Profesionales libres, trabajar sin oficina

Hace unos meses, al escribir mi último libro, MONETÍZATE, quería encontrar un nombre para los profesionales que han asumido que pueden ganarse la vida poniendo precio a sus cualidades. La respuesta era obvia, estamos hablando de profesionales libres.

Y todo eso, independientemente del tipo de relación que tengan con sus clientes/empleadores.

Aquí lo importante no es si eres autónomo, desempleado, empleado, emprendedor, empresario, funcionario o jubilado. La clave está en la capacidad de ser libre, independiente gracias a la capacidad de convertir en dinero cualquier cualidad que poseas y que sea útil y demandada por otros.

Así, un profesional por cuenta ajena puede ser un profesional libre si diversifica sus fuentes de ingresos con Proyectos Paralelos pero sigue trabajando para una empresa porque le gusta su trabajo. Y ahí está la clave, lo importante es hacer algo porque quieres. Por eso hablo de profesionales libres.

Yo me considero uno de esos afortunados que puede vivir de lo que le gusta, pero cada situación profesional tiene sus peculiaridades.

Uno de los temas que más me interesan al hablar de Profesionales Libres es la infraestructura necesaria y la gestión del entorno para poder trabajar bien.

Encuentra un espacio adecuado

No estoy hablando de tener un despacho propio y dedicado íntegramente a tus proyectos. Si tienes la suerte de tenerlo, perefecto, pero para el resto de los mortales basta con encontrar un lugar donde sentirte cómodo, sin demasiadas molestias y en el que puedas organizar tus documentos y equipo.

Da igual que sea bonito o feo, grande o pequeño, lo fundamental es que te permita reducir las interrupciones al mínimo.

Si no puedes tener un espacio propio en casa, pero tampoco quieres pagar por una oficina o un espacio de coworking, encuentra una cafetería o algún sitio de confianza en el que estar trabajando sin molestias durante un par de horas.

Deja claro que estás trabajando

Una de las cosas más complicadas de desarrollar proyectos por tu cuenta es hacer entender a tu familia que debe respetar tu espacio y el tiempo que vayas a estar centrado en el tema en el que estés trabajando.

Si te pasa como a mi, y tus hijos están acostumbrados a verte trabajar en casa, es muy probable que no lo vean como un trabajo y te rompan la concentración con cualquier cosa que se les ocurra.



Trabajar solo no es estar solo

Ya he dicho aquí muchas veces que soy una persona introvertida (no tímida) y eso de tener el despacho en casa (o donde haya wifi) es maravilloso.

Pero eso puede ser un problema si no interactúas con otras personas. Es importante hacer algo de Networking, asistir a presentaciones de libros o quedar con colegas simplemente para tomar un café y cambiar impresiones.

Por experiencia te digo que si estás muy centrado en un proyecto durante días o semanas puedes perder el rumbo.

Compórtate como un/a profesional (aunque no te vea nadie)

Es importante establecer hábitos y rutinas saludables. Desde cuidar tu aspecto (no ir en pijama, sin afeitar o sin asearse) para sentir que estás trabajando con seriedad.

Es una cuestión de autoestima, de actitud y de sentir que eres un profesional y no un aficionado. La forma en que nos vestimos influye en cómo nos comportamos.

Ponte tareas y fechas límite

Una de las grandes dificultades de trabajar en proyectos propios, especialmente si están basados en ideas nuevas, es que nadie te va a decir lo que debes hacer. Eso puede parecer estupendo, pero no lo es.

Si no estableces tu propia disciplina, con tareas, metas y plazos, muy probablemente vaya pasando el tiempo sin conseguir resultados.

Si puedes documentar esos planes y ponerlos a la vista, en un corcho o en un fondo de pantalla del ordenador, es probable que los pases por alto.

No pasa nada si superas los plazos que te has impuesto, eso suele ocurrir con los proyectos, especialmente si nunca habías trabajado en ellos. Lo importante es que aprendas de ellos y hagas los ajustes necesarios para ocasiones posteriores.

Muévete

Trabajar solo en casa puede ser muy sedentario, mucho más que tener que desplazarte todos los días a un cubículo o a una fábrica.

Por eso deberías imponerte un rato de ejercicio, aunque sólo sea una hora diaria de paseo. Para mí, ese tiempo a primera hora de la mañana me permite aclarar ideas y encontrar soluciones.

Creo que cada día vamos a ser más los que a tiempo completo o parcial vamos a desarrollar proyectos propios. Por eso debemos saber como gestionarlos para evitar errores frecuentes y acelerar el lanzamiento de esos Proyectos Paralelos.

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