Porqué la crisis es tu oportunidad para hacer un gran viaje

Sí, has leído bien el título de este artículo. Es más que sabido que la crisis siempre supone una oportunidad para tomar nuevos caminos.

La crisis, a cualquier escala, nos obliga a reflexionar y replanteárnoslo todo. Y precisamente, con el coronavirus, estamos viviendo una crisis mundial sin precedentes.

Por eso ahora es justo el mejor momento para replantearte tu futuro. Ahora es el momento de reflexionar: ¿qué es lo que falta en mi vida?

Quizás te falta algo y con el día a día no has tenido tiempo de pararte a pensar.

Quizás en tu mente también hay un sueño por siempre pospuesto.

Quizás ese sueño es hacer un gran viaje de los de verdad, de los que te dejan huella.

Si es así, tengo buenas noticias: ¡ahora es tu momento! No solo tienes el tiempo que necesitas para planificarlo debidamente, sino que además, gracias al covid-19, has aprendido muchas lecciones que te van a ayudar a cumplir este sueño.

¿Quieres saber cuáles?

La crisis de 2008 fue mi oportunidad

Si te cuento todo esto, no es por casualidad. Es porque para mi familia la crisis fue una bendición al darnos la oportunidad de hacer el viaje que siempre habíamos soñado.

Si no hubiese sido por la crisis, ese sueño se habría quedado tan solo en mi mente, como en la mayoría de la gente y puede que, incluso, en la tuya.

Por eso ahora te cuento mi experiencia, para que te sirva como ejemplo, y espero que también de inspiración, removiéndote algo por dentro.

Porque cuando algo te mueve por dentro de verdad, cuando te duele, es cuando realmente esa nueva oportunidad empieza a tomar forma.

Pero antes de seguir, voy a presentarme. Soy Nati, mamá de dos hijos que un día se cansó de luchar por una vida que no quería.

Un día mi marido Javi y yo decidimos darle la vuelta a la tortilla, ¡y apostar por lo que realmente queríamos hacer con nuestras vidas!

En 2015 llevábamos años luchando por salir de una situación económica muy complicada a consecuencia de la crisis del 2008.

Mi marido es constructor y, aunque trató de evitarlo, finalmente tuvo que cerrar su empresa. Se vio obligado a empezar de nuevo, a reinventarse en plena crisis después de 26 años de profesión.

Para colmo, algo pasó que nos hizo ver que la vida es volátil: ¡sufrí un accidente de tráfico!

Dos hechos que nos marcaron profundamente y nos confirmaron que teníamos que hacer un cambio y ya.

Decidimos pasar a la acción y tomar las riendas de nuestras vidas. Nuestro deseo más profundo era viajar junto a nuestros hijos, hacer un viaje extraordinario antes de que se nos fuera su infancia.

¡Nuestro sueño era dar la vuelta al mundo!

Pero, ¿cómo íbamos a hacer esa locura?

Con mucha determinación y haciendo frente a nuestros miedos, pusimos todo nuestro empeño por conseguir ese sueño.

Empezamos a vender, desprendernos de lo que ya no queríamos y buscar formas de financiar un gran viaje. Y tras renunciar a algunas cosas y dejar atrás otras, en julio de 2016 empezó nuestra aventura.

Un nuevo mundo se hizo ante nosotros. Una vida llena de altibajos que nos llevó adonde queríamos y, aunque no fuera un camino fácil, a día de hoy es la mejor decisión que tomamos en nuestras vidas.

Un viaje de más de 3 años que contamos en nuestro blog Autocaravana en Familia y que supera con creces lo que siempre habíamos soñado.

Ahora sí que podremos contar a nuestros nietos que nos atrevimos a luchar por nuestro sueño, y que si no hubiese sido por la crisis, ¿adónde crees que hubiéramos llegado?

Y tú, ¿ya empezaste el camino hacia tu gran viaje?

Desde el coronavirus estamos viviendo una situación de crisis sin precedentes. Todos tenemos la incertidumbre de lo que está por llegar.

Pero si hay algo de lo que estoy segura, es que esta crisis también nos ha traído cosas buenas. ¡Todos estamos aprendiendo y mucho!

1. ¿Te has parado a pensar en cómo ha cambiado tu vida?

El Covid-19 te ha obligado a cambiar muchos hábitos y además en tiempo récord. Y muchos de estos nuevos hábitos me hacen recordar lo que aprendí en mi gran viaje.

Por eso pienso que lo que estamos viviendo es como un aprendizaje que te vendrá muy bien si decides hacer un gran viaje.

Busca el lado positivo de todo lo que está pasando, piensa que parte del cambio que estás experimentando en tu vida podría considerarse como los preparativos de ese gran viaje que siempre has querido hacer.

2. ¿Tú también estás en una situación parecida a la mía de hace unos años?

Si es así y sueñas con hacer un viaje extraordinario en tu vida, felicidades ¡porque ya has empezado ese nuevo camino!

Y no pienses que estoy loca cuando te digo esto, ahora te cuento todo lo que has avanzado.



Las enseñanzas que te ha aportado la crisis del COVID-19

Todo aquel que haya hecho un gran viaje coincidirá conmigo en que es como tener una segunda vida, una vida en paralelo que nada tiene que ver con la convencional.

Otra vida en la que nadie te enseña cómo vivirla, sino que es el propio viaje y el consejo de otros viajeros quienes te lo van mostrando. Te hace aprender muchísimo.

Pero ahora, gracias al coronavirus, ya tienes las primeras lecciones aprendidas. Y por si aún no te lo crees, te las cuento una a una.

1. Has aprendido a trabajar online

¿Te has dado cuenta de cuántos trabajos se han adaptado a la modalidad online en un tiempo récord?

Si ese es tu caso, ¿qué te hace pensar que no podrías seguir haciéndolo durante tu gran viaje?

¿Te crees ahora que se pueden hacer muchos trabajos online desde dondequiera que estés? ¿Eres uno de tantos que aprendió en tiempo exprés a trabajar desde casa?

En mi vuelta al mundo, después de haber viajado por 43 países de 4 continentes (además de mis otros viajes anteriores), te puedo asegurar que allá donde vayas vas a tener conexión a internet. Salvo en lugares muy excepcionales y recónditos, pero en los que aun así encontrarás una alternativa cercana.

De hecho es más común de lo que piensas, si no, lee lo que te cuenta Antonio sobre las profesiones del futuro. Así que ya tienes despejada la primera incógnita para empezar a definir tu gran viaje.

2. Has aprendido a formarte online y a educar a tus hijos a distancia

Hasta ahora puede que hayas pensado que no serías capaz de educar a tus hijos por ti misma. Pero, ¿te has dado cuenta que en la cuarentena has tenido que hacer homeschooling con tus hijos? Y, además, lo has hecho sin adaptación, sin unas normas claras y definidas desde el principio, sin elección propia y, para colmo, a contrarreloj.

Pues te puedo asegurar que, si lo has hecho en la cuarentena, estas preparada para acompañar a tus hijos en su educación durante el viaje.

De hecho, te puedo asegurar que no es tan distinto al sistema de educación reglada a distancia que podrás seguir viajando.

Y te lo digo por experiencia propia, ya que nosotros así lo hicimos tal y como te cuento en este artículo: Cómo escolarizar a tus hijos mientras recorres 43 países.

La educación en un gran viaje es mucho más fácil que estando en casa en la cuarentena, porque el propio viaje reforzará todo lo que no está en los libros, entre muchos otros motivos.

Así que, si tienes hijos, ¡ya tienes otra incógnita despejada gracias al homeschooling!

¿Sigues pensando que seguir la educación reglada en un gran viaje no es posible?

3. Has aprendido a estar lejos de tus amigos y familiares

Esta es, sin duda, la lección más difícil y peor parte de hacer un gran viaje.

