una fase que llamo «romper las reticencias», te cuento porque me has preguntado.

La fase 1, es escribir el libro.

La fase 2, es aprender a venderlo. Esta fase es tan importante como la primera y lleva más tiempo (pues no tiene fin) y requiere más valor.

Mi tarea actualmente consiste en estudiar a los más grandes vendedores a los que tenga acceso y pueda pagar.

  • «El vendedor más grande del mundo». Og Mandino
  • Gary Bencivenga.
  • Isra Bravo.
  • Gary Halbert.
  • «De entra diga no». Jim Camp.
  • «The Secret of Selling Anything: A road map to success for the salesman… who is not aggressive, who is not a “smooth talker,” and who is not an extrovert». Harry Browne.

La fase 3, es venderlo y alimentar la bola de nieve con paciencia.

En mi caso concreto, estoy vendiendo un producto a un precio más alto que el sector, por lo que una de las partes de la fase 3 es romper las reticencias iniciales.

Todos tenemos reticencias a lo diferente, por eso mi aventura ahora es mayor.

Hay personas que jamás se comprarían una camisa de 70 €, pero cuando evolucionan, cuando lo comprenden, cuando adquieren visión, la compran y se dan cuenta de que es una de las mejores inversiones que han hecho en su vida.

Hay personas que jamás se meterían bajo la ducha de agua fría en invierno, pero cuando evolucionan, cuando lo comprenden, cuando adquieren visión y fortaleza, lo hacen y se dan cuenta de que es la mejor acción que han hecho en su vida.

Las reticencias son reticencias y están en todas partes, no sólo en los objetos de alto precio, sino en todo lo que se nos antoja como diferente.

Y mi tarea actual como vendedor es la de acompañar a la persona a romper sus propias reticencias, sus propios miedos, para que se de cuenta de que lo único importante en la vida es cuánto aportas y cuánto recibes.

Si te das cuenta de que lo que vas a recibir es mayor de lo que vas a aportar, entonces se produce la venta, pues el dinero, es sólo una herramienta.

Una vez que tienes claras unas ciertas bases, la bola de nieve se alimenta. Poco a poco. Paso a paso. Pétalo de nieve a pétalo de nieve.

Si vendes 14 libros, regalas 14 libros a personas clave.

Si vendes 100, regalas 100.

Una persona se lo dice a la otra.

Un famoso bloguero te menciona aquí.

Un periódico grande allá.

Una radio más allá.

Y la bola crece.

Los lectores siguen diciendo «joder» al leerlo.

Como diría alguien cien veces citado;

Los early adopters aprenden.

Los haters se ofenden.

Los duditativos observan pacientes esperando el momento adecuado.

Siempre ha sido así y es precioso saberlo desde el inicio. Todos los vendedores te lo avisan.

Al saberlo de antemano, estás atento. Conoces las señales. Disfrutas el camino y sigues haciendo crecer la bola de nieve y tu libertad mientras contribuyes a la de todos los demás.

Y si quieres saber dónde, cuándo, cómo y por qué poner el tulipán rojo de la vida y de paso decir «joder», es aquí…

LucusHost, el mejor hosting

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.