Contenidos, eres lo que cuentas

Hace unos días, Elena Gomez del Pozuelo preguntaba en un tuit si merecía la pena soportar las críticas y los disgustos por meterte en temas ajenos a tu profesión, especialmente cuando se trata de opinar sobre política.

Sobre lo de opinar y defender tus valores públicamente ya he hablado aquí en varias ocasiones y mi postura está clara. Creo que si no defiendes aquello que crees y que forma parte de tus valores, vas a ser menos creíble, incluso respetable.

Lo que creo que es importante no es tanto lo que opinas sobre un asunto como el conjunto de tus publicaciones, acciones y obras. Me explico.

¿Quién eres tú para opinar?

En primer lugar, a la hora de valorar una opinión, es importante tener en cuenta la fuerza moral de quien la expresa.

Evidentemente siempre he pensado que Internet es un medio en el que cualquiera puede expresar sus ideas y enfoques, así que jamás se me ocurriría proponer ningún tipo de censura, salvo que se trate de temas abiertamente criminales.

Pero otra cosa es que no es lo mismo lo que pueda opinar Elena Gomez del Pozuelo sobre economía, empresa o política que lo que diga alguien que jamás ha creado un empleo, ni siquiera el suyo.

Por lo tanto, te guste o no lo que diga alguien que tiene detrás una historia de éxitos y quizás también de fracasos, merece la pena ser tenido en cuenta.

¿Qué peso tienen esas opiniones sobre el resto de tus contenidos?

Suelo ser muy crítico con la tendencia de las aplicaciones a enfocarse en aspectos más superficiales o frívolos. Por eso me preocupa mucho que los alumnos de mis cursos, especialmente los más jóvenes, consideren que lo más de lo más es Instagram o, algo peor, Tik Tok.

Pero el problema no está en las aplicaciones sino en el peso que le damos. Si un/a profesional con una trayectoria reconocida y que lleva tiempo aportando valor empieza a crear Stories en Instagram, me parecerá apropiado o no para su estrategia en función de sus objetivos. En cualquier caso será una pieza más de su plan de Marketing Personal, pero no será la única.

Cada herramienta, cada aplicación tiene una función, una utilidad, pero utilizar una sola de ellas, especialmente si es la que menos valor aporta, puede ser más contraproducente que positivo.

Podría decirse que si has demostrado tu valor, puedes permitirte el lujo de decir o mostrar aspectos no profesionales que completen la visión de tu Marca Personal. Pero si todavía no has aportado nada, dedicarte a subir fotos de tus pies en la playa o compartir memes de gatitos no va a reforzar tu posicionamiento profesional.



¿Qué importancia tiene cada tipo de contenidos en tu Estrategia Personal?

Aunque soy partidario de ser selectivo a la hora de escoger herramientas de visibilidad, como profesional debes saber que cada canal tiene sus pros y sus contras y lo importante es escoger la mezcla adecuada.

Si tienes un blog como este en el que llevas años hablando y aportando ideas sobre un tema con un estilo crítico, incluso antipático, puedes redondear o suavizar tu imagen sin dejar de ser auténtico, en tu canal de Instagram utilizando el humor.

Si quieres mostrar más cercanía, puedes utilizar tu canal de YouTube o, por supuesto el Networking o Hablar en Público. De ese modo consigues humanizar tu Marca Personal porque vas a mostrarte más vulnerable al no esconder tus debilidades.

¿Cuál es la combinación perfecta de contenidos?

Pues como en tantas otras cosas, no tengo una respuesta, básicamente porque no creo que la haya ya que cada uno de nosotros es distinto y su propósito es personal e intransferible.

Lo que si he pensado siempre es que, si le damos un enfoque profesional a la Marca Personal, el peso mayor (un 70-80%) de los contenidos debería ser el relacionado con la aportación de valor, con ayudar, con ofrecer soluciones a los problemas de tu especialidad.

El 20-30% restante de los contenidos no sólo pueden sino que incluso creo que deben mostrar otras facetas de ti, pero sin entrar en el ámbito privado (cuestiones familiares, íntimas).

Esas opiniones políticas, que en el fondo muestran tus valores van a hacer que haya quien se acerque a ti y quienes te rechacen. Y eso no es malo, simplemente aclara las cosas y genera confianza, incluso en aquellos que no tienen la mismas ideas que tu porque saben lo que pueden esperar de ti.

Aspectos relacionados con tus gustos sobre cine, música, arte, deporte, literatura, viajes,… generan sintonía, “química”, y consiguen que tu tribu, de la que hablaba en el post anterior sepa que eres uno/a de los suyos. Y eso se muestra mejor en canales como Instagram o Twitter.

Como te digo, tu Marca Personal será más sólida si eres capaz de mostrar quien eres en los canales apropiados.

Incluso ese viejo tópico sobre la persona que sube sus fotos de juerga en Facebook puede darse la vuelta y convertirse en positivo si, en otros canales como un blog o cuando imparte una ponencia, demuestra que es valioso y enriquecedor lo que aporta. En ese momento ya no será un/a juerguista sino alguien con quién, además de aprender, puedes pasar un buen rato.

Como todo en esta vida, no hay respuestas únicas sino que es el conjunto lo que te va a decir que lo que haces es útil o no.

Un artículo escrito por Andres Perez Ortega

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