Hemos aprendido a conectarnos por videollamada, a saborear y disfrutar de esos momentos como nunca, ¡y cómo sientan esos ratitos! Porque cuando estás lejos de tus familiares y amigos, como en estos días, se hace difícil.

La verdad es que cuando haces un gran viaje, no sabes cómo llevar esta situación.

¿Quién no ha pensado alguna vez que no sería capaz de estar sin sus familiares o amigos? Pues mira por dónde, la crisis nos ha puesto a prueba y nos ha hecho aprender esta lección. Y ahora, ¿quién diría que no es capaz?

4. Has aprendido a no tener todo planificado

Esta es una de las lecciones que más me costó aprender cuando salí a dar la vuelta al mundo.

Vivimos en una sociedad en la que todo está planificado y, además, con muchos meses de antelación. Las vacaciones, el trabajo, los encuentros, los eventos… La vida está definida a tantos meses e, incluso, años vista.

Acostumbramos a estar encasillados en un futuro cerrado con antelación y los cambios de planes los solemos llevar mal.

En cambio, cuando haces un viaje de larga duración, lo mejor es la libertad de poder definir tu futuro a conveniencia.

Y, aunque un viaje así empieza (y te recomiendo) con una meta, lo mejor es improvisar el día a día haciendo lo que realmente te apetece.

Un gran viaje te da la posibilidad de vivir sin ritmos, sin horarios. Aprendes a no planificar, o quizás lo haces, pero máximo a una semana vista.

Tengo que confesar que a mi mente analítica (como a la mayoría de la gente) le costó desaprender en este sentido, como a cualquiera, ¿no crees?

Pero el coronavirus también nos ha enseñado mucho en este sentido.

¿No te resulta sorprendente cómo todo el mundo ha aceptado que no se puede planear el futuro?

Las personas se han resignado y, aunque quisieran poder planificar, finalmente lo evitan en muchos aspectos de su vida al no estar en sus manos.

Así que, ¡otra lección aprendida!

5. Has aprendido a mejorar tu economía

Como en todas las crisis, la gran preocupación es cómo sobrevivir económicamente.

Durante el coronavirus te has visto obligado a vivir con más austeridad porque no puedes comprar muchas cosas que quisieras. Seguramente, incluso, aprovechaste la cuarentena para deshacerte de algunas y reciclar tantas otras.

Y es que, ¿te has dado cuenta de que realmente no necesitas tanto? De hecho, puedes vivir perfectamente sin todo eso que creías necesitar. Te recomiendo este artículo sobre cómo llevar una vida minimalista.

Esta es otra lección que todo gran viajero ha de hacer, no solo por falta de tiempo, sino de espacio. Porque en un gran viaje no puedes llevar todo lo que quisieras.

Todo viajero ha de desprenderse o acostumbrarse a vivir con menos cosas: lo que quepa en la mochila o, en nuestro caso, en el vehículo. Así que, en este sentido, es algo más que has aprendido.

6. Has aprendido a trabajar tu autoconfianza

Además de la incertidumbre de la cuarentena, todos nos preguntamos: ¿qué pasará tras esta crisis?

Hemos tenido que aprender a confiar en nosotros mismos y a repetirnos como un mantra: #Todovaairbien. Incluso hemos hecho propia y cantamos a diario la canción de Resistiré, ¿verdad?

Si quieres seguir trabajando en este sentido, te recomiendo este artículo de charlas TED. Lo disfrutarás

Recuerdo en mi viaje el momento en el que nos quedamos tirados en medio de la Alaska Highway, una autopista que cruza el estado de Yukón, el más salvaje del norte de Canadá. La vida allí es impresionante: osos, bisontes, zorros, lobos, etc.

La autocaravana dejó de funcionar. El pueblo más cercano en el que podrían arreglarla estaba a 454 kilómetros, no había buses para llegar y olvídate del autostop, y sobre todo con dos niños.

No había talleres que supieran arreglar vehículos europeos. Y cuando por fin encontramos uno que nos podía ayudar, tuvimos que esperar más de un mes para recibir las piezas de España y así poder seguir nuestra ruta.

