Producto, ¿y qué solución me ofreces?

Lo reconozco, no sé si estos meses me han hecho más fuerte, lo que tengo claro es que me han vuelto más escéptico todavía con respecto a lo que puedes esperar del entorno.

Siempre he sido una persona independiente y he tratado de evitar que las decisiones ajenas, las que desde los gobiernos se venden como “sociales”, me afectasen demasiado.

Lo que hemos visto estos meses es todo un festival de medidas que han cambiado y todavía van a cambiar más nuestras vidas y sobre las que no tenemos ningún poder de influencia.

Si esto no fuera suficiente, cada día compruebo como hay toda una masa de gente que no sólo acepta sino que apoya casi religiosamente la pérdida de parcelas de libertad que, hasta hace poco, dábamos por supuestas.

Veo como multitudes salen a la calle a protestar de forma violenta e irreflexiva tras cada reivindicación más o menos solidaria bajo un #hashtag que muchos asumen como si les fuese la vida en ello.

Hasta aquí, la situación en la que creo que nos encontramos, pero como he dicho aquí muchas veces, la crítica no aporta demasiado valor, es muy fácil de expresar y consigue adeptos con facilidad. Lo importante es, ¿y tú qué harías?

Asúmelo, dependes de ti

El primer paso para resolver un problema es ser consciente de que existe. Si piensas que “todo se solucionará”, que “alguien hará algo” o que “no vamos a dejar a nadie atrás” ya puedes olvidarte.

Si, es posible, sólo posible, que te den una subvención, un ingreso mínimo vital o que, en tu empresa te mantengan durante unos meses más. Pero sabes que, por un lado eso no es eterno y por otro, que cuando tu vida se basa en lo que otros te “concedan”, automáticamente te conviertes en dependiente.

Si quieres diseñar una Estrategia Personal con posibilidades de éxito, empieza asumiendo tu situación y deja de esperar que otros resuelvan tus problemas, que ya no tienes tres añitos, joder.



Dame respuestas, ofréceme algo que me excite

¿Cuándo dejas de ser empleodependiente o estadodependiente? Cuando son otros los que te buscan a ti en lugar de ser tú quien pida ayuda.

Para que te tengan en cuenta, para ser parte de la solución y no del problema, tienes dos opciones, o ayudas a resolver algo que está mal o consigues mejorar algo que está bien. No hay más.

Así que, no busques trabajo ni pidas ayudas. Ofrece trabajo y proporciona ayudas. Eres tú quien va a conseguir que las cosas mejoren en lugar de esperar que te las mejoren a ti.

¿Por qué habría alguien dispuesto a pagarte? ¿Qué tienes en tu mochila personal/profesional que alguien considere que merece la pena?

Cuanto más valioso sea lo que me puedes ofrecer y más gente lo sepa, menos dependiente serás de lo que otros decidan.

Venga, revisa tu trastero mental

No, no me hables de tu currículo. No me saques una lista de títulos. Eso ya no es diferenciador. Lo que quiero es que, rebusques en los lugares más oscuros de tu vida, de tu experiencia en este planeta.

Si has tenido hijos y los has sacado adelante, ¿Qué te hace pensar que es más difícil encontrar el modo de ganar dinero con tus cualidades? Si te es más fácil pensar así, considera tu próximo proyecto como tu nuevo hijo. Concíbelo, aliméntalo, ayúdalo a crecer, presume de él/ella.

Todo lo que has vivido, experimentado, aprendido, desarrollado es útil para construir algo valioso y diferente. Porque la diferenciación viene de combinar esos elementos de forma única. Joder, deja de comprar LEGOs y utiliza las piezas que ya tienes. Sé un LEGOista y piensa en ti.

Ahora, conéctalo

Si ya tienes mentalidad de buscador de problemas, sólo tienes que conectar los puntos. Qué necesitan/desean con qué tengo/ofrezco.

Cuando pones en marcha ese mecanismo de conexión ese “Meetic” o “eDarling” profesional, la maquinaria se pone en marcha. Tú aprendes, la gente te conoce, descubres lo que te gusta y lo que no. Pero lo que no puedes hacer es verlas venir.

Si sabes buscar ofertas de hoteles, si eres increíble ahorrando unos euros detectando promociones en webs extrañas o consigues navegar por la burocracia gubernamental para arañar una subvención, ¿no crees que podrías comerte el mundo si en lugar de buscar consiguieses ser tú quien fuese perseguido?

Como te digo, creo que el mundo se está medievalizando. La sociedad se va a dividir en tres o cuatro clases. Los nobles que mandan (y los que les dan apoyo), los que dependen de estos y los que se buscan la vida.

La diferencia entre estas clases sociales estará en la capacidad de sobrevivir por sí mismos o, al menos, de reducir la dependencia de los demás al mínimo. Y la forma de conseguirlo es posicionarte como alguien a quién hay que tener en cuenta.

Andres Perez Ortega

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: