Para obtener un resultado focalízate en los procesos

Para hacer realidad un sueño o una meta, lo mejor es centrar todas nuestras emociones, motivaciones y estrategias en los procesos, no solo en el objetivo. Lo que de verdad cuenta es lo que hagamos en el día a día.

Para obtener un resultado lo primero que solemos hacer es establecer una serie de metas claras, concretas y definidas. Sin embargo, por llamativo que nos parezca, esto no siempre es garantía de éxito. No es bastante con decirnos «si quiero aprobar esta oposición mi meta debe ser estudiar cada día». Detrás de un objetivo, en realidad, hay una serie de aspectos mucho más relevantes: los procesos.

Señala el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, que las metas son las que convierten un paseo al azar en una persecución . Ahora bien, cabe matizar queuna meta no deja de ser un objetivo alimentado por la emoción. Necesitamos de algo más, de una serie de estrategias traducidas en comportamientos concretos, esos que nos permitirán alcanzar con éxito ese resultado, esa meta.

Es más, desde el campo de la psicología de la motivación y la capacidad de logro, nos señalan algo interesante. Debemos dejar de dar tanta importancia al hecho de marcarnos objetivos. Es necesario ir más allá, porque la meta sin acción no sirve de nada, porque más que el deseo por obtener un resultado está la importancia de centrarnos en los procesos y, sobre todo, en un elemento no menos interesante: la teoría de los sistemas.



Veámoslo a continuación.

Para obtener un resultado empieza a pensar en los procesos y en los sistemas

Todos tenemos en mente más de un deseo que nos gustaría hacer realidad. Encontrar un trabajo mejor, llevar una vida más saludable, ahorrar para hacer un buen viaje, escribir un libro, ganar una competición deportiva… Para obtener un resultado lo que hacemos la mayoría de las veces es establecer metas para poder alcanzar esa cima. ¿Estamos haciendo lo correcto?

Lo estamos haciendo bien, es cierto, pero hay importantes matices que podemos estar descuidando. Si hay algo que la mayoría sabemos es que a menudo, la motivación decae o fracasamos en ese intento por alcanzar nuestros ansiados logros. Lo percibimos al instante cuando no hay avances cotidianos, cuando la sombra de la incertidumbre nos persigue.

Hay que tenerlo claro: si no hay progresos constantes la cima no se conquista. Si no invertimos en los procesos, rara vez coronaremos la montaña mágica. ¿Qué es lo que deberíamos hacer entonces para obtener un resultado? Estas son las claves en las que deberíamos reflexionar.

Diseña el sistema: el puente que te llevará hasta tu meta

Un sistema es un conjunto de elementos interconectados con sentido y finalidad. En nuestro caso, lo que logra un sistema es clarificar qué pasos concretos debemos seguir para poder alcanzar un objetivo. Pongamos varios ejemplos:

  • Eres deportista y quieres ganar un campeonato: ¿cuántas horas vas a entrenar cada día? ¿cómo vas a organizar tu horario?  ¿Qué tipo de entrenamiento vas a seguir?
  • Si quieres aprobar una oposición: organiza tus horarios, decide a qué centro vas a ir para prepararte, realiza exámenes periódicos para valorar tu avance, etc.

Los procesos cotidianos también tienen metas

Para obtener un resultado nos establecemos una serie de metas. Sin embargo, se nos olvida poner la atención en los procesos, porque también en ellos se inscriben pequeñas metas que debemos cumplir. En caso de no hacerlo, si no sobrepasamos con éxito esas metas del día a día, difícilmente accederemos a ese objetivo final y más elevado.

Para entenderlo mejor reflexionemos en estas ideas:

  • Si deseamos ascender en el trabajo (objetivo), sería idóneo mejorar nuestra formación (procesos). Para hacerlo deberíamos apuntarnos a un curso o un máster e invertir tiempo estudiando y aprobando los exámenes (metas del proceso).
  • Si no somos exigentes en los procesos, no alcanzaremos el objetivo y, por ello, es importante evitar altibajos o la falta de compromiso.
  • Quien descuida la metas de los procesos no alcanzará resultados ni a corto ni a largo plazo.
  • Para obtener un resultado no hay que apresurar los procesos. Cada cual tiene su ritmo y su tiempo, si los aceleramos y no valoramos si estamos logrando las metas del día a día, las probabilidades de alcanzar el éxito se reducirán.

Para obtener un resultado centra tus emociones en el proceso

Tener un sueño es centrar todas nuestras emociones en ese fin, en ese anhelo elevado. Todos lo hemos experimentado en más de un ocasión. Ahora bien, un error en el que solemos caer es, precisamente, movilizar toda nuestra energía emocional en esa meta final, descuidando los procesos.

Por tanto, para obtener un resultado, para salir victoriosos en nuestros sueños, es necesario que centremos cada empeño, cada motivación, emoción y pensamiento en los procesos. Ellos son el puente hacia el logro, ellos son el camino que allanar en el día a día para dar ese salto final hacia el éxito.

Para concluir, a lo largo de nuestra vida nos marcaremos múltiples objetivos. Gracias a ellos avanzamos como seres humanos, conquistamos anhelos y favorecemos nuestro desarrollo personal. En ocasiones, estaremos obligados a asumir fracasos, a tener que reformular ciertos sueños para alcanzar otros más realistas y ajustados a nuestras necesidades.

Sea como sea,hay una fórmula que no podemos dejar de lado: una meta necesita de una escalera, de peldaños que ir escalando progresivamente. Es ahí donde debemos focalizar cada esfuerzo, ingeniando estrategias y acompañándonos siempre de la mejor motivación y las emociones más idóneas. Si trabajamos en ello, las probabilidades de lograr lo que deseamos aumentan exponencialmente. Intentémoslo.

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater

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