Como podrás imaginar, en un viaje de larga duración la lección de la autoconfianza es vital porque seguramente tendrás que enfrentarte a situaciones complicadas. Así que otro paso más adelantado para ese nuevo camino.

7. Has aprendido a valorar lo realmente importante

Pensarás que es un fastidio estar todo el tiempo en casa, ¿verdad? Pero podrías darle la vuelta y ver que en la cuarentena has aprendido a disfrutar de lo más valioso que tienes en tu vida: el tiempo, la salud y tu familia.

¿Quizás no pensabas siempre que no tenías tiempo para hacer tantas cosas como querías?

En la cuarentena todos hemos aprendido a parar nuestras ajetreadas vidas y tomarnos el tiempo que queramos para:

  • Cuidar de nuestra salud.
  • Disfrutar de nuestra familia.
  • Darnos cuenta de cuánto valen esos pequeños placeres que siempre hemos querido hacer y que hasta ahora no podíamos: dormir, leer, jugar, cuidarte, hacer ejercicio, cocinar, cantar, bailar, practicar tus hobbies…

En definitiva, ¡valorar lo que tienes!

Pues eso es precisamente lo que haces en un viaje low cost, valorar lo más básico.

8. Has aprendido a convivir en espacios reducidos

¿Qué pensarías hace unos meses si te hubieran dicho que vivirías confinado en casa por tanto tiempo? Creerías que es imposible, ¿verdad? Pues sí, durante la cuarentena todos hemos aprendido normas de convivencia en casa.

Y es que en una crisis como esta aprendes a dejar ir las cosas que no puedes cambiar y afrontar las que sí.

Te puedo decir que con esta lección aprendida has avanzado, ¡y mucho! Cuando haces un gran viaje acompañado, a veces la convivencia es una asignatura que se hace difícil, como puede ver en el artículo Mitos y realidades sobre viajar en pareja.

Si además viajas en un vehículo como camper o autocaravana con espacios bien reducidos, aprender a convivir todos juntos es algo vital para que el viaje llegue a buen término.

9. Has aprendido a adaptarte al cambio

En un gran viaje es fundamental aprender a hacer frente a situaciones imprevistas.

¿Se te ocurre algún hecho más impredecible que el que ha traído el coronavirus?

Esta crisis nos ha enseñado a ser más resilientes, a ser más flexibles en general.

Hemos aprendido a aceptar tantas normas y restricciones. Y, además, tan contrarias a nuestro carácter latino que resulta hasta impensable.

Por eso, después de vivir una crisis como esta, te puedes sentir preparado para lo que te propongas, ¿verdad?

Ahora es tu momento de seguir cambiando

Después de contarte todo esto, estarás de acuerdo en que ya tienes mucho avanzado. Empezó un cambio importante y ahora puedes aprovechar esa inercia apostando por el cambio que quieres en tu vida.

Si decides empezar ese nuevo camino que te llevará hasta tu sueño de hacer un gran viaje, piensa que requiere de una buena planificación y con bastante antelación.

Además, en un viaje de este tipo es cuando de verdad te puedes perder por un tiempo a los lugares más recónditos y menos poblados, justo el mejor turismo para hacer después del Covid-19.

¿Te imaginas perdiéndote por un tiempo en la Patagonia, en Alaska, en los territorios del norte de Canadá como Yukón, o en algunas islas no tan turísticas como el centro de Java en Indonesia?

Antes de despedirme, quisiera contarte algo más. Cuando la gente supo que una familia dejó toda su vida atrás para dar la vuelta al mundo, muchos nos hacían la misma pregunta: ¿por qué?

Y la respuesta siempre era y sigue siendo: ¿y por qué no?

¿Se te ocurre mejor momento para empezar a darle forma al viaje que siempre has soñado?

¿No crees que merece la pena luchar por tus sueños?

Y, por último, después de contarte mi historia, me encantaría leer tus respuestas en los comentarios.

¡Saludos viajeros!

Un post escrito por Nati Ramírez,

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